2018-12-21

UN FALLO CON DISIDENCIA

Declararon culpables a dos hermanos por el homicidio de Mauricio Burgos

 

Dos de los tres jueces que integraron el tribunal, coincidieron en señalar la coautoría de los hermanos Millao, por el horrendo homicidio de Mauricio Burgos ocurrido en El Bolsón. El tercer integrante  del tribunal consideró que persistían dudas sobre lo ocurrido. Tras la declaración de responsabilidad, se abre una nueva instancia de cesura que culminará en febrero, tras la feria judicial de verano, con la determinación de las penas que les corresponde cumplir a los dos responsables del hecho.

Los jueces Héctor Leguizamón Pondal y Romina Martini, no tuvieron dudas de que los hermanos Karim y Brahian Millao, fueron los autores del homicidio de Mauricio Burgos, ocurrido el 6 de junio de 2017, en el predio de Los Jabalíes Rugby Club, en la localidad de El Bolsón. Para el juez Ricardo Calcagno, la acusación no logró ser demostrada tras el juicio y votó en disidencia.

Según la declaración de responsabilidad que se dictó este viernes, Karim Habib Sahid Millao (28) y Brahian Adahir Millao (20), golpearon con piedras de gran porte a la víctima del hecho en el rostro, desfigurándolo y produciéndole un traumatismo de cráneo con hundimiento de masa encefálica que le ocasionó la muerte.

Los acusados, un ex policía chubutense y su hermano, tenían en su poder el celular de la víctima y se movilizaban en una camioneta que había sido vista por testigos en el escenario del crimen. La hipótesis del hecho fue de un ajuste de cuentas, derivado de un viejo encono por dinero y una mujer. Además, los testigos que declararon durante el juicio relataron que los hermanos habían estado compartiendo bebidas con la víctima en el interior de un pub y que se habían retirado los tres juntos a bordo de una camioneta roja, tras haber protagonizado serias discusiones y agresiones.

Al declarar la responsabilidad de los acusados, los jueces Leguizamón Pondal y Martini, apuntaron a una serie de “indicios categóricos y no anfibológicos” que confirmaban la teoría que durante el juicio sostuvieron el fiscal Francisco Arrien y el abogado querellante Sebastián Arrondo.

En cambio, Ricardo Calcagno, avaló la tesis del defensor Hugo Cancino, en cuanto a que no se había podido acreditar con certeza la participación de los dos acusados en el hecho.

En la sentencia que se leyó el viernes en forma resumida, los jueces destacaron varios testimonios que ubicaron a los acusados en compañía de la víctima en el transcurso de la noche y el relato de otros que reconocieron las siluetas de los acusados en la escena del crimen.

Según aportó uno de los declarantes, los hermanos estaban dentro del predio deportivo mencionado y arrojaban piedras contra lo que a la distancia parecía un perro. Según su relato, cada vez que alzaban las manos para lanzar un nuevo golpe contra la víctima, el cuerpo que estaba tendido en el piso intentaba protegerse con sus manos.

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