PARA INTERNOS DEL PENAL 3
Con un acto emotivo se dio cierre al curso de autoconocimiento
En el Penal 3 se realizó un acto de cierre anual del curso de autoconocimiento Serena Mente, donde se entregaron los certificados a los internos que participaron.
La licenciada en Servicio Social y coordinadora del Gabinete Técnico Criminológico de la institución, Gladys Tallarico, en el inicio dijo “es un proyecto que desarrollamos ya desde hace tres años, apareció un grupo de referentes sociales con intenciones de apoyar la propuesta institucional y eso lo agradecemos”.
En ese momento el establecimiento tenía otros directivos por eso mencionó la predisposición del actual director, el oficial principal José Ibarra, sin cuyo aval nada de esto podría ser posible. “Es algo con doble beneficio, para los internos a los cuales les abrió la cabeza en lo conductual, en modificar situaciones y eso lo vemos a diario”. Aseguró “han bajado las tensiones, han aprendido a pararse desde otro lugar ante las frustraciones y los enojos. Tiene los mismos problemas de siempre pero ha cambiado la manera de enfrentarlos y llegar así a una solución”.
María Pía Calandrelli acerca del proyecto Serena Mente, explicó “nació por un sueño que tuve cuyo mensaje fue que tenía que trabajar en la cárcel llevando meditación”. Hace 27 años que ella integra grupos de autoconocimiento y que brinda talleres de la temática.
“Así empecé a convocar gente y se prendieron muchas personas, es todo voluntariado y ahora somos un equipo de 21 personas”, detalló. “Tratamos de darles herramientas que no son solo de una línea espiritual particular para que cada uno de los chicos elija lo que sienta que le sirve”.
El taller comienza en el mes de marzo y finaliza en noviembre, con una regularidad de una vez por semana, aunque los internos están pidiendo a los integrantes de Serena Mente que se las ingenien para asistir también durante este verano.
Al hablar a los presentes Calandrelli compartió: “acá todos aprendemos de todos permanentemente, gracias por confiar en cada uno de nosotros, terapeutas, psicólogos, profesores de yoga y a los internos por haber puesto mucha disciplina en sostenerlo”.
Al decir el por qué de este taller en el penal comentó “simplemente porque nos hace bien, alguna vez cuando éramos más jóvenes vino alguien y nos empezó a trasmitir esa sabiduría de saber comunicarnos en lugar de tener esas pelotas de enojo adentro nuestro que son sumamente peligrosas”. Mencionó el ego, “si uno lo alimenta va creciendo y después es muy difícil controlarlo”.
Los integrantes del proyecto trabajan de manera permanente en distintos sectores de la ciudad, en las escuelas y en el Hospital Zonal, “en la mente está el problema, cuando nos enganchamos y no podemos soltar”. La idea es que puedan tomar la responsabilidad de sus propias vidas, lo que pasó pasó, “traten de pedir disculpas interna y externamente y elijan un camino diferente, si no lo hacen tienen tres lugares donde ir a parar, al hospital, a la cárcel o a la tumba”, les dijo a los internos.
Luego tomó la palabra el oficial principal José Ibarra. “En la cárcel hay palabras claves, respeto y códigos y es lo que resalto de los muchachos, es muy fácil estar detrás de un teléfono o en las redes sociales y opinar, pero la realidad la vivimos acá”, refirió. Agradeció a los talleristas “por acercarse, dejar de lado prejuicios que tiene la sociedad tanto con ellos como con nosotros”. Resaltó que estos voluntarios absorben energías negativas que se viven dentro del penal, “todos nos equivocamos y acá nadie es juez de nadie, la verdad la tiene uno solo, la Justicia que es más fuerte, la de arriba, que la que está en un tribunal”.
Agregó “en estos veinte años de carrera que tengo en cárceles, el respeto y los códigos los tengo marcados a fuego, entiendo muchas cuestiones de las personas que están privadas de su libertad”.
“Esto no es un depósito de personas, acá están las que se han equivocado y lo están pagando y hay otras que tenemos que estar para cuidarlos y resguardarlos y lo hacemos de la mejor manera posible, con críticas o todo lo que pueda decir la sociedad o algún interno que esté enojado, a veces los detenidos se enojan con nosotros, pero es parte de nuestro trabajo”, recordó.
Esta clase de talleres son encuentros de relajación, meditación y reflexiones, que suman herramientas para conocerse a sí mismos y mejorar la calidad de vida.
Los voluntarios
Los voluntarios que integran el grupo del taller son, Omar Gerardo Fariña, Marianna Lahmann-Hausmann, Pablo Hulskamp, Valeria Sicardi, Marta Susana Rempel, María Pia Calandrelli, Beatriz Sorzana, Rita Sterbach, Neli Bulla, Lucia Tabochini, Mercedes Pietranera, Roxana Dover, Patricia Fina, Gabriela Rojas, Liliana Inés Rufanacht, Ailin Funes, Nicolás Cecileo, Mariana Lozada, Victoria Pérez, Cristina Skomorovski y Roberto Vitale.
Susana Alegría / Fotos: Facundo Pardo