VERSIONES Y ESTUDIOS CON POSTURAS OPUESTAS
Médico especialista español aseguró que los cannabinoides sintéticos son muy peligrosos
Existen muchas sustancias tóxicas, que se conocen como drogas de abuso, estupefacientes ilegales que se consumen sobre todo por parte de personas jóvenes, por debajo de los 40 o 50 años y las personas que las consumen no son conscientes al ingerir estos productos. La cocaína, la marihuana y las drogas sintéticas producen muerte súbita a partir de generar cardiopatías.
Así lo explicó el doctor Joaquín Lucena Romero quien es médico forense titular desde 1986, jefe de Servicio de patología forense del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Sevilla desde 2003 y actualmente presidente de la Sociedad Europea de Patología Cardiovascular (Association for European Cardiovascular Pathology). Lucena Romero disertó el viernes último en Bariloche, pero previamente ofreció sus conceptos a través del programa “Tomátelo con Calma” que se emite de lunes a viernes de 17 a 20 por El Cordillerano Radio (93.7).
El profesional de nivel internacional, vinculó a la ingesta ilegal con la muerte súbita al decir que “estas sustancias actúan sobre el sistema cardiovascular produciendo un daño importante, porque son sustancias que se denominan cardio tóxicas; cocaína, anfetaminas, drogas de síntesis, el cannabis incluso, se relacionan con las patologías coronarias, incluso hay medicamentos, psicofármacos, que producen problemas en el corazón, arritmias y esos son medicamentos que se deben tener en cuenta en personas que pueden tener patologías cardíacas, porque pueden producir arritmias y muerte súbita”.
Consideró Joaquín Lucena Romero que las grandes preocupaciones vienen con las drogas de abuso, la droga que más daña el corazón es la cocaína, la cocaína es una droga que ataca directamente la parte cardiovascular y para que los jóvenes sean conscientes, tienen que saber que una única dosis de cocaína es suficiente para matar a una persona, no es una sustancia que solo tiene que ser droga dependiente para ser mortal, no es necesario que el consumo tenga que ser prolongado en el tiempo” y reiteró: “a veces un solo consumo puede ser que produzca una muerte. Y las personas que pueden estar consumiendo o que tengan la idea de consumir, tienen que saber que la cocaína es una bomba de relojería”.
Con respecto la marihuana indicó que “hay estudios cada vez más recientes donde se está poniendo esa droga en relación, sobre todo, con la muerte súbita por el impacto de miocardio que puede producir el consumo de cannabis y sobre todo lo que se llama los cannabinoides sintéticos, los derivados naturales, que son alcaloides que se extraen de una planta, cannabis sativa, que se consume en forma de yerba, de aceite, muchas formas de cannabis, incluso se puede cocinar, hacer tortas, pero el problema es que ahora al comercializar en el mercado ilegal, hay cannabinoides sintéticos (en pastillas que se consumen vía oral), sustancias que se crean en laboratorios con principios activos similares al cannabis, pero que no se sabe exactamente ni su composición, ni la dosis que tienen y estas son las sustancias más peligrosas y relacionadas con las muertes súbitas cardiacas” y agregó que “se debe pensar que el cannabis es la droga más consumida en el mundo y casi el 4% de la población mundial hoy en día está consumiendo cannabis”.
Asimismo, refirió que “el cannabis es una sustancia que tiene múltiples efectos, se ha visto que tiene efectos alucinógenos y hay personas que pueden tener tendencia a desarrollar problemas tóxicos por usar cannabis y en la charla que desarrollo en Bariloche me refiero al afecto que puede tener el cannabis en las coronarias y que se puede producir un infanto de miocardio”.
Por último señaló sobre las drogas sintéticas que también “tienen un efecto parecido y las más peligrosas son las drogas sintéticas, anfetaminas, las anfetaminas de síntesis, androgénicos anabolizantes, los que toman estás sustancias para crear un volumen importante de masa muscular, los anabolizantes también tiene efecto sobre el corazón y tienen efectos sobre las arterias coronarias, incluso en forma precoz en personas jóvenes, por ejemplo de 28 años, en este caso -recientemente- un joven hizo una muerte súbita después de consumir por seis meses anabolizantes”.
El disertante fue invitado por el programa Ciencia y Justicia del CONICET y el Distrito Bariloche de la Sociedad de Cardiología, desde donde se indicó que en los últimos veinte años el interés -fundamental-de Joaquín Lucena Romera ha sido la patología cardiovascular y la muerte súbita cardíaca, sobre todo en jóvenes y adultos jóvenes (1-35 años), así como la patología cardio-vascular de las drogas de abuso, fundamentalmente cocaína, pero también anfetaminas y anabolizantes, y la muerte súbita asociada al deporte. Al margen de esta dedicación, es un patólogo forense "todo terreno" ya que en Sevilla se realizan unas 1.000 autopsias/año y tienen casos de todo tipo de muerte tanto naturales como violentas.
Pruebas en mosca de la fruta
Otra referencia acaba de publicarse en un trabajo en la revista Biology Open que reúne los resultados de un equipo de investigadores y becarios del CONICET que constituye la primera evidencia acerca de los efectos del consumo de cannabis a largo plazo sobre la función cardíaca y su relación con el manejo de los niveles de calcio dentro del corazón, según publicó en el fin de semana El Cordillerano.
“Nuestro proyecto tiene como objetivo principal caracterizar los efectos que generan en el corazón los fitocannabinoides, es decir los compuestos orgánicos de la planta Cannabis Sativa que pueden ser utilizados potencialmente con fines terapéuticos, dado que portan ciertos principios activos que actúan sobre el control del dolor o la modulación del apetito, el humor y el sueño, entre otras cosas”, detalló Paola Ferrero, investigadora del CONICET en el Centro de Investigaciones Cardiovasculares “Dr. Horacio E. Cingolani” (CIC, CONICET-UNLP) y directora del equipo de trabajo. “Se sabe que estos componentes tienen implicancias sobre la función cardíaca y está bastante estudiado lo que ocurre en situaciones de consumo agudo, es decir a corto plazo, donde entre otras cosas puede provocar taquicardia e hipotensión, pero la idea en este caso fue comenzar a describir qué pasa en un tratamiento crónico”, amplió Ivana Gómez, becaria del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) en el CIC y una de las primeras autoras del paper de reciente publicación.
En el estudio se usaron moscas de la fruta que fueron seleccionadas y que estaban sanas, es decir no eran modelo de estudio de ninguna enfermedad, y fueron divididas en dos grupos. Ambos fueron expuestos durante diversos períodos de tiempo a vapor de cannabis -que contenía los principales fitocannabinoides-, generado a partir de las cepas cultivadas y caracterizadas en el Centro de Investigaciones del Medioambiente (CIM, CONICET-UNLP).
Uno de los grupos inhaló dos dosis diarias de vapor de cannabis en un plazo de 5 a 8 días, en tanto que el otro lo hizo entre 11 y 13 días. Cumplido ese proceso, se analizó “el comportamiento de las células del corazón, el latido, la frecuencia cardíaca, el índice de arritmia y se evaluó cómo afecta el consumo en comparación con un grupo de moscas control que no habían sido expuestas al cannabis”, contó Maia Rodríguez, pasante de la Universidad Nacional del Noroeste de la Provincia de Buenos Aires (UNNOBA) y también primera autora del estudio.
Según Gómez, “en el grupo que inhaló cannabis durante menos tiempo lo que vimos se corresponde con los efectos conocidos para un consumo agudo. Eso pudo comprobarse en los experimentos ya que se ve un incremento en el índice de arritmia”. Pero el hallazgo más importante del trabajo es lo que acontece a largo plazo: “Lo que logramos ver en las moscas que estuvieron expuestas entre 11 y 13 días es que se va dando un efecto de acostumbramiento y aumenta la contractilidad del corazón, es decir la fuerza con la que éste se contrae. Un corazón con mayor contractilidad responde mejor a condiciones de estrés, por ejemplo”, apuntó Rodríguez. Para las investigadoras esa mayor contractilidad está relacionada con un aumento en los niveles de calcio al interior de las células cardíacas, “lo que permitió tener una idea sobre el mecanismo celular que provocaría ese proceso”.
El trabajo aporta un dato adicional muy importante: el efecto del cannabis sobre el corazón se da incluso en ausencia de los receptores de cannabinoides típicos del ser humano y del resto de los mamíferos, conocidos como CB1 y CB2. “Se sabe que los fitocannabinoides se activan en contacto con estas terminales, pero en la mosca de la fruta no están y el efecto tiene lugar igual. Eso significa que hay otro camino que aún no se conoce ni en la mosca ni en humanos, por el cual los fitocannabinoides están ejerciendo la acción”, subrayó Ferrero.
jcmontiel@elcordillerano.com.ar