El gobierno nacional insistirá con créditos hipotecarios para atemperar crisis habitacionales
El gobierno nacional anunciará un conjunto de medidas destinadas a solucionar problemáticas de vivienda e incentivar la tan deteriorada industria de la construcción, aunque a costa de un nuevo incremento del gasto en $3.000 millones que dificulta aún más las metas fiscales.
Al igual que en el caso del congelamiento de tarifas y productos alimentarios, se retomará un programa fuertemente vinculado al kirchnerismo como el Procrear a partir del lanzamiento de 10.000 nuevos créditos hipotecarios.
Los mismos tendrán un plazo de 30 años a una tasa del 7,5% que se sumará a la actualización inflacionaria que aplica el índice UVA. La inscripción se abrirá a mediados de junio y se ejecutará a través de los bancos públicos como el Nación, el Provincia y el Ciudad.
El mayor incentivo es el subsidio del 20% que ofrecerá el Estado al total del crédito, que solamente podrá estar destinado a una primera vivienda de hasta 4,9 millones de pesos y a argentinos nativos o naturalizados con ingresos formales de entre dos y siete salarios mínimos.
Por otro lado, en miras de solucionar el grave problema de los deudores de créditos UVA, se impulsará un sistema de prima de riesgo para hacerse cargo del diferencial entre inflación y salarios, en caso de superar los diez puntos porcentuales.
A diferencia del esquema anterior, donde al pasar este límite el deudor podía solicitar una prórroga en los años de devolución del préstamo, ahora este importe correría a cuenta de un seguro que pasará a ser obligatorio en todos los créditos menores a 140.000 UVA.
El mismo será equivalente al 1,5% del valor de la cuota, por lo que rondaría los $200 en promedio. Fuentes allegadas al Ministerio de Interior explicaron a este medio que tanto los gastos de la prima como los perjuicios retroactivos correrán por parte de la Secretaría de Vivienda para todo el universo Procrear, es decir, el 30% del total de los créditos.
Sin embargo, las medidas no atacan al principal problema de los "hipotecados UVA", que cuestionan el hecho de que a pesar de haber abonado cuotas por más de tres años, su deuda no para de incrementarse al estar atada a una inflación descontrolada.