A POCOS MESES DE SU RETIRO
Martín Marino: “al fútbol solo le tengo que decir gracias”
Apenas pisa el césped del “José Antonio Jalil”, a Martín Marino le consultan desde lejos por su partido despedida. “Si todos preguntan, es porque algo bien hice”, cuenta el arquero de Puerto Moreno. Son los últimos partidos del “Negro” que no duda en hacer un repaso por su carrera y sobre todo recordar ese penal de la final de hace casi un año ante Estudiantes, en ese mismo arco.
FOTOS: Facundo Pardo
En una charla íntima con El Cordillerano, el arquero se abre en lo que son sus últimos partidos en el fútbol.
El Cordillerano: - ¿Cómo estás viviendo estos últimos meses?
Martín Marino: - Emocionado en cada partido, en cada vestuario, en cada entrenamiento, en cada mate con los chicos, en cada domingo antes de preparar el bolso para jugar. Se acaban 25 años de fútbol que fueron increíbles. Simplemente decirle gracias porque me dieron cosas inolvidables. Al fútbol le tengo que decir nada más que gracias.
EC: - ¿Qué te deja el fútbol?
MM: - Me deja amigos en todas partes del país. Me deja haber jugador con jugadores increíbles. Me deja haber representado a más de 9 equipos del fútbol local, y haber dejado todo. Me deja retirarme en el club que amo, Puerto Moreno, haber salido campeón el año pasado y llegado a la final del Clasificatorio. Me deja que la gente pregunte por mí. Quiere decir que dejé una buena huella no solo como futbolista, sino como persona. Pero es una decisión tomada. Una vez que termine el campeonato le digo adiós al fútbol.
EC: - Este último tiempo vivieron cosas increíbles con Puerto Moreno.
MM: - Fue un año y medio increíble. El penal acá del año pasado donde salimos campeones ante nuestra gente, que ese día copó la cancha. Con mi vieja, mi hija y mis amigos en el estadio. Ese día había gente que estuvo hace 16 años cuando salimos campeones con Pájaro Azul con los ojos llenos de lágrimas. Con compañeros, jugadores y dirigentes felices. Se está trabajando bien en el club del barrio. Haber llegado a la final del Clasificatorio fue algo importantísimo. La frutilla del postre fue haber salido “Futbolista del año” en la Fiesta del Deporte 2018, para mí es algo inolvidable.
EC: - ¿Sentís que creció el fútbol de Bariloche en estos 25 años?
MM: - El fútbol de la ciudad creció muchísimo. Hay muchos chicos que yo conocí de chiquititos y ahora defienden y triunfan en Bariloche. Hay varios jugadores que están jugando afuera, como Neculman que está rompiendo redes en toda Sudamérica. Seguramente va a haber un partido despedida. Con que estén mi hija y mi vieja en la tribuna no me olvido más.
EC: - Te ibas a retirar en diciembre, pero al final seguiste.
MM: - Fueron seis meses más a pedido de los dirigentes, a pedido de los chicos y sobre todo a pedido mío. Quería seis meses más porque lo necesitaba. Cada entrenamiento se hace difícil. Cada momento, cada charla con los chicos que vienen a pedirte una foto. El cariño que recibo es increíble. Creo que uno cosecha lo que siembra.
EC: - ¿Te imaginás lo que puede ser tu último partido en el “Montero” contra Cruz del Sur?
MM: - Ojalá que el último partido sea en el Petit o por qué no en una nueva final en el estadio. Si no se da el último partido puede ser ante Cruz del Sur que también tengo sentimientos encontrados, porque estuve tres años y me conocí prácticamente toda la Patagonia. Donde aprendí un montón de cosas y me quedan amigos y compañeros inolvidables. El recuerdo de dirigentes como Rodolfo, como Joaquín (por los Rodrigo, padre e hijo). Si mi último partido es en el “Walter Montero” ante Cruz del Sur seguro será algo difícil de olvidar.
EC: - ¿A quién le tenés que agradecer?
MM: - Tengo que agradecerle a la vida. A mi vieja que siempre se bancó todas mis cosas. Me lavaba las vendas y las medias, me curaba las heridas cuando llegaba lleno de sangre. Que con sus más de 75 años estuvo en todo el 2018 en los partidos míos. A “Gabi” Guerrero que me enseñó muchísimo. A Gustavo Paredes que es un hermano que me dio el fútbol, y a muchos jugadores y dirigentes que sigue estando conmigo. Hoy quizás con las redes sociales es más fácil. Exjugadores que ya no están acá, pero que seguimos en contacto. Y por supuesto a lo más lindo que me pasó en la vida y que en ese momento me di cuenta que existe el amor eterno, que es mi hija. Cuando tenía dos meses de edad la traía a la cancha, ella no sabía lo que estaba viviendo. Hoy con 18 años sigue viniendo y dice que es fanática de su padre y que está orgullosa de mí como padre, persona y deportista. Ese es el mayor premio que tengo. El año pasado estuvo en cada partido sufriendo. El abrazo de la final con ambos llorando es lo más lindo que tengo.
David Argel