HISTORIAS DE NUESTRA CIUDAD
Martín hace malabares para vivir y lo disfruta
“Ser malabarista es estar vivo”, así lo definió Martín, un joven que en la intersección de Belgrano y Neumeyer realiza actos de malabares aprovechando cuando el semáforo está en rojo para los vehículos. Vive en pareja en el barrio Las Mutisias y desde los diez años que le gusta hacer malabares. A sus pares los define como “semaforistas” y para él, “es un oficio”.
Se llama Martín, como podría ser Juan o Pablo, es uno de los muchos jóvenes de nuestros barrios que buscan sobrevivir y él lo hace realizando malabares arriba de un tacho, una rueda de bicicleta y una pelota.
Ante los conductores realiza su acto y luego se acerca a los vehículos esperando un reconocimiento a su labor.
Martín, joven de 25, le confió al Expreso Periodístico “salgo temprano, no importa si llueve o nieve”, sobre su afición al malabarismo dijo “cuando tenía diez u once años, me atrajo y empecé a practicar, viajé por Argentina y Chile y me di cuenta que era una forma de trabajo”.
Los “semaforistas”, señaló “estamos en las esquinas con semáforo, hacemos las pruebas y la gente tiene buena onda, a veces no te dan nada porque no tienen, pero nos felicitan por el acto”.
“Hacer malabares es una forma de estar vivo”, afirmó para luego contar “vivo en pareja en el barrio Las Mutisias, un lindo lugar, no tenemos hijos por el momento, mis padres viven en el barrio Vuriloche”, expresó.
Martín aprovecha el rojo del semáforo para colocar en el suelo un tacho, al que se sube, hace malabares con las clavas, luego toma una pelota, mantiene sobre su pie izquierdo, sigue con las clavas y después se coloca una rueda de bicicleta sobre su cabeza, mientras malabarea con las clavas. Concluye para acercarse a los conductores.
Wilge Delgado