Ariel Scolari: “El déficit del básquet argentino está en la formación”
El ex jugador de básquet de la selección argentina se encuentra en la ciudad desde el jueves. En exclusiva con El Cordillerano, contó acerca de su pasión por el ferrocarril. En lo deportivo, admitió que “será difícil” volver a tener una Generación Dorada.
Luego de una travesía que realizó en zorra y que arrancó en Viedma, pasando por toda la Línea Sur, el ex basquetbolista de la selección nacional y emblema del baloncesto argentino en los 90, Ariel Scolari, hizo una comparación entre sus dos pasiones: el básquet y el mundo ferroviario. “En mi caso, el básquet y el ferrocarril tienen un denominador común que es la pasión. Mientras jugué al básquet fui un apasionado de este deporte y, ahora, soy un apasionado de esta locura que son las travesías, ya sea en trenes, ferrocarriles o zorras, tratando de revivir historias con los viejos ferroviarios. Aprendí que es un mundo aparte y que tiene sus códigos y formas de moverse”, indicó el bahiense.
Más allá de estar fuera de actividad, Scolari cuenta lo que significa ahora el deporte para él. “Todavía, en cierto punto, me siento jugador de básquet porque sigo jugando en veteranos. Si bien el básquet es una etapa de mi vida en que muchas cosas ya han pasado, forma parte de una cuestión social que nos permite estar en contacto con amigos y es una buena excusa para compartir”, comenta.
A la hora de una opinión sobre el presente de la selección argentina de básquet, Scolari prefiere hablar sobre su nueva pasión. “Hoy soy más del ferrocarril que del básquet, porque de este último estoy un poco más alejado”, responde, pero luego da su parecer. “Es cierto que la transición de la camada anterior a esta va a ser muy difícil. Se dio un fenómeno natural muy difícil que es tener muy buenos jugadores en una misma etapa. Eso no es casualidad. Que coincidan Ginobili, Oberto, Scola, Sconochini, Nocioni y Pepe Sánchez es muy difícil. Pueden salir otros jugadores muy buenos, pero no todos juntos. Nos quedamos con la imagen de la selección arriba, pero tenemos que ser respetuosos y pacientes hasta lograr una nueva camada que se asemeje a la Generación Dorada”, dice, por fin, el ex basquetbolista.
Siguiendo con la charla, Scolari saca sus conclusiones sobre porqué cuesta el recambio. “El gran déficit del básquet argentino está en la formación. Se habla mucho y se hace poco. Estoy cansado de escuchar del proyecto de juveniles y que en Liga Nacional los equipos jueguen con cinco extranjeros. Hay que sacarse la careta. La Liga es para los poderosos, y los que tienen más plata son los que tienen la posibilidad de quedar arriba. Los que invierten en formar jugadores tienen casos acotados en que llegan a Liga o selección. Es un sistema complejo. Hay que tener una visión más global y a largo plazo. Las ligas juveniles y de desarrollo son una buena oportunidad para que los jugadores se puedan formar. El problema es que luego, a los 19 años, no pueden jugar en primera y no tiene sentido lo que ellos y los clubes hicieron para desarrollarse”, finaliza el ahora apasionado del mundo ferroviario.