LA EXPERIENCIA DE VOLAR
Un nuevo planeador ya surca el cielo de Bariloche
El Club de Planeadores Bariloche recibió un Twin Astir alemán, que El Cordillerano salió a probar. Se trata del tercer biplaza de la entidad que no solo realiza vuelos de bautismo, sino que además, va generando nuevas camadas de pilotos barilochenses.
Las condiciones de vuelo para planeadores en la zona son mundialmente conocidas, por ser de primer nivel. Aproximadamente, desde El Calafate hasta San Juan, la cordillera de los Andes es el mejor sitio del planeta para planear por las características del viento, por sus variadas direcciones e intensidad y el tipo de montaña.
Estas condiciones han sido exploradas por numerosos aficionados y deportistas en las últimas dos décadas. “Hay un gran interés de cierto tipo de deportistas que vuelan, que buscan récords de distancias y de larga duración, que vienen acá porque es el mejor lugar del mundo”, señaló Esteban Lafosse, del Club de Planeadores Bariloche.
Planear sobre la región es una sensación inigualable.
Actualmente, el Club de Planeadores está conformado por poco más de una treintena de socios que se reúnen cada fin de semana para hacer vuelos y realizar diferentes actividades. Esta entidad con 65 años de vida está estrenando por estos días un nuevo planeador alemán, pero que llegó desde Eslovenia.
Se trata de un Twin Astir de fibra de vidrio que lleva casi un mes en esta ciudad y que le permite al club contar ya con tres biplazas, que le permite evolucionar y seguir creciendo. Hubo mucha gente que colaboró para la llegada del Twin Astir, ya que las gestiones y burocracia para importar un artefacto de este calibre no son para nada fácil.
En este sentido, agradecieron el aporte del gestor Osvaldo Ferraro y al Club Argentino de Planeadores Albatros. “Hoy nos sentimos privilegiados, podemos incrementar los cursos de piloto de planeador, que equivale a medio curso de piloto privado”, destacó Lafosse al tiempo que comentó que cuenta en la actualidad con ocho alumnos, que reciben las instrucciones de dos instructores especializados y con una vasta trayectoria en la región, siendo la única escuela de vuelo en la zona.
Mientras tanto, El Cordillerano subió al Twin Astir, que toma vuelo primero tirado por una avioneta motor y luego se suelta, para surcar el aire de la región, planeando sobre el lago Nahuel Huapi, el cerro Villegas, el cerro Leones, Bariloche y Dina Huapi. La experiencia es inigualable, con sensaciones que solo un cóndor podría sentir, teniendo una vista única del paisaje maravilloso que nos rodea.
A bordo del biplaza, los operadores de la torre de control del Aeropuerto Teniente Luis Candelaria, están en permanente contacto con el instructor, haciendo un trabajo clave en la vida cotidiana del Club de Planeadores.
Interés mundial
Las inmejorables condiciones para volar en la región, han atraído el interés de pilotos extranjeros de diferentes puntos del mundo que llegan asiduamente. Sin embargo, hay uno en especial que ha modificado la vida del Club de Planeadores Bariloche.
Se trata de Denis Anthony Tito, el magnate estadounidense, quien tiene 78 años de edad y es recordado por haber realizado el primer viaje de un turista al espacio, por el que pagó 20 millones de dólares.
Tito se enamoró de Bariloche y a través de un convenio con el Club de Planeadores, mandó a construir un hangar de 615 metros cuadrados, que está en el ingreso al predio de la entidad. Allí guarda sus planeadores las pocas veces al año que visita la ciudad. Lo bueno para el Club, es que dentro de 8 años, cuando venza el convenio, esa enorme edificación queda en su poder.
El hangar es una obra que hace el multimillonario norteamericano con el objetivo de tener una base donde puedan operar las personas que componen su equipo, donde conservar un avión remolcador y un par de planeadores.
Su idea es llegar al aeropuerto internacional, venir acá, subir al planeador y salir. Él anticipa las condiciones meteorológicas desde los Estados Unidos y viene enseguida, si esas condiciones son favorables para planear. Para hacer eso necesitaba infraestructura como el hangar y otros elementos. Ahora ya los tiene.
Diego Llorente