Importantes avances en dos obras en el barrio Arrayanes
Personal municipal está trabajando en la intersección de las calles Lengas y Onelli con un mejoramiento de pluviales y en el zanjón, donde se sigue avanzando.
El micro que va de Oeste a Este por Lengas, hasta que se finalicen las tareas, dobla en Otto Goedecke hasta Maitenes y retoma su recorrido habitual.
Eduardo Garza, subsecretario de Servicios Públicos del municipio comentó a este medio que “en ese sector hay un pluvial que cruza la calle Lengas, un caño chico de 40 que alcanza y sobra para que pase el agua de lluvia, pero está muy al filo de la superficie de la calle”.
Debajo de esos caños fluviales pasan los de la red cloacal y del agua “a muy poca distancia entonces como no se pude profundizar más la zanja dejamos esos caños muy expuestos, pero le estamos poniendo una losa de hormigón con hierro arriba para que resistan y no se rompan ni se tapen de sedimentos”, detalló.
Hoy estarían rellenando con el hormigón, “calculamos que el 6 o 7 de mayo ya estaría habilitada nuevamente al tránsito”.
El zanjón
Se ven muy avanzadas las tareas a lo largo de todo el zanjón que une Onelli desde arriba en el Arrayanes, hasta calle Rivadavia en el ingreso al Vivero. Lo que hasta hace poco era solo un sendero cubierto de matorrales, peligroso para los vecinos que acortan camino por allí o los chicos que concurren a la escuela, se ha convertido en una calle amplia y simple de transitar.
“Es lamentable ver como siguen tirando basura en lugares que son inaccesibles, porque al fondo del cañadón solo se puede bajar con cuerdas y es muy complicado sacar los residuos desde allí”, dijo Garza.
“El zanjón estaba lleno de sauces de grandes dimensiones justo en la salida de los dos caños que cruzan desde la Medalla Milagrosa, había una reja que limpiábamos de manera cotidiana, ahora vimos que quedaba medio caño libre, el resto estaba tapado con basura”.
Es por eso que decidieron intervenir desde Rivadavia hacia arriba, “ahora el caño va a funcionar a la perfección porque quedó liberado”. Al referirse a la calle que baja comentó “falta todavía poner otro caño que la atraviese en la parte más alta pero de todas maneras lo ideal es que no transiten por ahí vehículos pesados”. Así quedaría de manera funcional y con los pluviales de tal forma que el agua de lluvia no rompa todo ni inunde zonas del Vivero.
Mientras acompañe el clima seguirán las tareas en el zanjón, porque son muchas las expectativas que tienen los vecinos y poco a poco seguirán avanzando. Lo importante para no atrasar los trabajos es que la gente deje de arrojar sus residuos y restos de electrodomésticos allí.
Susana Alegría