2018-12-09

Las enfermedades autoinmunes atacan las células sanas

 

El sistema inmunitario del cuerpo lo protege contra las enfermedades y las infecciones. Pero, si tiene una enfermedad autoinmune, su sistema inmunitario ataca las células sanas de su cuerpo por error. Las enfermedades autoinmunes pueden afectar muchas partes del organismo.

Para las autoinmunes no se conocen las causas. Estas enfermedades tienden a ser hereditarias. Las mujeres, particularmente las afroamericanas, las hispanoamericanas y las indias norteamericanas, presentan un mayor riesgo de sufrir enfermedades autoinmunes.

Existen más de 80 tipos de estas enfermedades y algunas tienen síntomas similares. Esto dificulta que el médico sepa si el paciente realmente padece de uno de estos trastornos y, en caso de padecerlo, de cuál de ellos se trata.

Obtener un diagnóstico puede resultar frustrante y estresante. En muchos casos, los primeros síntomas son fatiga, dolores musculares y fiebre más bien baja. Pero el síntoma clásico de una enfermedad autoinmune es la inflamación, que puede causar enrojecimiento, acaloramiento, dolor e hinchazón.

Las enfermedades también pueden hacerse más agudas, o sea que tiene momentos en las que empeoran pero pueden también tener remisiones que es cuando los síntomas mejoran o desaparecen. El tratamiento depende de la enfermedad, pero en la mayoría de los casos, lo importante es reducir la inflamación. A veces, el doctor puede recetar corticoides (esteroides) u otro tipo de medicamento que reduzca la respuesta de su sistema inmunitario.

Los problemas emocionales, situaciones de angustia, ira o dolor. Estas situaciones, sostenidas en el tiempo, pueden dañar gravemente al organismo. En el transcurso de la atención clínica se observó que la mayoría de los pacientes que poseen una enfermedad autoinmune, por lo general, poseen algún problema a nivel emocional o están atravesando una situación de angustia o estrés. Estas emociones, si persisten en un mediano a largo plazo, afectan seriamente el desarrollo de la vida cotidiana y la salud.

Si bien en la mayoría de las colagenopatías o enfermedades autoinmunes el sistema inmunológico se ve afectado y embiste a las células, tejidos y órganos sanos -encargados principales de la defensa del cuerpo- por error, la cuestión emocional y los factores genéticos no son los únicos que pueden desencadenar estas enfermedades. Las enfermedades autoinmunes también están vinculadas a cómo responde el sistema inmune de la persona a determinados desencadenantes o influencias ambientales.

Algunas enfermedades autoinmunes aparecen o empeoran por determinados desencadenantes como una infección viral. Otros factores, menos conocidos que también afectan al sistema inmune y al curso de las enfermedades autoinmunes, son las hormonas, la edad, el embarazo y el estrés crónico.

La detección de estas enfermedades puede ser insidiosa y demorarse en el tiempo. En muchos casos el diagnóstico se retrasa hasta varios años. Esto se debe a que por lo general el médico puede interpretar los síntomas como cualquier inflamación y busca mejorarlos con antiinflamatorios comunes. Recién cuando el paciente continúa con la sintomatología es cuando se afina el diagnóstico, por lo que los síntomas y las pruebas de laboratorio juegan un papel primordial.

A pesar de los avances que se realizaron en este campo, muy pocos casos son curables y se declaran crónicos. Con frecuencia, este tipo de enfermedades puede tener períodos más agudos y otros de remisión, que es cuando no hay manifestación sintomática. Lo que se logró en los últimos años es mejorar significativamente la calidad de vida del paciente con tratamientos en los que se ataca el síntoma.

Las enfermedades autoinmunes afectan en mayor medida a las mujeres de entre 30 y 50 años, y la genética heredada contribuye a la susceptibilidad de la persona para desarrollarlas.

También pueden afectar al sistema inmunológico la contaminación del aire, la mala alimentación, el consumo excesivo de azúcar, el estrés, el sedentarismo, el tabaco, las drogas y el alcohol.

Algunos desencadenantes de esta clase de enfermedades pueden ser una infección viral, las hormonas, la edad, el embarazo y el estrés crónico.

Algunas enfermedades 

Lupus eritematoso sistémico: puede afectar a cualquier órgano o sistema, ya que consiste en una inflamación crónica del tejido conectivo. Suele afectar nueve veces más a mujeres que a hombres y su condición se ve agravada por la luz solar y por la ingesta de cierto tipo de medicamentos.

Artritis reumatoide: se produce cuando las células del sistema inmune inflaman la membrana sinovial de las articulaciones, aunque también puede verse afectado el corazón, los pulmones y los ojos.

Esclerodermia: Este trastorno autoinmunitario se desarrolla cuando el sistema inmune ataca por error al tejido corporal sano. Provoca edema e hinchazón en las manos, engrosamiento de la piel, úlceras en la piel, rigidez en las articulaciones de las manos, dolor, llagas y dolor en la garganta.

Esclerosis múltiple: Esta enfermedad afecta al sistema nervioso central en jóvenes de entre 20 y 30 años. Se trata de una enfermedad degenerativa, que se produce porque el sistema inmunológico ataca y daña a la mielina, de esta manera los nervios pierden la capacidad de transmitir órdenes cerebrales.

Te puede interesar