El arroyo Ñireco fue clave para extinguir el incendio en la fábrica
Los 35 bomberos voluntarios de diferentes cuarteles, trabajaron durante toda la noche y la madrugada de este miércoles en el incendio que destruyó una fábrica de plásticos.
Con el incendio ya declarado, al arribar las primeras dotaciones, los bomberos se abocaron a prevenir que las llamas se extiendan hacia las casas cercanas.
“Tuvimos un trabajo arduo desde las 19:20 hasta las 12 de la noche y durante la madrugada también hemos intervenido por los focos calientes que se avivaron” explicó el jefe del cuartel central, Claudio Reiner a El Expreso Periodístico de El Cordillerano Radio (93.7).
El bombero indicó que en todas las emergencias, “en el arribo siempre se evalúa si hay vidas en riesgo, luego si hay posibilidades de propagarse, en este caso no había riesgos y se evacuó a la casa de al lado y otro depósito”.
Según dijo “fue una combustión muy grande con mucha carga de fuego, por el tipo de material: polipropileno y papel, por eso eran las llamas que se veían”.
“Para este tipo de incendios se necesita mucha cantidad de agua, por eso hicimos un bombeo desde el río, con los equipos de bomberos Campanario, que tienen una bomba. Llenamos una pileta y con otra bomba sacamos agua” precisó.
Reiner dijo que “lo más dificultoso fue el tema del tránsito, porque para que entre un camión tenía que salir otro, entonces tenían que hacer marcha atrás para salir”.