Interesante invento: a 50 años de la teleducha
La teleducha cumple 50 años y ya es un clásico, pero revolucionó el mercado de artículos de los baños en muchas viviendas. Es un producto absolutamente confiable y de calidad garantizada en las principales marcas del rubro.
El interesante adminículo se lanzó al mercado en 1968, a partir de entonces, los baños fueron más placenteros porque por primera vez en la historia, una teleducha permitía cambiar entre un chorro delicado y otro más intenso. De esta manera se convirtió en uno de los productos favoritos de los clientes.
El diseño global de la teleducha fue selecto ya que reflejaba los gustos de la época, aunque hoy en día es más popular. Ofrecía lo último en funcionalidad y tecnología, al tiempo que presentaba una estética muy característica con elementos angulosos.
Actualmente, la primera teleducha con chorro ajustable sigue siendo el mayor éxito de ventas de la historia de distintos grupos que la fabrican, con muchos millones de unidades vendidas. El éxito del artículo se debió, en gran medida, al boom de la construcción en Alemania a finales de los sesenta.
Bajo el lema “Finally hands free” (por fin, manos libres), el fundador Hans Grohe había empezado a fabricar y comercializar sets de ducha a principios de los años 50. Estos sets incluían una barra de pared “única” con un soporte de teleducha ajustable, un flexo y una teleducha. Por primera vez, los usuarios podían colocar la teleducha a la altura deseada y ducharse con las “manos libres”.
En la actualidad, estos elementos están en los baños de todo el mundo, pero entonces fueron un golpe de ingenio que revolucionó los hábitos de ducharse.
El producto permitía ajustar la intensidad del chorro de forma independiente girando el cabezal. Su diseño innovador, sus materiales y, sobre todo, su funcionalidad resultaban impresionantes en la época. Por primera vez se combinaba el plexiglás con las partes cromadas del mando y el cabezal; este moderno acrílico resistente a los golpes realzaba el efecto metálico gracias a la refracción de la luz.
Luego se incorporó otra innovación técnica: un recipiente de plástico instalado entre la teleducha y la toma de agua en el que se mezclaban de forma automática agua y gel. Este modelo de la clásica teleducha hizo innecesario enjabonarse y la experiencia de ducha en general era aún más confortable.