La energía en una construcción sustentable
El uso responsable de la energía permite reducir los consumos traduciéndose en un ahorro económico y contribuyendo a la mitigación de gases invernadero.
La elaboración e implementación de un plan energético, contribuye a reducir la demanda de energía, asegurando el nivel de confort. Primero, se deberán tener en cuenta las condiciones climáticas del entorno para poder determinar las estrategias pasivas de diseño; luego se deben definir los sistemas activos de alta eficiencia energética y el aporte de energías renovables.
El Plan debe contener la siguiente información: 1) Descripción de la situación. 2) Definición de objetivos. 3) Catálogo de medidas para alcanzar los objetivos. 4) Descripción de la ejecución de las medidas.
El uso responsable de la energía permite, por un lado, ahorrar dinero en los consumos y en el costo de los servicios, y como consecuencia, contribuye con la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Por lo tanto es necesario instalar sistemas de acondicionamiento térmico energéticamente eficientes con operación óptima y controlada, lo que permite reducir los consumos energéticos.
Calefaccionar el interior de la vivienda para alcanzar el grado de confort térmico adecuado requiere de mecanismos activos (que consumen energía) y/o pasivos (que no la consumen). En orden de eficiencia, se debe optar por sistemas pasivos (Muro Trombe, invernaderos adosados, otros) por sobre sistemas activos.
En orden de eficiencia, optar por: A) Para climas templados a cálidos se recomienda aire acondicionado Clase A. Para climas fríos se recomienda caldera de condensación en caso de que se considere una instalación de radiadores o de suelo radiante (consumen un 30% menos que las calderas normales). B) Salamandras (pellets o leña). C) Estufas a gas (tiro balanceado).
También se debe analizar que instalar sistemas de agua caliente eficientes con operación óptima y controlada permite reducir los consumos energéticos.
Refrigerar el interior de la vivienda para alcanzar el grado de confort térmico adecuado requiere mecanismos activos (que consumen energía) y/o pasivos (que no la consumen).
Una vivienda sustentable busca evitar el uso del aire acondicionado y favorecer la ventilación natural. Para climas templados a cálidos se recomienda aire acondicionado clase A. Para climas fríos se recomienda caldera de condensación en caso de que se considere una instalación de radiadores o de suelo radiante (consumen un 30% menos que las calderas normales).
En orden de eficiencia, optar por: A) Ventilación natural. B) Evitar el uso de estufas con resistencia eléctrica. C) Acondicionadores de aire clase A y/o ventiladores de aire clase A. C) Ventiladores clase B o inferior.
Iluminación
Instalar sistemas de iluminación energéticamente eficientes con operación óptima y controlada permite reducir los consumos energéticos. La iluminación debe estar zonificada y controlada por ambiente. La iluminación en áreas comunes de uso intermitente, como escaleras, debe tener interruptores con activación por detección de presencia y apagado automático. La mejor opción para lograr eficiencia en iluminación es siempre la iluminación natural.
En exteriores: Los artefactos deben contar con interruptor de tiempo o interruptor con fotoceldas. Optar por LED, tubos fluorescentes (estándar y compactos), lámparas de bajo consumo y/o halógenas. Las lámparas incandescentes están prohibidas desde el 2011. También considera las fluorescentes con balastos electrónicos de alta frecuencia.
El hecho de permitir a los ocupantes el control térmico y lumínico de los ambientes evita generar consumos energéticos innecesarios. Dichos controles deben estar sectorizados por ambientes.
Hay que promover los equipos que exhiban información sobre su consumo energético.
El confort es “aquella condición mental que expresa satisfacción con el ambiente en que se vive”. Se alcanza cuando las condiciones de temperatura, humedad y movimiento del aire son favorables a la actividad que desarrollan.
El propósito de este punto es promover consideraciones apropiadas y sólidas sobre los aspectos del confort interior y la especificación de adecuados controles para los ocupantes a fin de asegurar la máxima flexibilidad del espacio y el confort térmico y lumínico para los ocupantes de una vivienda.
En definitiva el cuidado del consumo energético es un aspecto preponderante. Es necesario estimular a los habitantes de las viviendas para que controlen el consumo energético a través de la medición y el monitoreo.
Instalar medidores de energía accesibles y de fácil lectura para el usuario común. Además contar con un plan de medición y monitoreo. Esto contribuye a la operación sustentable de una vivienda. Los consumos de energía se registran y evalúan. Los puntos débiles pueden ser reconocidos y rectificados. El plan energético debe asegurar que los sistemas para la operación y el consumo puedan ser monitoreados por un período de tiempo tras la puesta en función de la vivienda, logrando con ello una optimización de la operación. (Con datos del manual de viviendas sustentable).
Aislación
Aislar térmicamente las paredes, techos y pisos puede llegar a representar una reducción del consumo de calefacción y aire acondicionado de entre un 35 y un 70 por ciento.
En orden de eficiencia, optar por: 1) Puertas y ventanas que disminuyan las infiltraciones de aire, incorporen el doble vidriado hermético (DVH) y eviten puentes térmicos para que mejoren la envolvente de una casa. 2) En verano, los aleros, parasoles y persianas en ventanas evitan el sol directo, reduciendo así la necesidad de refrigeración. 3) El uso de materiales de gran capacidad térmica permite reducir la variación de temperaturas en los espacios interiores para climas con gran amplitud térmica.
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