2019-11-16

Katherina Szebun y Dante Pizzuti, la perseverancia como bandera

Fueron campeones nacionales 2019 y estarán presentes en el sudamericano de levantamiento olímpico de pesas, del 1 al 8 de diciembre, en Buenos Aires. Dante Pizzuti de la Escuela Municipal de Pesas y Katherina Szebun del gimnasio Umbral de Bariloche fueron convocados la semana pasada por la Federación Argentina de Pesas.

Es la primera vez que el levantamiento de pesas local llega a una competencia internacional. Ambos viajarán a Buenos Aires para representar a las escuelas de Bariloche en el Campeonato Sudamericano Sub15, Sub17, Sub20; Copa Iberoamericana; Copa Internacional “Tamas Ajan” & BA Open. El certamen se realizará en las instalaciones del CeNARD, entre los días 1 y 8 de diciembre.

La clasificación al torneo sudamericano la lograron al superar las marcas mínimas requeridas en el campeonato nacional, llevado a cabo en septiembre de este año en Río Grande, en el que además obtuvieron el título argentino.

“Todavía no caigo”, reveló Katherina, de 17 años. “Ahora estoy tranquila pero me imagino que tres o cuatro días antes voy a decir: ‘ahora compito a nivel internacional’”. La experiencia es bastante más grande que la de competir con los referentes más importantes del continente. Los seleccionados para el torneo, jóvenes sub 15, sub 17 y sub 20 de todo el país, van a convivir en el CeNARD durante el tiempo que dure el evento, dirigidos por entrenadores nacionales. “Conozco a todas las de Argentina, somos todas compañeras y todas amigas”, dijo con alegría. “Para mí va a estar fantástico. Yo soy muy social. Me emociona conocer gente nueva”.

Por el contrario, en principio, las rivales van a ser un desafío. “A las competidoras de afuera, no las conozco. El nivel sé que es bastante alto, que levantan muchísimo peso todas las que son del norte. Las colombianas, venezolanas, brasileras, ecuatorianas tienen un nivel muy alto. Pero nosotros vamos a sumar experiencia y participar de las competencias. Vamos a pasarla bien y a ver lo que es”.

Si bien la convocatoria al sudamericano fue buscada y esperada, el foco siempre estuvo en el trabajo cotidiano. “Tal vez uno se pone objetivos muy lejanos y dice, ‘me falta un montón para esto’. Por eso, fue ir de a poquito, día a día. El descanso, hacer los entrenamientos. Ponerte metas a corto plazo y las de largo plazo solitas se van a ir dando. Porque si te apuras a lograr un objetivo, es como que todo el proceso te lo saltás”, evaluó. “Y en realidad, yo me había olvidado del sudamericano para no ilusionarme o frustrarme. Si se da, se da. Entreno para tener un buen nivel”.

Un esfuerzo que no solamente pone en el gimnasio. “Tiene muchísima cabeza, muchísima conducta, disciplina, perseverancia. Es todo junto, no es solamente entrenar y listo. Tenés que hacer las cosas bien en la escuela y con las relaciones sociales también”. El premio a ese empuje llega luego de un año muy difícil para ella en lo personal. “Que pase todo esto es muy loco. Pensar que las cosas no se me están dando y seguir igual, seguir intentándolo y seguir haciéndolo”. Y valoró la oportunidad. “Para mí ya solo participar me deja súper orgullosa y feliz de todo lo que vengo haciendo. Es como se dice, a veces, ‘la medalla se gana en el entrenamiento y se pasa a buscar en las competencias’”.

¿El objetivo de la competencia? “Yo creo que disfrutar del nivel internacional, que cambia un montón. En Argentina, nos conocemos todos. En cambio, acá, vamos a ver cómo son los entrenamientos, los entrenadores de otros lugares, a las deportistas, ver cómo se comportan en las tarimas, la técnica, cómo se desenvuelven en torneo”. Además de disfrutar de la localía. “Es como competir en casa. Van a estar todos los argentinos hinchando. Aparte somos bien de pasión, vamos a estar apoyando a los nuestros. Va a estar buenísimo. Va a estar mi familia de Buenos Aires apoyándome”. También va a poder contar con la compañía de su entrenador, que es muy importante entre tanta experiencia nueva. “Va a ir Miguel. Estamos como queremos”.

“Crecimos un montón”

En septiembre, Dante Pizzuti logró el título de campeón argentino sub 17 en la categoría hasta 67 kilos de peso corporal. En esa ocasión, levantó 102 kilos en arranque y 122 en envión y con esa marca, logró el récord nacional en arranque y total olímpico argentino de su categoría, además de conseguir las marcas sudamericana, panamericana, absoluta y mundial juvenil sub 17.

“Ahora me siento muy feliz por ir a competir allá. El año pasado no pudimos participar y este año logramos el objetivo”. En el campeonato nacional 2019, pudo afirmarse en la categoría, además de ser premiado como el mejor atleta sub 17 del torneo y conseguir la clasificación para poder ser seleccionado al sudamericano. “Buscamos lo que necesitábamos en ese torneo, para dejar en claro lo que estamos trabajando”.


Dante: “Tenés que ser perseverante”

Explicó que la clave en este proceso fue la constancia y la voluntad. “En el deporte, tenés que ser perseverante, es duro pero sino no lográs nada”. Y además de destacar el apoyo del entrenador, Luis Lagos, y de la familia, Dante valoró su propio trabajo, que lo condujo hasta este presente. “Yo soy disciplinado y perfeccionista. Hay que ser muy técnico. Hay que ser nivelado pero sin técnica no sirve”.

Con respecto a la experiencia en Buenos Aires, adelantó que ya está analizando a los rivales. “Estuvimos mirando con Lucho a los que fueron a los Panamericanos y tenemos idea de quiénes van a estar”, contó. Y la expectativa en principio es “mejorar la marca y ver lo que va pasando”. También contó que la convivencia en el CeNARD es algo nuevo, y que conoce muy poco de Buenos Aires. “Va a ser interesante”, anticipó. “Crecimos un montón. Esta va a ser una nueva experiencia, vamos a reflejar todo el trabajo del año”.

Miguel Lupiañez: “Somos pesas de Bariloche, una sola escuela”

“La verdad, que Katherina haya logrado este mérito de representar a la Argentina en el sudamericano de levantamiento de pesas para mí es todo un orgullo”, expresó Miguel Lupiañez, entrenador de Katherina en la escuela del gimnasio Umbral. “Pero todo se debe a la perseverancia y a la conducta que ha tenido con el entrenamiento”.

Este trabajo empezó hace algunos años. “Allá por 2016, en septiembre, Lucho (Lagos) me entusiasma para entrenar atletas en este hermoso deporte porque sabía que yo había tenido relación y había estado cerca. Katherina, en ese momento, entrenaba bádminton y también tenía buenos resultados”. Pero Miguel se enteró de que no estaba tan entusiasmada y le propuso entrar en el mundo del levantamiento de pesas.

“En marzo de 2017, comenzamos a entrenar en serio. De ahí a la actualidad, Katherina entrena entre 8 y 11 sesiones semanales y la verdad es que es un orgullo para mí tenerla como atleta a ella y encima haber logrado estos objetivos”.

Los logros fueron dándose poco a poco. “Primero clasificamos en el 2017 para un nacional y tuvo buenos resultados. Fue a los Juegos Evita, salió campeona argentina sub 15. Y de ahí, seguimos con los objetivos y la mirada a seguir mejorando. Pero, paralelamente, seguir disfrutando de este deporte”.

Ahora que llegó el desafío del sudamericano, la sensación es de recompensa. “Las expectativas que tenemos en su primera experiencia es que disfrute todo lo que pueda, que haga lo mejor posible y si se obtiene un buen resultado, fenómeno. Y si no, el resultado más importante es haber llegado ahí, haber podido representar a la Argentina en este hermoso deporte, que es un deporte sacrificado, un tanto aburrido incluso”. Y explicó que es una disciplina que busca la perfección de una técnica, para levantar peso de la manera más eficiente posible. “Es una satisfacción enorme tenerla a Katherina como atleta”, expresó.

“Le deseo lo mejor, siempre tuvo mi apoyo como entrenador y lo va a seguir teniendo. Es una atleta responsable, tiene mucha perseverancia, mucho empuje”. Y resaltó que “pese a los problemas que se van poniendo en el camino, los vamos sorteando como podemos, con los recursos que tenemos, y vamos saliendo adelante y cumpliendo objetivos”.

El entrenador de Umbral también destacó la unión de las escuelas de pesas de la ciudad. “Fundamentalmente compartir con la escuela municipal. Somos dos escuelas, la del gimnasio Umbral y la del gimnasio municipal; pero en realidad somos una sola, somos pesas de Bariloche”, aseguró. “Por suerte, poco a poco, se van sumando otras escuelas y más entusiasmo tenemos”.

“Mucha alegría, mucho orgullo, mucha satisfacción”, dijo emocionado. “Un aliciente importante para seguir en este deporte, disfrutando y mejorando poco a poco, día tras día. Aprendiendo mucho con los chicos, con Lucho (Lagos), cada vez que vamos a una competición, eso es lo mejor que nos llevamos”.

Verónica Lohrmann / Fotos: Facundo Pardo

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