DENUNCIAN CASO DE LESIONES EN VILLA LA ANGOSTURA
Una joven de Bariloche quedó con su cuerpo paralizado al recibir una inyección por parte de un médico
Una joven de 26 años, acompañada de su madre, concurrió a una consulta médica en Villa La Angostura a raíz de tener problemas de tiroides. Recibió cuatro atenciones por parte de un facultativo, pero en la quinta consulta quedó con la mitad de su cuerpo paralizado tras recibir una inyección. Los progenitores hicieron la denuncia y actuó la Fiscalía, que ordenó un allanamiento al consultorio con secuestro de distintos elementos.
Susana Curapil, madre de Camila (26), se presentó en la redacción de El Cordillerano y denunció que su hija habría sufrido una práctica médica “considerándola mala praxis”, ya que el facultativo la habría aplicado “una inyección en el paladar blando y eso hizo que Camila sufriera parálisis en su cuerpo”.
La progenitora, visiblemente preocupada, indicó que “mi hija tiene problemas de tiroides, por eso fuimos a este médico, habilitado y con matrícula provincial 4084; él (el facultativo) en su consultorio hizo un tratamiento de terapia neural y Camila salió del lugar con la parte izquierda de su cuerpo paralizado”.
Curapil contó que “durante abril había estado haciendo esta terapia por un problema de tiroides que ella tiene. Había decidido operarse y le comenté que había otras alternativas ahora, ya que yo sabía de este médico en Villa La Angostura”, comentó la mujer.
La familia sacó el turno correspondiente en una clínica angosturense y “este médico atiende en un consultorio particular en su casa. Tiene placa, tiene matrícula, todo. No es una persona cualquiera a la que acudimos", explicó Susana.
La joven fue a cuatro consultas, cada una con un costo de mil pesos en efectivo y en la quinta -el 10 de mayo- se produjo el grave problema de salud. Explicó Susana: "Ese día le estaba haciendo el tratamiento, le inyectó procaína, que es un anestésico en el paladar blando y le pinchó el bulbo del cerebro, el líquido le afecto zonas vitales", y agregó: “en ese momento Camila sufrió un dolor intenso en el pecho, creyó que se moría, hubo paralización en parte de su cuerpo y se llamó a una ambulancia, la trasladaron al hospital, pero el médico, que la había inyectado, no la acompañó al hospital”.
Susana refirió que "cuando me llaman mi hija ya estaba internada en el hospital. Me comenta después cuando reaccionó que ella le dijo que llamara a la ambulancia porque él no hacía nada. Me decía que sentía que se le hundía el pecho y que en seguida se le durmió la parte izquierda del cuello. Él le dijo que estaba con un ataque de pánico y ella le pedía que llamara a la ambulancia. Esto es lo que Camila se acuerda bien", relató la madre.
"Este médico apareció en la clínica a la mañana del día siguiente y con los doctores le empezamos a preguntar qué le había puesto. Nos dijo que era procaína, una anestesia. Ahí los médicos dijeron 'la trasladamos ya'. Para esto Camila no reaccionaba", relató la mujer.
La joven fue traida en ambulancia hasta Bariloche, “donde en la Clínica San Carlos le hicieron una tomografía. El neurocirujano que la atendió me dijo que mi hija no murió en ese momento porque tuvo un Dios aparte", aseguró Susana. Siempre según el relato de la madre, Camila permaneció cuatro días internada en coma farmacológico hasta que los médicos decidieron sacarla de ese estado para observar cómo respondía.
"Con el paso de las horas ella empezó a reaccionar. El neurocirujano nos había explicado que no se podía hacer nada, ni siquiera una operación, nada. Una semana después ya la habían trasladado a una habitación común pero no caminaba. Por lo que nos explicaron, tiene un edema en el cerebro y eso le afectó la motricidad", sostuvo Susana.
Ahora Camila está viviendo nuevamente con sus padres, realiza todas las semanas rehabilitación en un centro privado de Bariloche y ya camina con la ayuda de un andador. "Estamos con mi marido trabajando los dos para poder pagar la rehabilitación y ayudarla, porque la obra social no lo cubre, por eso también haremos un recurso de amparo, para que nos reintegren el dinero", afirmó Susana.
El 14 de mayo, cuando la joven seguía internada en Bariloche, sus padres se acercaron a la Fiscalía de Villa La Angostura para radicar la denuncia. “La justicia neuquina ordenó un allanamiento al consultorio particular del médico, en la oportunidad se secuestraron frascos con medicamentos, jeringas y computadoras”, indicó la madre y agregó que “en la Villa el doctor es conocido por ofrecer terapias alternativas y además atendería también en Monte Hermoso” (Provincia de Buenos Aires).
La madre mencionó que su objetivo, al hacer la denuncia, “fue dar a conocer lo que sucedió para que no le pase a otra persona”. El médico está acusado por lesiones culposas. La Fiscalía solicitó pericias forenses para determinar la calificación, si son lesiones leves o graves.
De esta manera la noticia sobre la denuncia por mala praxis contra un médico de Villa La Angostura volvió a poner en el centro del debate el tema de las terapias alternativas. En este caso, el profesional acusado tiene matrícula vigente y más de 30 años de ejercicio de su profesión.
La justicia a través de los peritos deberá determinar si la complicación de salud de Camila, se debió a la negligencia del médico. Cabe recordar que, según la denuncia, la joven estaba tratándose por un problema de tiroides y había decidido operarse.
Este lunes Camila declarará en la Fiscalía local para relatar en primera persona cómo ocurrió el suceso. La Fiscalía cuenta con material médico y documentación secuestrada en el consultorio del facultativo. Asimismo, peritos forenses trabajan en la causa. La Justicia es la encargada de determinar la culpabilidad o no del profesional.
El sitio Wikipedia.org informa al respecto que la terapia neural es una técnica de medicina en la cual un anestésico local, la procaína o lidocaína se inyecta en zonas del cuerpo específicas buscando cambios eléctricos permitiendo mejorar la re-polarización de la membrana celular y así volviendo al orden natural y correcto funcionamiento de la región tratada. Es una técnica reconocida dentro de la práctica médica con muchos años de utilización en países de Europa, Asia y América toda y basada en numerosas publicaciones científicas que avalen su efectividad, fundamentalmente en el tratamiento y mejoramiento del dolor y no presenta interferencia con otros tratamientos utilizándola de forma complementaria en diferentes patologías. La formación de esta especialidad se hace en postgrados universitarios.
jcmontiel@elcordillerano.com.ar