2019-08-18

TANTO EN HOMBRES COMO EN MUJERES

Igualdad de porcentajes negativos al momento de la infertilidad

El deseo de tener hijos se puede ver complicado por distintas causas. La infertilidad puede ser producto de un mal funcionamiento de los aparatos reproductivos, tanto de los hombres como de las mujeres. Existen diagnósticos y tratamientos que ayudan a lograr tener hijos.

La infertilidad es la incapacidad de una pareja sexualmente activa que no está usando anticonceptivos de lograr un embarazo tras intentarlo durante un año. Para que se produzca un embarazo, deben suceder varias cosas: 1)

Se debe desarrollar un óvulo en uno de los ovarios de la mujer. 2) El ovario debe liberar un óvulo mensualmente (ovulación). El óvulo luego debe ser recogido por una de las trompas de Falopio. 3) Un espermatozoide del hombre debe trasladarse a través del útero a las trompas de Falopio para unirse al óvulo y fertilizarlo. 4) El óvulo fecundado debe trasladarse a través de las trompas de Falopio y adherirse (implantarse) al recubrimiento del útero.

Aproximadamente de 35 a 40 por ciento de los casos de infertilidad se deben a infertilidad femenina, pero un número similar de casos se deben a infertilidad masculina. Por lo tanto, antes de hacerse muchas pruebas y tratamientos, la pareja debe hacer un análisis de semen para asegurarse de que su semen es normal. Incluso si es anormal, hay muchos tratamientos disponibles.

Aproximadamente 25 por ciento de las mujeres con infertilidad ovulan poco o nunca. Estas mujeres suelen tener periodos irregulares o no tenerlos en absoluto. La ovulación se puede alterar debido a cambios en la forma en que la glándula pituitaria (una glándula en la base del cerebro) libera ciertas hormonas. Estas hormonas, la hormona luteinizante (HL) y hormona folículo-estimulante (HFS), envían una señal al óvulo para que se desarrolle y el ovario lo libere.

Entre los problemas que interfieren con la liberación normal de la HL y HFS están las lesiones en el hipotálamo (parte del cerebro que funciona con la glándula pituitaria), tumores pituitarios, tener un peso demasiado bajo o alto, hacer demasiado ejercicio o estrés extremo.

También existen trastornos hormonales que interfieren con la ovulación o afectan la fertilidad como el síndrome de ovario poliquístico (SOP), hipertiroidismo o hipotiroidismo, diabetes, menopausia precoz, a veces, el síndrome de Cushing (un trastorno que causa un nivel muy alto de cortisol, a veces llamado "la hormona del estrés").

La capacidad de quedar embarazada también puede verse afectada por la edad, ya que el número y la calidad de los óvulos disminuye gradualmente desde aproximadamente los 35 años. Otros factores que incluyen problemas del tracto reproductivo, como trompas bloqueadas o dañadas, tejido cicatrizal en el revestimiento uterino, pólipos o fibromas en el útero y endometriosis, enfermedades de trasmisión sexual, como clamidia y gonorrea, que pueden causar bloqueos de las trompas, fumar, tomar bebidas alcohólicas o usar drogas como cocaína y marihuana y ciertos medicamentos como los antidepresivos, tranquilizantes, antagonistas del calcio, estupefacientes, medicamentos anti cancerígenos, afecciones médicas crónicas como enfermedad renal, enfermedad hepática, enfermedad de células falciformes, VIH/SIDA y hepatitis B o C.

La infertilidad se diagnóstica a partir de una visita el médico, allí comenzará con una historia clínica sobre el ciclo menstrual, enfermedades pasadas, enfermedades de trasmisión sexual, cirugías y cualquier medicamento que esté tomando.

El siguiente paso es normalmente un examen pélvico para asegurarse de que el tracto reproductivo (vagina, útero y ovarios) es normal y análisis de sangre para medir sus niveles hormonales. Además, tomará la historia médica de la pareja y le hará un análisis de semen. Según los resultados de estas pruebas, es posible que el médico les haga más pruebas, entre ellas una para cerciorarse de que las trompas de Falopio de la mujer no están bloqueadas.

El tratamiento para la infertilidad depende de la causa y la edad. Hay dos categorías principales: una contribuye a la fertilidad con medicamentos o cirugía, y la otra usa técnicas de reproducción asistida.

Los medicamentos para fertilidad: (clomifeno, en pastillas, e inyecciones de la hormona HFS y HL) son el principal tratamiento para las mujeres con trastornos de ovulación. Es posible que las mujeres sin una causa clara de infertilidad también usen estos fármacos. A veces los médicos combinan el tratamiento farmacológico con la inseminación intrauterina (IIU), en la que se liberan espermatozoides en el útero con un catéter (un tubo flexible y delgado) que se inserta en la vagina. La IIU se realiza al momento de la ovulación.

La cirugía: puede ayudar a las mujeres con fibromas, pólipos uterinos, tejido cicatrizal o endometriosis. La cirugía también puede ser una opción para algunas mujeres con bloqueo de trompas, según su edad y el tipo de bloqueo. Debe tener en cuenta que la cirugía para desbloquear las trompas de Falopio puede aumentar el riesgo de embarazo ectópico (tubárico).

La tecnología de reproducción asistida: utiliza técnicas como mezclar esperma con un óvulo fuera del cuerpo (fertilización in vitro o FIV) o inyectar un solo espermatozoide en un óvulo y transferir el embrión resultante al útero.

Algunas mujeres a quienes les quedan muy pocos óvulos en los ovarios optan por la FIV utilizando el óvulo de una donante. (Con datos de hormone.org).

Juan Carlos Montiel

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