Cada vez más autos medianos superan el millón de pesos
En lo que va del año, hubo vehículos cuyos precios se dispararon más del 60%. Así, cada vez se requieren más ingresos para subirse a un 0Km. En una Argentina que está a un paso de coronar una inflación anual del 47%, tener un millón de pesos no es sinónimo de una vida con muchos lujos. Y, si esto se traslada al plano de los autos, tampoco significa que el comprador pueda darse el gusto de subirse a un modelo suntuoso.
Lejos de eso, hoy con un millón de pesos en la cuenta, las posibilidades de acceder a un 0Km no pasan de un vehículo del segmento mediano, en su mayoría con un nivel de equipamiento intermedio. En cuanto a las alternativas que más se usan como reemplazo, que son los cada vez más populares SUV, también se encarecieron tanto que dejaron de ser una opción accesible.
La devaluación que arrancó en mayo, sumada a la inflación, provocó que los modelos se encarecieran en relación a los salarios. Así, en pocos meses, se modificaron todos los valores de los 0km, con subas que superaron el 50% en menos de un semestre y que llegan a 110% en el caso de algunas marcas y en términos anuales.
Hacía mucho que el mercado automotor no aplicaba estos incrementos. De hecho, en los últimos años, venía sucediendo todo lo contrario: los valores siempre solían correr por debajo de la inflación, lo que terminó abaratándolos respecto de las remuneraciones.
Y, entre los modelos que más se ajustaron y que hoy muestran precios que seguramente sorprendan a todos aquellos que no venían siguiendo su evolución, están los sedanes medianos. Son los típicos vehículos familiares con baúl, aptos para la familia y prácticos por el espacio que ofrecen. Lo llamativo del caso es que el incremento se da en un contexto en el que esta categoría sufre una caída estrepitosa de las ventas.
A la hora de trazar un análisis modelo por modelo, pueden observar los siguientes casos: El Volkswagen Vento ya cuenta con dos versiones por encima del millón: el Vento 1.4 150 cv Comfortline AT sale $1.004.700, mientras que el 1.4 150 cv Highline AT cotiza incluso por encima: $1.250.900.
Cabe destacar que, con 2.683 unidades patentadas, los patentamientos de este modelo sufrieron una fuerte caída del 48% frente al año pasado, un dato que cobra más relevancia considerando que la nueva gama se lanzó hace pocos meses.
En el caso del VW Golf, la versión entrada de gama arranca en casi $786.000, cuando a mediados del año pasado la opción más económica valía $440.000.
Sin embargo, quien busque algo más equipado, como las versiones DSG, deberá tener pagar de $984.000 hacia arriba.
Si se considera el Chevrolet Cruze, el abanico de opciones arranca en casi $727.000. Pero, si el cliente opta por versiones más equipadas, podrá toparse con alternativas que ya quebraron la barrera del millón: el LTZ AT cotiza a $1.013.900, mientras que la LTZ + vale $1.084.800.
En el caso del Cruze Hatch, el modelo más económico arranca un escalón por arriba, en $870.900, llegando hasta los 1.084.900 pesos.
En cuanto a las ventas, en lo que va del año se comercializaron 13.248 unidades, lo que representa una baja del 16%. Cabe destacar que este modelo será discontinuado en otros países pero no así en la Argentina, donde la marca confirmó que seguirá siendo la “estrella” de su planta de Rosario.
En Citroën, el sedán mediano C4 Lounge alcanza en su versión full los $963.500, en tanto que la gama arranca en $702.000. ¿A cuánto cotizaba en 2017, antes de que comenzara a despertarse el dólar? Los valores comenzaban en $413.500. Es decir que, en poco más de un año, hubo un avance del 70%. Respecto de la performance a nivel ventas, acumula un nivel de 4.756 unidades, lo que representa una marcada caída del 22%.
En el caso de otro vehículo familiar con formato diferente, como es el C4 Spacetourer (ex Picasso), los precios ya arrancan en $1.145.000 y llegan hasta los $1.260.000.
En tanto, si se analiza la actualidad del modelo más vendido del segmento mediano, como es el Toyota Corolla, ya se puede ver que la versión SEG CVT está al límite de cruzar la barrera del millón, con un valor actual de $934.200.
En lo que va del año, Toyota lleva comercializadas unas 15.124 unidades, con una baja de 9 por ciento. Para tener un parámetro, la Hilux, la pick-up de la misma marca, acumula un nivel de patentamientos del orden de las 32.000 unidades en 2018, con un nivel similar al de 2017.
En paralelo, el Ford Focus apenas pasó las 11.000 unidades patentadas en lo que va del año, después de haber sido uno de los históricos del top ten. Su caída implica una fuerte caída de 46 por ciento. Quien quiera acceder a la versión más equipada, como es el caso del 2.0 Titanium AT, entonces deberá pensar en tener que desembolsar más de $1 millón.
Junto a la brecha enorme entre precios y salarios, lo que aleja la posibilidad de compra al contado, también se suma un cambio en el menú de financiamiento.
Con tasas de interés que se elevaron al 60% o 70%, la demanda se derrumbó. De hecho, para las automotrices, este es hoy uno de los problemas más graves que deben resolver.
En algunos casos, son las mismas marcas las que subsidian los planes con tal de promocionar las ventas. Por ejemplo, en el caso de Chevrolet, para un Cruze 5 puertas 1.4 Turbo LTZ AT, con una financiación de $300.000 y entregando $840.900, se deberán pagar 60 cuotas de $9.900 promedio. La modalidad es un crédito UVA con un costo financiero total del 34 por ciento, por debajo de la inflación.
Marcas como Citroën, ofrecen promociones mensuales según el modelo. Por ejemplo, el C4 Cactus posee una tasa del 25,5% a 48 meses, con un monto máximo a financiar de $250.000; mientras que para el resto de la gama es de 25,9% a 36 meses, con un monto máximo a cubrir del mismo valor.
Otras marcas sólo operan a través de bancos, para lo cual hay que usar un prendario, con costos muy elevados. Con este panorama, y las ventas del mercado total que no ayudan, el segmento de los sedanes medianos está en seria crisis (Fuente: iProfesional).