Inteligencia Artificial, un instrumento que potencia la actividad turística
La Inteligencia Artificial es una parte fundamental en la industria turística así como en otros aspectos de la cotidianeidad. Esta tecnología mejora y avanza en todo momento. La IA ya se insertó en la sociedad; sin dudas, el futuro ya llegó.
La inteligencia artificial (IA) mejora constantemente y, casi sin darnos cuenta, ya forma parte de nuestra cotidianeidad. Por ejemplo al momento de seleccionar contenido para ver en Netflix o para escuchar en Spotify, aparece la leyenda “le puede interesar” o “porque vio tal película”, esos algoritmos se leen como inteligencia artificial.
Distintas empresas ya basan los próximos años en esta búsqueda y, el sector turístico está tomando esta tecnología para mejorar la interfaz con el usuario. machine learning, Big Data y deep learning, son algunos conceptos que desarrollaremos a continuación.
El término de inteligencia artificial no es nuevo, en la época de los 50 ya se lo mencionaba, pero ha sido en los últimos años cuando se ha dado su verdadero desarrollo y ha comenzado a usarse en gran escala. Microsoft, por ejemplo, explica que la computación en la nube, la gran cantidad de datos y los avances en machine learning han sido los pilares para que la IA llegue hasta el punto en el que se encuentra actualmente.
Según la Real Academia Española (RAE), la IA es la disciplina científica que se ocupa de crear programas informáticos que ejecutan operaciones comparables a las que realiza la mente humana, como el aprendizaje o el razonamiento lógico. Ambas acepciones se basan en la misma idea: máquinas que actúan como lo haría la mente de un ser humano.
La IA comprende diversos campos, uno de ellos es el aprendizaje automático o machine learning. Éste logra que las computadoras aprendan sin que hayan sido programadas específicamente con esa intención.
Las investigaciones sobre machine learning han sido muy relevantes para que la IA llegue a nuestras vidas. Utilizan algoritmos que son capaces de detectar determinados patrones en los datos a analizar. Posteriormente, tras entrenar con miles de ejemplos, el sistema informático consigue realizar predicciones. Los filtros en el correo electrónico, las recomendaciones en búsquedas y el reconocimiento de voz son ejemplos prácticos de inteligencia artificial que emplea machine learning.
El deep learning es otro tipo de machine learning mucho más complejo que los anteriores. Este sistema se inspira en el funcionamiento de las redes neuronales del cerebro humano para procesar la información. Las máquinas que emplean deep learning logran un nivel de comprensión muy detallado, similar al razonamiento inteligente.
Por otra parte, Big Data es un término que describe el gran volumen de datos, tanto estructurados como no estructurados, que inundan los negocios cada día. Pero no es la cantidad de datos lo que es importante. Lo que importa con el Big Data es lo que las organizaciones hacen con ella. El Big Data se puede analizar para obtener ideas que conduzcan a la toma de mejores decisiones y movimientos de negocios estratégicos.
La IA en el turismo
El poder saber cómo, cuándo y en qué gastan el dinero los viajeros; poder construir experiencias más cómodas y amigables para el turista que no habla el mismo idioma del lugar que visita; tener información válida, viable y confiable de cada territorio, todo esto, conforma un combo indispensable para el “turista 2.0”. Los servicios turísticos han crecido exponencialmente con la digitalización porque saben leer y proveer las mejores experiencias. Este es el verdadero reto: construir experiencias únicas con ayuda de las plataformas sociales, tecnologías emergentes e inteligencia artificial.
En la era de la transformación, esto es posible. Poder aprovechar la fuerza de todos los datos que fluyen alrededor, estructurados y no estructurados, y transformarlos en línea en inteligencia para la toma de decisiones oportuna.
La Inteligencia Artificial y, en concreto, las tecnologías de machine learning o aprendizaje automático se utilizarán de manera generalizada en el sector turístico como herramienta para prever tendencias antes de cinco años y permitirán a las ciudades “planificar sus políticas y recursos públicos mediante un análisis detallado, rápido y barato de los datos de las redes sociales”.
La agencia de viajes online Destinia fue pionera en abrir un chatbot en Facebook Messenger para la reserva de vuelos y viajes y trabaja en varias iniciativas orientadas tanto a mejorar los procesos internos de la compañía como a personalizar la experiencia del usuario.
Algo que es fundamental para ofrecer un viaje personalizado es el conocimiento del pasajero/cliente, datos que a una agencia de viajes puede tomarle años conseguir, siempre y cuando el cliente sea fiel, pero eso no sucede con Google: el metabuscador sabe todo de nosotros ya que recopila información de nuestro correo electrónico, confirmaciones de vuelo, búsquedas, etc. Por eso no es extraño que haya presentado recientemente diferentes productos y actualizaciones dirigidas a los viajes que se basan en sus desarrollos de inteligencia artificial y que ponen de manifiesto su enorme capacidad predictiva. Identificar con antelación los destinos que visitarán los turistas y, satisfacer los deseos en esos lugares, son claves para poder entablar una “fidelización”. Y es que, sea cual sea nuestra búsqueda, Google la está controlando (también escuchando, para quienes usen asistentes de voz).
A través de la tecnología se interpretan las consultas para ofrecer recomendaciones de dónde alojarse y viajar, como también etiquetar automáticamente fotos de los viajeros. La tecnología puede ayudar a superar preocupaciones, ya que más de la mitad de los viajeros (52%) indica que utiliza la tecnología frecuentemente mientras están de viaje.
Juan Carlos Montiel