2019-09-30

Con el intercambio de conocimientos y aprendizajes continúa la ampliación del Penal 3

El edificio del Penal 3 está siendo remodelado y ampliado en algunos sectores, para una mayor disposición de espacios destinados a diversas actividades que se desarrollan en ese establecimiento. Lo notable de estas obras es que son desarrolladas por los mismos internos, emplazadas en el marco de talleres socioeducativos formativos.

La participación es totalmente voluntaria y cada día son más los que deciden sumarse. La actividad les sirve para aprender oficios que, al momento de salir en libertad, podrían ser su fuente de trabajo para obtener ingresos y reinsertarse de esa manera en la sociedad.

Se trata de un intercambio de conocimientos y de aprendizajes múltiples entre algunos internos puesto que muchos, antes de ingresar al Penal ya realizaban oficios como herrería, carpintería y albañilería.

Algunas personas de afuera del Penal que tienen esa clase de conocimientos, se suman en forma desinteresada, tal es el caso de José Mercado y otros profesionales del área de la construcción.

El doctor Coconi brinda una contención espiritual, acompañando el trabajo que se hace desde el área social por medio de la licenciada en Servicio Social y coordinadora del Gabinete Técnico Criminológico de la institución, Gladys Tallarico. El fortalecer vínculos y trabajar los valores son los puntos más importantes, rescatando las potencialidades de cada individuo.

Hace casi cinco años se abrió la carpintería en el primer piso, sobre el ala derecha del edificio, asistían solo tres o cuatro internos, luego se sumaron más y por eso surgió la necesidad de ampliarla. Ahora cuenta con un gran salón y distintos sectores donde las máquinas funcionan a diario y los muebles van surgiendo según la creatividad de los internos, incluso, a pedido de los clientes.

Todo lo que hacen lo ofrecen por las redes sociales y son muchos ya los que con el dinero de las ventas, ayudan a sus familias mientras cumplen la condena.

Esto significa un logro muy grande porque a pesar de que han recibido una condena judicial que deben cumplir como parte de la sociedad, pueden sentirse libres de pensamiento y de acción porque precisamente se han parado en otro lugar, desde el trabajo, la creatividad, la solidaridad y el compartir. Puesta en valor que aplican en cada artesanía o mueble que realizan.

Ahora sienten que pueden ser útiles a la sociedad, que tienen una oportunidad más que les da la vida.

En su gran mayoría se trata de jóvenes y cuanto más preparados estén para reinsertarse y modificar sus maneras de manejarse en la vida, mucho mejor será, teniendo en cuenta que algunos en pocos meses estarán en libertad.

Gustavo Anticura es uno de los referentes de los talleres de trabajo, quien de manera paralela a sus funciones en la fuerza policial, acompaña, sostiene y hace seguimiento de los presos que participan. Comentó a El Cordillerano que “los policías no estamos para juzgar, simplemente cumplimos nuestro trabajo y si podemos ofrecerles una salida, mucho mejor”. Depende de ellos en un futuro aprovechar o no las herramientas que se les están brindando en esta etapa.

“Visibilizar los proyectos de este estilo sirven para saber que no todo está perdido dentro del Penal, están aquí porque cumplen una pena, aprender de los errores es la consigna”, aseguró Coconi.

Rescatar los potenciales que traían desde afuera, ponerlos en valor y generar en los internos, la idea de que pueden salir adelante, siempre y cuando sepan aplicarlo y tomar las decisiones correctas es la meta.

Por lo pronto continúan con el aprendizaje y la ampliación, recibiendo donaciones y aceptando más personas con ganas de enseñar.

Desde la vereda se puede observar cómo van levantando las barras de hierro, estructura que luego irán cerrando para lograr mayor espacio cubierto para las actividades.

Cristian Vallejos es un interno que viene de otra ciudad, ha pedido que le enviaran su torno de carpintería, el que está utilizando para enseñar a otros internos, conocimientos que aplican en los muebles que fabrican.

Ha sucedido que por medio de las redes sociales les han hecho algún encargo y al ir a la dirección acordada recién han descubierto que se trata del Penal 3, esto no ha sido un impedimento para realizar la compra.

Es de resaltar que esta actividad no podría llevarse delante de no ser por el acompañamiento y la aprobación institucional del director del Penal, el oficial principal José Ibarra.

Susana Alegría / Fotos: Fabio Hernández

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