2019-11-12

Arranca una nueva edición del Pan Dulce Solidario y se necesita del apoyo de todos

Hace 25 años que Nicolás Martínez quiso plasmar el sueño de poner en cada mesa de las personas que más lo necesitan, un pan dulce para Navidad. Nada ha sido fácil en estos años, mucho esfuerzo de pocas personas ha ido gastando un poco el empuje, pero nada los ha podido detener.

Desde hace algunas ediciones que Viajes Solidarios Bariloche, de la mano de su creador, Marcelo Bearzi, lleva muchos de esos panes a parajes de la Línea Sur, donde los vecinos lo reciben con gran emoción.

Martínez viene manteniendo una serie de reuniones en busca de colaboraciones, tal es el caso del gobernador Alberto Weretilneck quien, en nombre de la Provincia, sumará lo necesario para aproximadamente cinco mil panes.

Asimismo Beatriz Contreras confirmó contar con doce tubos de gas de 45 kilos cada uno para la utilización del horno.

Comenzarán a elaborar los panes el 1º de diciembre pero para ello, hay una lista de insumos que deben reunir, por eso piden a comerciantes, empresarios y particulares que les den una mano.

El sueño es llegar a hacer 12.000 panes y para ello se están necesitando 5.600 kilos de harina, 125 kilos de levadura, 50 kilos de sal fina, 738 kilos de azúcar, 125 kilos de leche en polvo, 492 kilos de margarina, 9.610 huevos, 31 litros de esencia de vainilla y la misma cantidad de esencia de nueces. Además deben conseguir 31 litros de caña común o ron, 31 kilos de miel, 31 litros de malta líquida, 246 kilos de maní tostado, 246 kilos de pasas de uva y 246 de frutas escurridas y de nueces.

Para el envasado se requiere 12.000 moldes para pan dulce de ¾ kgs y 12 mil bolsas de polipropileno de 30x40.

A simple vista es una enorme cantidad de insumos, pero si cada uno aporta lo que puede, por mínimo que sea, no hay dudas que un año más se podrá llegar a la cantidad estipulada. Atentos al refrán de cabecera de Martínez, “el que da siempre tendrá y el que ama no morirá falto de amor”, arranca un nuevo año de esta hermosa rueda de solidaridad y empatía, para que a nadie le falte su pan en la mesa de fin de año. Para realizar donaciones se pueden comunicar con Nicolás al teléfono 154661712.

Un poco de historia

En 1994 corrían tiempos muy duros a nivel económico, formaron la Asociación de Desocupados Bariloche, desde el municipio les había llegado la promesa de un adelanto de dinero para solventar los gastos durante las fiestas de Fin de Año, pero no cumplieron. Martínez entonces junto a un grupo de 7 amigos, decidió hacer pan dulce y regalar para que compartieran algo en la mesa festiva.

Poco y nada sabían al respecto de la elaboración pero por medio de la entonces directora de la Escuela de Hotelería, llegaron a tomar contacto con Yolanda Altamirano, quien los fue guiando para la elaboración inicial.

Martínez es oriundo de Paraguay, su infancia estuvo rodeada de una gran pobreza, recuerda que cuando tenía ocho años, llegó el tren y dejó en la estación dos vagones. Convocaron a todos los nenes del pueblo a ese lugar, “fue la primera vez que supe lo que era un calzado y un juguete comprado, porque siempre jugábamos con palos y ramas y andábamos en pata por la tierra”.

En los 70 llegó a Bariloche por cuestiones laborales, había sido contratado para instalar los ascensores en el edificio del Bariloche Center, se enamoró de la ciudad y aquí se quedó, formando una familia que está compuesta por 12 hijos, el doble de nietos y ya, algunos bisnietos.

Martínez está más allá de cualquier religión, para él solo importa el ser humano, lo que lleva dentro y lo que está dispuesto a dar por los demás. Eso lo practica año tras año.

“Sigo sintiendo la necesidad de agradecer por lo que Bariloche me ha dado y al hacer los panes, también devuelvo a Dios un poquito de todo lo que me da, salud, amor, paz y todas esas cosas que no tienen precio” comentó emocionado.

Susana Alegría

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