2019-10-31

“SE GENERA UNA CONEXIÓN MUY ESPECIAL”

Emanuel Ponce y el placer de correr junto a su mascota

El canicross es un deporte que combina el placer por correr y el contacto con la naturaleza con el amor por los perros. “Es un viaje de ida”, expresó el atleta Emanuel Ponce para comenzar el relato. Si bien corrió dos veces la RUCO y en una oportunidad la Carrera de Reyes, nunca había subido a un podio hasta que, el domingo 20, se aventuró en la categoría de 8k canicross que propuso la Trepada al Cerro Otto en su 16ª edición y, junto a su perro, lograron el tercer puesto.

“Me gusta entrenar. Nunca me había dedicado a esto exclusivamente pero, ahora que lo puedo compartir con mi perro, sí le voy a meter ganas como para hacerlo competitivo”. Aunque aclara que su ánimo en principio es amateur. “Mi idea es esa, pero si viene algo más, bienvenido sea”.
Bubba, su compañero de camino, es un alegre y juguetón mestizo negro, muy similar a un pitbull, que demostró su energía y su carácter dispuesto a todo desde el principio. “Nosotros pensamos que esto de haber sido rescatado le dio muchas ganas de vivir”.

Con dos nombres

“La chica que lo rescató, Roxy, se dedica al rescate de animalitos, a su cuidado y puesta en adopción. Ella le puso Fernandito, así que su nombre real es Fernandito. Cuando yo lo adopté, le puse el apodo Bubba por el amigo de Forrest Gump”.

Al pasar por un basurero, Roxy vio una bolsa que se movía, y cuando la abrieron, adentro estaba Bubba junto a sus hermanitos con veneno para ratas. Él fue el único que sobrevivió. Emanuel y su compañera lo fueron a buscar luego de que se frustrara la adopción por parte de una familia de San Martín. Finalmente Bubba se quedó en Bariloche al cuidado del joven bombero de la Policía Federal.

Según contó Emanuel, cuando vio la nota sobre el podio en la carrera, la mujer de San Martín que no pudo buscarlo en aquella oportunidad, comentó en las redes, “por algo el destino quiso que no pudiera ir a buscarlo”. “Uno se pone a pensar en lo que es el destino, cuando ya está marcado”, expresó. Lo rescataron hace dos años y medio en un basurero del barrio El Vivero y Emmanuel lo entrenó desde ese momento, repitiendo los ejercicios con los que los guías entrenan a los perros rescatistas del cuartel. “Tiene cierto entrenamiento, hecho por mí mismo, a mí manera. Que se siente, que se acueste, que ladre, que busque”.

Emanuel destacó el trabajo de Roxy, la mujer que se dedica a rescatar animales de distintas situaciones de riesgo y, a través de su Facebook Roxy de Dany, se encarga de encontrarles un hogar amoroso. Para solventar sus gastos para los rescates, fabrica almohadones y otros elementos para el cuidado de mascotas. A ella, van a donarle la bolsa de alimento que ganaron con Bubba por obtener el podio en la Trepada al Cerro Otto.

El deporte con Bubba además de haber afirmado su conexión especial, le abrió otra perspectiva de la actividad. Un compañero le contó que había una carrera de canicross y se inscribió en seguida. “Me enteré de casualidad de la carrera. Yo me enteré el miércoles y la carrera era el domingo”. Y reconoció: “Sin entrenar ni un solo día con el perro, ni tener el equipo, me animé. Hernán (Ferreyra) fue muy atento y me dio todos los detalles para preparar el equipo. El jueves compré el equipo y el viernes salimos hasta Virgen de las Nieves”. Ese fue su primer entrenamiento juntos.

La experiencia competitiva con Bubba, además de una medalla, le dejó enseñanzas. “El equipo es importantísimo. El cinturón que tenía era muy finito y se me durmieron los pies”, contó. Ahora ya consiguió uno más adecuado, de una chica que hace canicross en Córdoba, una de las tantas personas con las que mantiene contacto para intercambiar información.

Esta carrera despertó su deseo por continuar entrenando y desarrollando las aptitudes naturales de Bubba. “Es otro contacto que vos tenés. Si bien lo tenés como mascota, lo cuidás, le das mimos, podés salir a caminar o a pasear, tenés otra conexión cuando salís a correr, vas a la par. Por ahí, cuando él se cansa vos lo impulsás; cuando vos te cansás él te tira para decirte ‘¡dale, vamos!’. Es una sensación muy particular que se siente cuando hacés esto”, compartió. “Estaría bueno que ese tipo de conexión la puedan tener los más chiquitos. Que puedan salir y tener ese tipo de actividad con el perro”.

“Mi idea es por ahora apuntar a algo amateur y a partir de ahí ver cómo va evolucionando y apuntarle a algo de más relevancia. Y estaría genial poder ir a Córdoba y correr con chicos de allá”. En este poco tiempo desde la carrera, su interés lo puso en contacto con muchas personas que practican canicross en distintas partes del país.

Con respecto a la importancia de la raza, aseguró: “Yo considero que cualquier perro puede tener el mismo nivel. Se basa en el cuidado, en el entrenamiento y la constancia. El mío aprendió cosas que saben los malinois del cuartel. Y si bien la raza hace que algunas características del perro se puedan potenciar mejor, yo particularmente pienso que los perros son todos iguales y va a depender de cómo lo críes”.

¿Qué tiene de especial este deporte? “La conexión con tu mascota. Salir con el perro y ambos luchar por el mismo objetivo es una conexión muy especial que se genera”. Pero no solo se logra en la competencia. “Más allá de que te dediques al deporte, salir con tu perro, a correr o caminar, es una forma de conectarte que no es igual a solamente tenerlo en la casa”. Incluso asegura que este deporte puede ser un incentivo para que alguien se incline a practicar actividad física y que lo sienta como incentivo para salir a correr.

“Cuando salgo solo a entrenar, salgo con la cabeza puesta en no ser un obstáculo para él. En compartir la carrera a la par y en no fallarle al perro. Y si bien yo antes corría y lo hacía por mí, ahora lo hago por él. Ese es mi principal incentivo. Tenés que hacerlo para poder entenderlo”, explicó.


El canicross

La Trepada al Cerro Otto impulsó para muchos la competencia en Bariloche y todavía hay bastante camino por delante. Hernán Ferreyra, el responsable del evento, ya adelantó que está preparando una competencia de canicross para fomentar el deporte. “Lo bueno es que se propagó y ahora llegó acá”, opinó Emanuel.

Según explican en varios sitios especializados, la modalidad canicross deriva del mushing, un deporte de origen nórdico en el que varios perros tiran de un trineo. En este caso, el corredor está atado al perro con un arnés especial y una cuerda con amortiguación. También hay una modalidad en la que el deportista va en bicicleta, el bikejoring. Todas estas disciplinas tienen muchos años y aficionados en varios países europeos.

En Argentina, hay grupos de deportistas que se dedican al canicross en algunas provincias como Córdoba y Buenos Aires, y algunos han participado en los mundiales organizados por la International Canicross Federation.
Además del equipo reglamentario, hay reglas para la seguridad tanto del corredor como de su perro. Por ejemplo, una norma es que el corredor tiene que ir siempre detrás del can.

También hay ciertas órdenes que tiene que aprender para poder comunicarse durante la carrera. Por otro lado, se destaca la importancia del cuidado del perro, la alimentación y el entrenamiento adecuados.

 

 

Verónica Lohrmann

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