Nuevos disturbios en bares del centro: vidrios rotos, amenazas e incluso una mujer con fractura
La noche de Bariloche sigue siendo un caos. Jóvenes en estado de ebriedad, vidrieras rotas y amenazas por doquier son algunos de los elementos que forman parte de las postales de cada fin de semana.
Un mismo local bailable sufrió la rotura de sus vidrios. Se trata del local Eclipse, ubicado en Pagano y San Martín, cuyos dueños tendrán que darle trabajo a los vidrieros.
Ambos episodios fueron denunciados en la comisaría Segunda. El primero de ellos fue protagonizado por una mujer que se tornó agresiva con las personas que disfrutaban de la noche en el local.
Por motivos que se desconocen, la joven de 21 años, domiciliada en el barrio Arrayanes, cambió su actitud y enfrentó no solo a otras personas del público sino también a los trabajadores del local.
Cuando el personal de seguridad le pidió que se retire, debido a que allí no se aceptaban conductas inadecuadas como la que ella había demostrado, los amenazó de muerte.
Una vez en el exterior, tomó un cinturón con el que dañó la vidriera, siendo detenida por efectivos policiales que la trasladaron a dependencias policiales.
El mismo local bailable sufrió otras roturas de sus vidrios. Esta vez tres sujetos quisieron acceder al local, cuando el mismo ya había cerrado las puertas al público. Los tres individuos dialogaron con el personal de seguridad -perteneciente a una firma privada- que les informó sobre el horario de cierre del lugar.
No obstante, la imposibilidad de ingresar no les cayó bien a los visitantes, quienes se pusieron agresivos y provocaron daños en la estructura de vidrio del frente del comercio.
Fractura
El otro episodio que fue denunciado ocurrió en el interior de otro bar de la zona, aunque en este caso se trató de una discusión entre la empleada de una cervecería con la propietaria del lugar.
El hecho se produjo en el local de Beerland, de calle Libertad y Pagano, donde una empleada discutió con su empleadora por diferencias en la liquidación de haberes y la agredió físicamente.
Según la denunciante del episodio, víctima de la agresión, la trabajadora la tomó del pelo y luego le torció los dedos de la mano izquierda. Los demás trabajadores debieron intervenir para separarlas, pero la situación no quedó allí, debido a que la mujer herida acudió a un centro médico donde terminaron que sufrió una fractura en uno de los dedos.
Por ese motivo fuentes policiales confirmaron que se inició una causa judicial debido a que dichas lesiones son consideradas como graves.
Nota de la Redacción: Durante la mañana de este miércoles, los propietarios del local comercial Beerland se comunicaron con la redacción de El Cordillerano para aclarar que no se trató de una pelea entre los empleadores y la empleada, sino de una discusión originada entre las trabajadoras.