INFORME
Nueve de cada diez adolescentes embarazadas no buscaron ser mamás
La problemática de los embarazos en la adolescencia no es un tema simple de abordar, porque son muchos los puntos de vista y los factores que intervienen.
Según un informe del Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación del mes de octubre, nacen 7 bebés por día de mamás menores a 15 años.
Desde la Sociedad Argentina de Pediatría remarcaron la importancia de la prevención del embarazo en la adolescencia, porque puede poner en riesgo la salud de las jóvenes, más allá de comprometer su futuro personal y laboral. Aseguran que para prevenir los embarazos no deseados, es fundamental la educación en el hogar y en la escuela, las campañas publicitarias de concientización, los mensajes en los medios de comunicación y una atención integral por parte de los profesionales de la salud.
El Cordillerano dialogó con Natalia Zemp, médica clínica que se dedica a la atención de adolescentes, y Felipe de Rosas, director del Centro de Salud del barrio El Frutillar y con amplia experiencia en la salud pública.
Es muy importante la visión y el abordaje de parte de los mayores, pero mucho más importante, es saber ponerse en el lugar de las jóvenes y conocer el trasfondo y sus visiones al respecto de ser madres.
No buscaron ser mamás
El informe cita que 9 de cada diez adolescentes que han quedado embarazadas no buscaron ser mamás. “Luego del debate acerca de la despenalización del aborto y al no salir la ley, se dejó en claro que aborto no, educación sexual sí, pero cuando se empezó a profundizar se vio que es bastante irregular la aplicación de la ley que fue sancionada en el año 2006” dijo la doctora y agregó que “todo esto viene a poner en evidencia que las chicas tienen embarazos no intencionales porque no se han cuidado y esto tiene que ver con falta de información y con el uso inadecuado a veces de los métodos anticonceptivos”.
Hay que diferenciar bien lo que embarazos en menores de 14 años y los que suceden en jóvenes mayores de 15. “En el primer caso uno también tiene que pensar que detrás de esto puede haber una situación de abuso de poder para la actividad sexual, no así en los casos en los que están transitando una adolescencia tardía”.
Riesgos
“El riesgo de una joven embarazada estará dado por el contexto social, también es cierto que para muchas adolescentes el proyecto de ser mamá existe aún a edades tempranas, porque ese bebé se convierte en lo único propio que creen poder tener”, remarcó. “Creen que de esa manera pasan al mundo de los adultos, que van a ser respetadas, que van a tener a alguien a quien cuidar, como darle un sentido a la realidad que están atravesando”, dijo.
Felipe de Rosas explicó su punto de vista médico al respecto, “consideramos que hay un riesgo de salud puntual con menores de 15 años en general, en las chicas de 16 a 19 años el riesgo es el contexto, la situación y el futuro que corta proyectos a corto plazo”. Aclaró que no hay datos que citen que una chica de 17 años tiene más riesgos en su embarazo que una mujer de 25 años.
“Desde el punto de vista físico se considera en menores de 15 años evaluar el tema del peso, la talla y que puede tener un riesgo obstétrico pero no es en realidad la problemática mayor” agregó el profesional.
“Si nos ponemos a pensar en otras épocas de la historia, la expectativa de vida era mucho más corta, habían madres adolescentes y eso no era un problema” señaló Zemp. “La maternidad a los 16 años perfectamente se puede llevar a cabo biológicamente, el tema es todo el contexto sociocultural”. Comentó “vemos que las madres adolescentes en la mayoría de los casos tienen que dejar su vida con proyectos, su escolaridad, hay deserción. Esta reproducción en la pobreza, en ocasiones, el ser madres, las excluye doblemente”.
Socialmente aceptado
De Rosas aclaró que “hay ámbitos sociales en los cuales siempre fue aceptado el embarazo en las jóvenes, pasa en muchos lugares de clase media, hoy es más frecuente y es una situación que tenemos que observar”. Con respecto a lo que contó la doctora agregó que “cuando trabajamos la apertura hacia la información es muy heterogénea dentro de la misma ciudad, hay lugares que suponemos que tienen información pero cuando vas a puntualizarla se ve que es muy light”. Aseguraron que el Programa de Educación Sexual Integral no está desarrollado, “ya sea porque las estructurales educacionales no se abren, porque no está avalado políticamente y en realidad no es una cosa muy impuesta, lamentablemente”. Afirmó De Rosas, “todos saben que se debe utilizar preservativo, pero nueve de cada diez casos fallan”.
Educación
Hay docentes que se ocuparon de capacitarse, “es un tema difícil en el cual uno también pone en juego su propia sexualidad e historia de vida, nosotros cuando éramos jóvenes no hemos tenido acceso a esa educación sexual entonces hay un montón de barreras a vencer” dijo Natalia Zemp.
“La capacitación está, es gratuita, tienen todas las posibilidades de comunicarse con profesionales de la salud pero hay cierta tensión salud-educación, lo cierto es que es un contenido que hay que aplicar de forma transversal a todas las materias”, recordó. Esto implica todos los niveles educativos, “la preocupación, al menos personal, es que hay determinados grupos que empiezan a oponerse a la Educación Sexual Integral por falta de conocimiento en los contenidos y en la aplicabilidad, eso es lo peligroso”.
Por otro lado, desde salud “debemos tener la apertura desde el punto de vista institucional a esa nueva demanda, ya sea con recursos necesarios, porque podemos tener una serie de opciones y métodos, pero después cuando el chico viene a requerir un implante hormonal no lo tenemos”, dijo. Asimismo reflexionó de Rosas “también se tienen que reforzar las estructuras como horarios y formas porque los pibes tienen otra forma de acceder que no es la de acercarse a sacar un turno para ir a una consulta, una hora y un día establecido”.
Por eso desde el sistema de Salud Pública de nuestra ciudad están presentes en eventos relacionados con los jóvenes, como la Semana de la Juventud, “proponiendo nosotros los momentos de encuentro, consultándolos para saber cómo les gusta que los atiendan y de esa manera poder ir mejorando”. Aseguró que hay muchas ganas pero tienen que estar avaladas por los recursos suficientes, tanto en educación como en salud, con disponibilidad de horarios y de materiales, las herramientas para dar respuestas a los pibes, que quieren todo de inmediato.
“Si Educación, Salud y los mismos pibes se mantienen encerrados en sus propias esferas no vamos a mejorar, porque es un trabajo de todos”, afirmó.
Los jóvenes acceden a la educación durante muchas horas diarias, a salud casi no llegan porque se trata de una franja de edades, generalmente sana, eso es lo que hay que aprovechar, es por eso que es necesario aunar estrategias para abarcar la problemática.
La tecnología
Es sabido que actualmente el uso de la tecnología en muchos jóvenes es una constante que consume muchas horas de sus días, “lamentablemente los chicos están aprendiendo sobre sexualidad por medio del consumo de la pornografía, es como el manual de autoayuda de la iniciación sexual, en general no recurren al sistema de salud ni educativo en busca de esa información”. Esto lleva a que el modelo que ellos ven no es el más adecuado y de hecho se ha relajado mucho el uso de preservativos, están apareciendo más casos de enfermedades de trasmisión sexual, entre ellas la sífilis, que ya no era frecuente en estos tiempos”.
Desinformación o desidia
“La falta de proyectos es un tema macro global que se da en determinados contextos, lo tenemos que observar porque es algo que está pasando, cuando la chica que abandonó la escuela y que no tuvo una contención social repite el modelo de sus propios progenitores”, dijo De Rosas. “Al no tener una accesibilidad laboral facilitada o pensada, termina en un proyecto de impronta familiar que no les parece tan malo”.
Hay muchos casos en los cuales las chicas sienten que el quedar embarazadas o contagiarse alguna enfermedad es algo que a ellas no les va a pasar, “les gusta tomar conductas de riesgo y experimentarlas, el consumo del alcohol también está muy relacionado a no cuidarse o a iniciarse precozmente en la sexualidad, son muchas situaciones las que colaboran”, detalló la profesional.
Apertura de los jóvenes
Consultados acerca de su experiencia con los jóvenes al momento de pararse delante de ellos a hablar de educación sexual dijeron que “están muy receptivos en general, son espacios que los chicos demandan y necesitan, son sumamente respetuosos al momento de hablar de estos temas, porque está demostrado que es una falencia y que necesitan que nos acerquemos a hacerlo”.
Cifras que alarman
Hay una parte de la sociedad que solo admite las situaciones de alarma cuando se habla de cifras concretas. La Sociedad Argentina de Pediatría en un informe asegura que en 2015 nacieron en Argentina 2.787 niños de adolescentes de 10 a 14 años, lo que implicaría más de 7 por día.
Las mujeres de entre 15 y 19 años dieron a luz a otros 108.912 bebés, y 2 de cada 3 o sea un 67% dijeron al momento del posparto que ese embarazo no había sido intencional.
Entre las menores a 15 años que quedaron embarazadas, casi 9 de cada 10 (88,3%) no usó ningún método anticonceptivo. Por otra parte, en el grupo de 15 a 19 años el 77,2% tampoco lo hizo. Una de cada cuatro argentinas que tuvo su primer hijo en la adolescencia, tendrá el segundo antes de los 19 años.
Mueren por abortos inseguros 47 mujeres al año, desde la llegada de la democracia, 3.030 mujeres han muerto por abortos inseguros. La muerte por abortos inseguros es la primera causa individual de muerte materna desde 1980 en nuestro país.