2018-11-27

Ávila: “faltar el respeto a una mujer, es un delito y un acto de violencia”

El concejal barilochense emitió su opinión sobre el proyecto que se discute en el Congreso Nacional acerca del acoso callejero. Celebró los avances que se dan en la iniciativa y condenó todo tipo de violencia sobre las mujeres.

En el mes de febrero, se aprobó en el Concejo Municipal de Bariloche una comunicación solicitando celeridad al tratamiento del proyecto de Ley 721 de 2017, relacionado a la prevención y sanción del acoso sexual en espacios públicos, e inclusión de dicha figura dentro del Código Penal.

En ese sentido, el pasado miércoles 21 de noviembre, las comisiones de Población y Desarrollo Humano y de Banca de la Mujer del Senado de la Nación, emitieron dictamen sobre el proyecto de la Cámara de Diputados, encontrándose en tratamiento su modificación para ampliar la definición de acoso callejero.

Se entiende al acoso callejero como la “violencia contra las mujeres en el espacio público”, como “aquella ejercida contra las mujeres por una o más personas en lugares públicos o de acceso público (…) a través de conductas o expresiones verbales o no verbales con connotación sexual, que afecten o dañen su dignidad, integridad, libertad, libre circulación o permanencia, o generen un ambiente hostil u ofensivo”.

La discusión parlamentaria incorpora también, las “insinuaciones y gestos que resulten ofensivos, humillantes y denigrantes”, y “cualquier tipo de tocamiento o roce corporal intencional e indebido”.

En este marco, el concejal municipal de Bariloche, Gerardo Ávila, emitió su opinión al respecto, señalando: “celebramos que se profundicen las diferentes discusiones y debates en el seno del Congreso de la Nación, en cuanto ello consolide una normativa que nos permita avanzar como sociedad desde la prevención, en la erradicación de todo tipo de violencia contra las mujeres. A sabiendas de que el acoso callejero es una de las formas más naturalizadas, invisibilizadas y legitimadas de violencia contra las mujeres, siendo un primer eslabón de una larga cadena de violencias, que, como todas, se basa en una relación desigual de poder entre los géneros”.

“Como hombre, joven y representante político celebro este tipo de avance, que aunque no es una solución mágica ante el flagelo complejo de la violencia en nuestra sociedad y especialmente hacia nuestras compañeras, marca un camino y un límite claro desde lo institucional, dejando en claro desde el Estado que no es posible convivir en una comunidad donde a las mujeres les resulte violento o agraviante aspectos tan cotidianos como desarrollar su vida laboral, ir de compras, hacer deporte, subir al transporte público o llevar a sus hijos a la escuela al verse expuestas ante gritos, insultos, gestos o incluso avances físicos contra su cuerpo”, agregó el edil.

Y concluyó diciendo: “faltar el respeto a una mujer debe dejar de verse como un hábito social o una costumbre de los hombres, para entender que es un delito y un acto de violencia”.

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