2018-12-30

Franco Raimil: “hace cuatro fechas nos daban por muertos”

Cuando Raimil cae, levanta la cabeza y ve que el árbitro corre al área marcando el punto del penal, no duda y se señala el pecho, levantando la mano. Van quince minutos del segundo tiempo y Güemes es un poco más que Alas desde que se reanudó el partido. Gran parte de esa superioridad es gracias a las arremetidas de sus delanteros, de Franco Raimil especialmente, quien ahora ya tomó la pelota y la colocó a doce pasos del arco de Alas. No duda el delantero del “Gaucho” que decide patear fuerte abajo y vence las manos de su oponente. Güemes es inteligente y resiste lo que queda del encuentro. Asciende luego de tres temporadas a la Primera División “A” de LIFUBA.

Raimil llora desconsoladamente en el campo de juego, celebra con sus compañeros y con la gran cantidad de hinchas de Martín Güemes que copó el “José Antonio Jalil” el sábado. Accede amablemente a dialogar con El Cordillerano y contar sus sensaciones: “Estoy muy contento. Hace cuatro fechas atrás nos daban por muertos. Hoy demostramos dónde tenemos que estar porque descendimos desmerecidos. Somos todos chicos del club con mucho huevo y buen pie. Volvimos a la ‘A’ después de muchas temporadas que veníamos rasguñando el ascenso. Hoy gracias a Dios se nos dio” contó el joven delantero.

El coraje del que habla Raimil es el mismo que tuvo a la hora de patear el penal decisivo con tanta determinación, algo que hizo que la pelota entre luego de la buena estirada del arquero. “Siempre me tocó patear los penales cuando jugué. Siempre me tengo confianza por eso agarro enseguida la pelota. Hoy sabía que iba adentro” cuenta Franco. Ahora “El Gaucho” deberá enfrentarse a los mejores equipos de la ciudad y la zona. Raimil se ve jugando ante Cruz del Sur, Estudiantes Unidos, Lacar, Dina Huapi, Torino y otros, “para nosotros va a ser un sueño. Como lo fue hoy para mí hacer el gol de la victoria y que Güemes vuelva donde se merece”.

Allí se va Raimil a festejar con sus compañeros el ascenso a la máxima divisional de LIFUBA. Para quien perdió a su hermano años atrás y siguió adelante hoy es todo alegría por cumplir su sueño y el de su club. Él y sus compañeros saben que ahora se vendrán desafíos más difíciles. Seguramente los afrontará de la misma manera que el sábado, pidiendo la pelota y haciéndose cargo.

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