Comenzar a ser conscientes de lo que pensamos y sentimos
Sandra Suarez y María Cristina Álvarez Spence hace algunos meses que comenzaron a dar una serie de encuentros vivenciales en los cuales abordan diferentes temáticas, todas en pos de una mejor calidad de vida.
Ellas se conocieron hace un año en un curso de biodescodificación “coincidimos en armar algo de manera mensual con la intención de que la gente comience a vivir más de la conciencia, por supuesto que es un camino que venimos transitando nosotras”.
“No hay muchos lugares o instancias donde las personas puedan acercarse a buscar herramientas para un crecimiento personal que no se encuentren con la traba económica y quisimos dar esa oportunidad”.
“Que cada uno haga su propio trabajo interno porque cuando se es más consciente, se ve más hacia afuera y lo que le pasa al otro, porque la no conciencia es anestesia” aseguró.
El primer taller fue basado en la pregunta “¿quién soy?”. “El autoconocimiento es básico porque tenemos que actuar cotidianamente con nuestro cuerpo, nuestra mente y todas las emociones” comentó María Cristina.
El segundo fue sobre las emociones “algo tan básico y es lo que nos mueve, nos maneja y que por mucho tiempo el ser humano ha tratado de dejarlas de lado o cubrirlas para mantener determinadas apariencias”.
Son cada día más las personas que han comenzado a ver sus emociones por un tema de salud, el estrés y el ritmo de vida hace que unos se deje llevar por la rutina y las responsabilidades, sin tiempo a detenerse a pensar cómo se siente anímicamente.
“Antes se creía que las enfermedades eran algo natural pero ahora la ciencia y la medicina lo relacionan de manera directa” agregó.
El siguiente taller será muy interesante “¿Por qué nos cuesta cambiar?”. “Ahí hablaremos un poco más acerca de las creencias y las imposiciones culturales”.
Los temas no los abordan solo desde lo espiritual sino que suman herramientas de conocimiento, por ejemplo cómo funciona nuestro cerebro, cómo reacciona ante determinadas situaciones y cómo hacer para que no nos dominen los pensamientos que no son sanos. “Si adquirimos esos conocimientos nos vamos a entender mejor con nosotros y con quienes nos rodean”.
“Muchas cosas que se decían en Oriente hace miles de años ahora se pueden comprender, ahora al cerebro lo pueden escanear y saben qué sucede en cada área según las emociones dominantes, hay pruebas físicas”.
“Como seres biológicos somos electroquímicos, somos seres espirituales viviendo una experiencia como humanos, por eso no considero que algunos seamos más espirituales que otros” detalló.
“Históricamente la iglesia se hizo cargo del espíritu y la ciencia de la mente y con eso nos dividieron cuando en realidad somos las dos cosas, en algunas circunstancias utilizamos la mente y en otras también los sentimientos”.
“Cuando uno se para desde ese lugar de entendimiento, todos somos iguales, seas ingeniero o un basurero, nos educaron llenos de prejuicios y condicionamientos, si vale más ser ingeniero, ¿qué sucede si los basureros no pasan durante una semana? Te tapa tu propia mugre” ejemplificó.
El vivir desde la conciencia lleva a aceptar que cada uno está cumpliendo su labor y su función y que puede hacer mucho por mejorar, “ser seres espirituales no quiere decir que todos somos buenos y hacemos las cosas bien, pero el conocernos un poco más y detectar nuestras emociones, nos lleva a tomar de otra forma lo que se nos presenta”.
Enojo
Al referirse a la violencia que se vive dentro de la sociedad Suarez dijo “el enojo genera violencia lamentablemente, tiene muchas tonalidades, la ira, rabia, bronca a distintos niveles, el cerebro no entiende de control por eso se habla de gestión de emociones, pero lo principal es detectar ese enojo en nosotros”.
“Cuando estás enojado la culpa la tiene el de afuera, por eso el mayor desafío de todo este proceso es que uno se hace responsable de sus propias culpas sin pasarse al otro extremo de sentirse culpable de todo ya que el límite es muy fino”.
“Responsabilizarse y culparse son dos cosas distintas, decir qué hago yo en mi vida que haga que esté ahora en este lugar, en este trabajo o que tenga esta clase de relaciones es lo que hay que aprender a leer en nosotros mismos” dijo.
“Todo lo que nos va pasando queda plasmado y eso hace que se genere nuestro propio campo electromagnético llevando a que atraigamos más de lo mismo, por eso es básico comenzar a modificar nuestra energía y así pararnos desde otro lugar en la vida”.
“Modular los pensamientos, dejar atrás lo que hace daño llevará poco a poco a que nos enfoquemos en lo que queremos y no solo en lo que no queremos”. Generalmente todo lo que pedimos lo hacemos con la palabra no adelante y eso nos condiciona.
Son muchos los temas que desean abordar en estos talleres, ya tienen planificado otro sobre el cómo nos hablamos, qué mensaje es el que nos damos diariamente a nosotros mismos. “Si viene alguien de afuera y nos trata de la forma en que muchas veces lo hacemos en nuestro interior, no lo aceptaríamos, el problema es que para el cerebro, el mensaje es igual de condicionante” dijo Suarez.
“Para el cerebro todo siempre es tiempo presente, si te acordás de algo de ayer, lo toma como de hoy, la emoción es actual, el hipotálamo se alimenta de esa energía”. Agregó “somos adictos al estrés que es la alerta que nos lleva al miedo, entonces vivimos constantemente en modo de peligro y eso conduce a la enfermedad”.
Próximo taller
El sábado 8 de junio a las 15 horas será el próximo taller en calle Tiscornia 517 y es de contribución voluntaria. Además de la charla se realizarán técnicas para mover determinada información y comenzar a modificar las emociones. Suarez estudió en la Universidad de Salvador el instructorado de yoga, es terapeuta floral, hace descodificación biológica y sanación energética.
Por su parte Álvarez Spence tiene una diplomatura de Ciencias Sociales y Humanas en la Universidad de Río Negro, fue budista durante diez años incorporando conocimientos y herramientas.
Susana Alegría