2019-11-21

TALLER EN EL INTA

Se trabaja para eliminar la muerte de animales que producen los cebos tóxicos

La iniciativa es llevada adelante por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación y la Fundación BioAndina Argentina. Se trabaja articuladamente con las autoridades ambientales de 14 provincias en total, y tiene como finalidad tomar medidas que resulten efectivas contra el uso ilegal de cebos tóxicos en el país.

Las aves carroñeras son las que más sufren el flagelo de los productos que tratan de eliminar fauna depredadora sin tener en cuenta el peligro que subyace sobre otras especies. También lo sufren perros, pumas, lechuzas, zorros, otros animales y hasta seres humanos.

Por tal motivo se llevó a cabo ayer un taller en instalaciones del INTA. La estrategia que se desarrolla se fundamenta en la necesidad de afrontar políticas que resulten efectivas para la conservación de la especie cóndor andino, por ejemplo, ante la grave problemática de envenenamiento con cebos tóxicos.

El uso de dichos productos es una práctica utilizada por algunos pobladores ganaderos para matar especies que le significan un conflicto en su producción, colocando venenos en la carroña del animal depredado, esperando matar al ejemplar que dañó su ganado.

“Esta práctica tiene serias consecuencias, y pone en riesgo todas las formas de vida, en particular las especies de fauna carroñeras, y con mayor gravedad el cóndor andino”, según explicó la secretaria de Ambiente y Desarrollo

Sustentable de Río Negro, Dina Migani, en conversación con El Cordillerano. En menos de dos años han muerto en Argentina más de 90 cóndores (Vultur gryphus) por envenenamientos con agrotóxicos. Estas muertes masivas han resultado devastadoras para la conservación de la mencionada especie.

Los especialistas nacionales de distintos puntos del país trabajan en conjunto, detectan las provincias que poseen mayor distribución de la especie cóndor andino y proveen de herramientas para aplicar un protocolo ante una situación de envenenamiento.

Esta estrategia cuenta con el equipamiento (ayer se entregaron dos kits de intervención con elementos completos para trabajos de campo) necesario para la toma de muestras, de información y documentación de base, como así también los elementos necesarios para la atención de emergencias, estudios toxicológicos para detectar tipos de venenos y una muestra educativa itinerante.

En la oportunidad se informó que la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable junto con la Fundación Bioandina trabajan en un plan conjunto que promueve medidas contra el uso ilegal de cebos tóxicos en el país y aporta herramientas para la conservación de la población del cóndor andino (Vultur gryphus). De este modo se elabora la Estrategia Nacional contra el Uso de Cebos Tóxicos (ENCT), por la que se trabaja con las autoridades ambientales y otros actores relevantes de las catorce provincias del país con distribución de esta especie amenazada.

Esta labor mancomunada apunta a mejorar la detección y el tratamiento de los casos de envenenamiento, minimizando el riesgo para el personal que interviene en estos procesos. El plan también está orientado a generar un conocimiento más preciso de los sitios de mayor conflicto para orientar los esfuerzos de conservación y las tareas de difusión y educación en las comunidades.

La estrategia contempla el desarrollo conjunto y la aplicación de un protocolo para atender posibles casos de envenenamiento, la provisión del equipo necesario para la recolección de muestras, toma de información y documentación de base, así como de los elementos necesarios para la atención de las emergencias, la realización de estudios toxicológicos a efectos de detectar los venenos utilizados, además de una exposición educativa itinerante.

Los cóndores envenenados en Malargüe. (Foto Google)

Adicionalmente, se trabaja en la comunicación de la problemática mediante un mensaje claro de conservación, poniendo de manifiesto el peligro e ineficacia del uso ilegal de cebos tóxicos aplicados a la ganadería.

Del encuentro participaron miembros de la Secretaría de Gobierno de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación junto a la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Río Negro, la Secretaría de Desarrollo Territorial y Ambiente de Neuquén, INTA y la Fundación Bioandina Argentina, contó además con la presencia de autoridades de la Administración de Parques Nacionales, INIBIOMA-Universidad Nacional del Comahue, CONICET, Gendarmería Nacional, ONG y demás actores relevantes de la sociedad, quienes desarrollaron de manera participativa una estrategia de acción para abordar esta compleja problemática.

La representante de Nación, Gabriela Arbazúa, explicó que “esta jornada forma parte de una estrategia a nivel nacional que empezó en junio de este año. Se trabajará con catorce provincias que estamos visitando con la temática del uso de cebos tóxicos” y explicó que “esto se da porque se usan pesticidas y agroquímicos que están permitidos, en forma ilegal, para envenenar algún animal, para combatir ciertas especies que generan conflictos, como zorros y pumas en el ámbito ganadero”.

Asimismo indicó que el problema radica en que “son tóxicos que son inespecíficos, quedan en el campo y son muy tóxicos”. Debido a esto hay cantidad de casos de cóndores y otros animales muertos por este tema, pero principalmente se está afectando a las aves carroñeras”.

Por tal momento se cree que el objetivo de “estos encuentros es poner el tema sobre la mesa y para poder elaborar propuestas o alternativas para que esto no suceda más”, dijo Arbazúa y reiteró: “se intenta matar a una especie en cuestión y el carroñero se ve perjudicado por este tipo de cosas, lo poco que conocemos de estos agroquímicos es relativo a su uso permitido. Sin embargo se está haciendo un uso que es diferente a la fumigación y/o colocación de estos productos. Cuando alguien lo coloca en un pedazo de carne cambia totalmente la situación, posiblemente persiste mucho más que dos días con el real peligro que eso conlleva”.

Los participantes al hablar de cebos tóxicos, en oportunidad de un encuentro previo en Mendoza, reconocieron los venenos de igual manera. Más de la mitad de las personas dijo conocer el carbofuran y su uso activo, la estricnina que, a pesar de ser prohibida, aún sigue utilizándose; al igual que el palation, siendo este menos conocido que la estricnina. Otros asistentes mencionaron conocer cebos, en uso, de tipo órgano-fosforados, anticoagulantes como los rodenticidas junto con el aldicarb (Temik), un carbamato por el que fallecieron dos personas.

El momento de entrega de kits para trabajos de campo.

La mayoría reconoció, en Mendoza, que la práctica de utilizar cebos tóxicos no es efectiva. Casi todos aseguraron que son peligrosos para la salud humana y la fauna silvestre. Además, se destacó que son de muy fácil obtención.

Los perros resultaron ser la especie más afectada por el uso de cebos tóxicos (50), seguidos por cóndores (42) y cérvidos (15). Incluso se reportó el caso de muerte de dos personas. En líneas generales se reportaron mamíferos domésticos (perros y gatos), mamíferos silvestres (pumas, zorros, cérvidos, jabalí, liebre), aves silvestres (cóndor, chimango, chingolo, aguilucho, jotes, rapaces, palomas) e insectos.

Propuestas legales, de gestión y educativas serán presentadas para orientar los esfuerzos de conservación, las tareas de difusión y educación en las comunidades. Río Negro y Neuquén se suman así a los encuentros de ENCT desarrollados en Mendoza, San Juan, Salta, Jujuy, Córdoba, San Luis, Santa Cruz y Tierra del Fuego e Islas del Atlántico Sur, esperando muy pronto poder completar las 14 provincias donde la estrategia está prevista.

jcmontiel@elcordillerano.com.ar

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