COMO PARTE DEL PROYECTO DEL ENTE MIXTO JARDÍN BOTÁNICO
Dos chemamull nos observan desde el mirador del CRUB
El Ente Mixto Jardín Botánico continúa trabajando a paso firme con el proyecto que se propusieron hace años, en el mes de diciembre lograron finalizar el kultrün en el mallín ubicado en Morales, entre 25 de Mayo y Anasagasti.
Ahora han emplazado dos chemamull en el mirador contiguo a la Universidad del Comahue. Se trata de dos figuras, y la traducción del nombre es Gente de Madera. Monumentos de la comunidad mapuche que ahora miran hacia el kultrün.
El Cordillerano recorrió el predio junto a Leonardo Gallo y Marina Hansen, involucrados directamente en las tareas que se vienen realizando. “La idea desde un principio es que sea un Jardín Botánico Intercultural, de los más de 3.000 que hay en el mundo solo dos son de este tipo” aclaró Gallo.
“Además de un sitio donde están las plantas utilizadas ancestralmente, queríamos que tuviese simbología en diferentes lugares, por eso comenzamos el año pasado con el kultrün”. Consultado acerca del avance del mismo comentó que “hay que hacer la reposición de algunas plantas que murieron y ya tenemos lo necesario para hacerlo”.
La plaza del mallín mira hacia el Oeste y el nuevo mirador donde están las figuras, mira hacia el Este, por lo que cierra la conexión de energía y simbología que se habían propuesto. Más allá de los símbolos que hacen referencia a la cultura mapuche, también este mirador debe ser tenido en cuenta como un atractivo turístico.
Inicio de la idea
Para ver quién haría esas tallas Gallo se reunió con varios escultores en madera, “hubo uno que se enganchó con el proyecto, Luis Opazo, había participado del equipo de trabajo de los que están ubicados a lo largo de avenida Costanera”, explicó.
Las cosas se fueron dando de manera “casual”, “un día estábamos con Marina en el predio del mallín viendo las tareas que limpieza que haríamos, en ese momento había trabajadores municipales también y uno de ellos me preguntó si teníamos que hacer algo ya que le sobraban tres horas de máquina”, así se comenzó con el dibujo del círculo. “Le iba a dar detalles de lo que era un kultrün cuando me dijo que ya sabía porque pertenecía a la comunidad de Cushamen”.
Al planificar las dos figuras, sucedió algo similar, “Luis no es ‘mapu’ pero tiene un sentir muy especial al respecto, él hizo el monumento de Aimé Painé en Huergo y uno en Valcheta”.
Cuando estaba todo listo para que sean colocados, no hicieron ninguna clase de ceremonia, solo se acercó la pluma del municipio para evitar accidentes o roturas de los chemamull. Algunos detallan que son característicos de sitios mortuorios, pero indagando un poco más, no es tan simple describir su significado, aunque coinciden en que son protectores representantes de determinadas energías.
Los trabajos
Se utilizaron dos troncos que debieron cortar tiempo antes en ese sector, luego de realizadas las tallas, debieron incrustarles hierros de mucho grosor en su interior. Para la base utilizaron dos tambores de 200 litros donados por la gente del Vertedero Municipal, los que fueron enterrados con cemento en su interior, allí se clavaron los hierros, para dar firmeza a la escultura.
Aunque esta información no fue suministrada por Gallo, fue él quien puso de su bolsillo para todos los gastos que generó esta movida, sumado al combustible y los litros de cetol para proteger la madera. Otro pequeño gran detalle es que Hansen está en su puesto de trabajo como contratada, sin embargo, sin que le importen los horarios, continúa trabajando en el sector tanto sábados como domingos.
Pese a los pocos fondos con los que cuentan, Gallo, de manera irónica, comentó “nosotros vamos a seguir con este proyecto hasta que caigamos”, demostrando la fuerza y el tiempo que le dedican diariamente.
El mirador
Está ubicado sobre calle Quintral en su intersección con Pasaje Allelies, con una vista maravillosa al barrio El Mallín y más allá incluso, la estepa y el lago Nahuel Huapi. Como parte del mismo proyecto han dispuesto mesas y bancos para disfrutar del lugar.
Hansen contó que “se nos está complicando el tema de poner luminarias y son imprescindibles para la seguridad de la gente que visita el lugar”. Es uno de los motivos por el cual se han frenado en desmalezar los alrededores porque espacio que se limpia, la gente lo utiliza, pero sin iluminación, se pone en riesgo a las personas”.
El “Elefante blanco”
Con ese nombre es conocido por todos, aunque inicialmente se trató de un edificio para que Bariloche tuviera su primer centro de convenciones. Está dentro del Jardín Botánico por lo que el proyecto es muy amplio, incluyendo dicha construcción. “Vamos de a poco, pero se puede sumar a la cultura y el deporte local, solo estamos esperando firmas de aprobación con respecto a la estructura”, detalló Gallo.
El Ente
El Ente Mixto Jardín Botánico está conformado por representantes de cuatro organismos, INTA, Parques Nacionales, Universidad del Comahue y Universidad de Río Negro. Además, hay representantes del Ejecutivo y del Legislativo Municipal.
Gallo trabaja en el INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) en Conservación de Bosques Nativos, y Hansen, contratada por el municipio, planifica acciones en el Proyecto Jardín Botánico de nuestra ciudad, aún sin contar con presupuesto necesario.
“Todos trabajamos voluntariamente en llevar adelante este proyecto”, aclaró.