2018-08-14

20 RAZONES DE PESO PARA BAJAR DE PESO

“Los mayores casos de obesidad del país se dan en la Patagonia”

Mónica Katz, médica especialista en nutrición y directora de Posgrados en Obesidad de la Universidad Favaloro se refirió a los casos de obesidad que fueron aumentando en nuestro país de una manera alarmante. Señaló que los familiares más cercanos a un niño con sobrepeso no son aptos para detectar el problema por amor o creencias erróneas.

Bajo el lema “20 razones de peso para bajar de peso”, advierten acerca de los riesgos a los que se está expuesto de continuar con la misma rutina alimentaria, concientizando sobre las alertas que da el cuerpo y aconsejando ante la primera duda, realizar una consulta en hospitales o centros de salud.

El Cordillerano dialogó con la doctora Mónica Katz, médica especialista en Nutrición, directora de Posgrados en Obesidad de la Universidad Favaloro, miembro titular de la Sociedad Argentina de Nutrición (SAN) y co-autora del libro Obesidad, encrucijada y abordajes.

Aunque el aumento de la obesidad comenzó a ser alarmante en la década del 80, la Organización Mundial de la Salud la reconoció como enfermedad recién en 1997, según la encuesta realizada por el Ministerio de Salud de la Nación en el 2013, 6 de cada 10 argentinos mayores de 18 años tienen algún grado de sobrepeso. Mientras que, de acuerdo a dichos relevamientos, desde el 2005 al 2013 la obesidad (clasificada por un IMC > a 30) aumentó un 42,5%.

La doctora Katz aseguró que “la Patagonia es la región del país con mayor obesidad en niños y adultos, pese a que de manera oficial manejamos datos de hace cinco años, en lo cotidiano vemos que sigue en aumento y creemos que las cifras continúan aumentando”. Sin querer pecar de pesimista agregó “seguramente estamos peor”.

Al hablar al respecto de las campañas que se realizan amplió “hacer una campaña no es solo tener en la escuela un kiosco saludable, es un programa sistemático sostenido en el tiempo, transversal, en comunidad, escuela, ámbito laboral, etcétera”.

Creencias sociales

Son muchas las creencias populares que juegan en contra al momento de hablar de obesidad. “Cualquier dato científico es pasible de convertirse en un mito nutricional muy difícil de erradicar cuando circula como leyenda urbana, por ejemplo si consumís hidratos engordás seguro y si no lo hacés, no tenés energía, es decir que ambos polos de esta mentira que es la post verdad son muy comunes”. Agregó “como todo el mundo come, creemos que todos estamos capacitados para hablar del tema alimenticio”.

Se refirió a lo grave de determinadas creencias, “sostienen un comportamiento que no siempre es saludable y un comportamiento no saludable sostenido en el tiempo genera enfermedad, que se va trasmitiendo de generación en generación porque cuando se es chico al primero que se le cree es a los padres y si el mensaje es erróneo, estamos en problemas” dijo Katz. Agregó “después en la adolescencia le crees más a tus pares”.

En septiembre se realizarán Jornadas Argentinas de Nutrición, donde uno de los temas a tratar será la relación de las personas con las redes sociales, “ahí haremos un simposio que se llama Intoxicados, es decir estamos intoxicados de información contradictoria producto de la era informática, de redes sociales en donde en general vos perteneces a una de ellas y te das con gente afín a tu vida por lo cual cuesta tener un pensamiento crítico diferente”.

“Ojalá cuando se trata de salud nos basáramos en la ciencia para creer, pero no, acá es una cuestión de fe, si yo creo en algo lo compro y pasa a ser mi norma de consumo”.

Alarmas a tener en cuenta en los niños

La médica dijo que todavía persiste ese concepto equivocado de “si nuestro hijo está gordito, es sano”. Regularmente debe hacerse un control pediátrico porque “es el profesional el que detecta que el pequeño comienza a subir puntos de índice de masa corporal, que es el peso sobre la altura al cuadrado”.

Detalló que “en los chicos se utilizan tablas de percentilos donde se ve si está en el 50% de la media de talla y de peso para esa edad, cuando se ve que está evolucionando muy rápidamente en puntos de percentilos es una alerta, que solo lo puede dar un pediatra”.

El amor oculta la gordura

Según la doctora, “los familiares más cercanos del entorno del niño, no son aptos para detectar problemas de sobrepeso por una simple razón muy comprobada ya, porque por amor o creencias erróneas la mayoría de los adultos no percibe adecuadamente la gordura de sus hijos, nietos, sobrinos, salvo ese grupo de dietantes obsesivos o que tienen problemas personales con el alimento”.

Otro de los ambientes donde se detecta el sobrepeso, pero generalmente se convierte en bullying es en las escuelas, “te cito un ejemplo, ayer una chiquita de 13 años en el consultorio me contó una situación que vivió entre sus compañeros, dijo que le molesta cuando la cargan y que eso le dan más ganas de comer”. Funciona de una manera contraria, a mayor presión, más alimento y eso es algo muy negativo, “es impactante pero mucha gente no percibe su sobrepeso, hicimos un estudio hace un año y los resultados fueron tremendos, a menor nivel educativo, menor percepción de su propia gordura”.

Carbograsas

El consumo de hidratos de carbono es una constante en la sociedad “hay una cosa muy concreta, si te falta dinero buscás alimento rendidor, nunca es un hidrato solo, generalmente va acompañado de grasa y sal, eso se denomina carbograsa”.

“En muchos hogares cuando se cuenta con pocos recursos para adquirir alimentos, se utiliza al momento de cocinar una sola hornalla, es decir que todo se prepara en una misma olla, para que la comida rinda y tenga más calorías”. ¿El tema es “calorías es sinónimo de buena nutrición?, los humanos necesitamos 60 nutrientes empaquetados en diferentes alimentos, con lo cual la carbograsa no siempre aporta el hierro o las proteínas que aporta el hierro de la carne o el huevo o las vitaminas y minerales de la verdura y la fruta”.

Veinte razones para bajar de peso

La obesidad se asocia a:

1. Resistencia a la insulina
El aumento de grasa corporal que caracteriza a la obesidad invade los músculos, el hígado y el páncreas. De este modo, se agota la capacidad de producción de insulina por lo que la obesidad es considerada el camino hacia la diabetes.

2. Diabetes tipo 2
Es la forma más común de diabetes. En esta enfermedad la característica es que la glucosa (azúcar) en sangre es elevada. Esto se denomina hiperglucemia y genera graves complicaciones que pueden evitarse con el tratamiento correcto.

3. Dislipemias (triglicéridos altos, baja el colesterol bueno y sube el malo)
Todas estas alteraciones se producen especialmente a partir del aumento de grasa intraabdominal que se evalúa por la circunferencia de la cintura a nivel del ombligo. Si es mayor a 88 cm en la mujer o a 102 cm en el hombre, el riesgo de enfermedad cardiovascular está muy aumentado.

4. Hipertensión arterial
Junto a las dos anteriores, la hipertensión arterial (presión arterial elevada - mayor a 130/80 mmHg según las guías más recientes, aún discutidas) es una de las asociaciones más frecuentes a la obesidad.

5. Enfermedad coronaria – infarto de miocardio
Consiste en la afectación de las células del corazón (miocardio) debido a la repentina obstrucción de una de las arterias que lo nutren con sangre. Dicha obstrucción y el proceso de taponamiento paulatino de las arterias (agregación plaquetaria) en gran medida son una consecuencia de la obesidad, las alteraciones en los lípidos y la hipertensión arterial.

6. Accidente Cerebrovascular (ACV)
Es el resultado de un proceso asociado a las alteraciones descriptas como principales consecuencias de la obesidad, que genera la reducción o interrupción del suministro de sangre a una parte del cerebro, lo que impide que el tejido cerebral reciba oxígeno y nutrientes. Esto produce daño de las neuronas.

7. Enfermedad degenerativas cerebrales como la Enfermedad de Alzheimer y el Parkinson
La evidencia muestra que el deterioro cognitivo –principalmente el deterioro de la memoria- y las enfermedades cerebrales en general, se relacionan con la inflamación que causa la obesidad a nivel de las neuronas.

8. Depresión
La baja autoestima que presentan muchas personas con obesidad puede conducir a un estado depresivo. Lamentablemente, algunos fármacos utilizados para tratarla producen mayor aumento de peso.

9. Ansiedad
Los trastornos de ansiedad y el estrés alteran las vías de regulación de la conducta alimentaria, por lo que resultan, en realidad, causa y consecuencia del aumento de peso.

10. Problemas psico-sociales
La propia creencia de que la obesidad es culpa de quien la padece y el estigma social de la obesidad parten del desconocimiento de los múltiples determinantes de esta enfermedad. Existe fuerte discriminación hacia las personas con exceso de peso. La peor consecuencia de esta falsa creencia es la búsqueda de tratamientos mágicos o dietas extremas que conducen a más obesidad.

11. Disfunción sexual
La sexualidad puede verse afectada por problemas orgánicos, psicológicos o vinculares, tanto en hombres como en mujeres. La obesidad juega un rol importante en la mayoría de estos problemas.

12. Trastornos de la conducta alimentaria
El más común de los trastornos alimentarios ligado a la obesidad es el llamado “trastorno por atracones”. Este trastorno es padecido por 1 hombre cada 2, y una cada 3 mujeres.

13. Enfermedad pulmonar (función anormal, disminución de la ventilación, asma bronquial), trastornos del sueño y apnea obstructiva del sueño
No siempre diagnosticados, casi un 80% de las personas obesas padece algún trastorno del sueño. La obstrucción parcial o completa de la vía aérea durante el sueño se manifiesta con el ronquido y la interrupción de la respiración. Se asocia a trastornos neurocognitivos y en casos extremos provoca somnolencia diurna. Es especialmente peligrosa en conductores.

14. Fatiga, cansancio
La obesidad limita las actividades cotidianas y la calidad de vida de las personas. A mayor grado de obesidad mayores limitaciones y peor calidad de vida.

15. Problemas articulares (artrosis, artritis, gota)
El peso que soportan las articulaciones puede causar daño invalidante. Los principales sitios son rodillas, tobillos, caderas y columna lumbar. Además, existe asociación entre las enfermedades reumáticas y la obesidad (ambas enfermedades inflamatorias) y el aumento del ácido úrico que no solo daña las articulaciones sino también el riñón.

16. Enfermedades del hígado (hígado graso, hepatitis no alcohólica, cirrosis)
El hígado es uno de los órganos primariamente afectados por la alteración del metabolismo de la grasa abdominal asociada a la obesidad. El hígado graso puede evolucionar hasta la cirrosis y el cáncer hepático.

17. Cálculos de vesícula
Si bien son más frecuentes en mujeres obesas después de la menopausia, también pueden ser consecuencia del adelgazamiento rápido o pronunciado en ambos sexos.

18. Cáncer (colon, útero, mama, riñón, ovario, páncreas, próstata, esófago, hígado y algunos tipos de linfoma)
La asociación entre obesidad y distintos tipos de cáncer tiene cada vez mayor evidencia. El mantenimiento de un peso corporal normal y una alimentación saludable lo previenen.

19. Várices – flebitis
Estas afecciones comparten con la obesidad su carácter inflamatorio además del componente mecánico que implica el exceso de peso.

20. Problemas ginecológicos (trastornos menstruales, infertilidad)
El aumento de grasa corporal en las mujeres afecta los ciclos hormonales y disminuye la fertilidad. También se asocia a complicaciones en el embarazo para la madre y el niño. Los hijos de padres obesos tienen alta probabilidad de padecer obesidad.

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