MOVIMIENTO B EN PATAGONIA
"Las empresas que quieran existir en el futuro son las que se hacen responsables de sus impactos"
Cada vez son más las interesadas en hacer la transformación en la Patagonia argentina y chilena. En Bariloche se desarrolla hoy un encuentro con 28 empresas locales para conocer la herramienta que evalúa el triple impacto, social, ambiental y económico. Estará Sofía Isasmendi, que lidera en Sistema B el acompañamiento en los procesos de cambio con foco en la mejora de su impacto socio ambiental. En la localidad chilena de Frutillar se desarrolló el encuentro mundial del Movimiento B con miles de personas de 40 países. Mensaje para el G20.
El concepto de empresas B está viviendo uno de los momentos de mayor ebullición en la Patagonia argentina y chilena. La internalización del triple impacto -social, económico y ambiental- está impregnando el interés de muchos empresarios de la región. Por caso, el Palacio del Lago en la localidad chilena de Frutillar fue sede del primer encuentro mundial del Movimiento B, en donde asistieron más de mil personas de 40 países.
En el encuentro participaron líderes en problemáticas sociales y ambientales de Inglaterra, Alemania, Francia, Taiwán, Kenia y Estados Unidos, entre otros. El presidente Sebastián Piñera estuvo en la apertura del evento en Puerto Montt y reconoció su admiración por el Movimiento B, "porque han traído una nueva misión al mundo empresarial".
Y la expansión sucede también en la Patagonia argentina. En Bariloche se desarrollará hoy un encuentro con 28 empresas de rubros como cervecerías y chocolaterías que están interesados en conocer la herramienta de evaluación del triple impacto.
El abogado Fernando López Peña es uno de los principales impulsores de la Comunidad B Patagonia y promotor de Bariloche como una plaza neurálgica del proceso. "Estamos en un momento bisagra", definió y agregó que en este último año aumentó el interés de los gobiernos y se generaron normativas en Mendoza, Río Negro, Chubut. "Mendoza, por ejemplo, avanzó en las licitaciones públicas, garantizando una preferencia a las empresas B entre los oferentes", apuntó y aclaró que "aún nos falta mayor anclaje de las empresas locales".
En el encuentro que se desarrollará hoy en el hotel NH Edelweiss se explicará en detalle el valor de la herramienta de medición para las empresas. Para esta propuesta, fue invitada Sofía Isasmendi quién lidera en Sistema B el acompañamiento a las empresas en procesos de cambio con foco en la medición y mejora de su impacto socio ambiental. Es licenciada en Administración con curso de posgrado en Ambiente y Desarrollo Sustentable. "Estamos en un momento en el que el desafío es pasar de un movimiento visible a ser un movimiento relevante. La idea es promover una economía al servicio de las personas", opinó.
Según Isasmendi, en el encuentro de hoy es importante transmitir que las empresas que quieran existir en el futuro, "son las que se hacen responsables de sus impactos, las que entiendan su rol como actores de cambio. Que generen valor económico, pero que también contribuyan a solucionar problemas ambientales o sociales".
López Peña acotó que estamos viviendo un momento en el que estamos "tomando conciencia sobre la nueva manera de cómo encarar los negocios". Contó que en Puerto Varas se encontró con un empresario que desarrolla productos de alta tecnología hace 25 años. Y le reconoció que hace tres certificaron como empresa B y la facturación creció un 600%.
Las herramientas de evaluación que conocerán hoy las empresas locales son utilizadas por fondos de inversión, y empresas como Quilmes y Mercado Libre. "Es un compendio de preguntas que permite ver el rol de la empresa frente a los desafíos y oportunidades a nivel mundial. No solo se identifican las buenas prácticas, también las oportunidades", explicó Sofía.
El origen
Pedro Tarak es cofundador de Sistema B Internacional e impulsor del desarrollo de Comunidad B Patagonia, además de un enamorado perdido de Bariloche. "Con unos amigos entendimos en 2011 que solo con las organizaciones no gubernamentales o la política no alcanzaba para resolver problemas globales. Entonces pusimos la mirada en el mercado y pensamos en un nuevo tipo de empresas que se estructure para solucionar problemas de naturaleza social y ambiental. Ahí descubrimos las empresas B que habían nacido en Estados Unidos", contó. En mayo de 2012 nació Sistema B como organización y como movimiento de ciudadanos consideran que desde el mercado deben surgir respuestas a la solución de problemas colectivos.
¿Cuál es el ADN de una empresa B? "Se estructuran para resolver problemas", define Tarak y rápidamente busca un ejemplo que conoce muy de cerca para explicarlo: "Puede ser, por ejemplo, la pérdida de los bosques". Pedro forma parte de Guayakí, una empresa que nació para regenerar los bosques que fueron diezmados en Argentina, Brasil y Paraguay en la zona de la triple frontera. "El propósito de la regeneración lo llevamos al corazón del negocio, incluso al propósito estatutario. No es solo responsabilidad, es una obligación hacerlo", aclaró y contó que la empresa compra yerba mate de árbol en pie -no de árbol cortado, ni arbusto-, pagan a sus proveedores -pueblos indígenas y movimientos campesinos- entre un 40 y 60% más del valor de mercado. Esa yerba mate la convierten en más de 20 productos. Entre los cuales, están las bebidas energéticas naturales que definen su precio bajo la consigna de "precio justo". Y compiten con otras empresas en Estados Unidos y Canadá. "Cuando alguien compra nuestro producto, satisface su necesidad, y además, en el precio hay una solución a un problema colectivo", destacó.
Francisca Sota, co-fundadora de Comunidad B Patagonia, señaló que el mundo de las empresas B busca redefinir el sentido del éxito de los negocios en donde "las empresas pasen a ser las mejores para el mundo, y no del mundo. Y que el lucro sea una consecuencia y no un fin en sí mismo".
Un mensaje al G20
El crecimiento de empresas B en la Patagonia tiene su expresión, como destacó López Peña, en la capacidad de generar puntos de acuerdo para influir en espacios políticos de relevancia, como el G20. En el encuentro que se desarrolló en Frutillar, se solicitó una atención especial al movimiento de empresas con sentido social. Y hubo tres puntos en concreto destinados a la cumbre de líderes mundiales en Buenos Aires. Uno de ellos es "formar una comisión para el desarrollo de economías de impacto positivos". Además, "que todos los países miembros del G20 aprueben la creación de empresas de Beneficio e Interés Colectivo (ya existe en Estados Unidos, Colombia e Italia); y "liderazgo para el corto plazo".