2018-07-25

POR AHORA, EN LA FERIA DEL LIBRO DE COMODORO RIVADAVIA

Cristina Rafanelli dará a conocer su primera novela

Después del suceso de “Aimé Painé. La voz del pueblo mapuche”, la periodista incursiona en la ficción con “Malén Cuyén”, una novela histórica que arranca en el siglo XIX y llega hasta nuestros días. Una revisión del pasado regional.

Los ritmos del mundillo editorial harán que Cristina Rafanelli realice la presentación inaugural de su novela en Comodoro Rivadavia, en el marco de la Feria del Libro de la ciudad petrolera. La periodista y hasta ahora ensayista, tiene previsto dar a conocer “Malén Cuyén” el 10 de agosto y si bien todavía no pensó cuándo ni cómo, después hará otro tanto en Bariloche. La publicación corre por cuenta de Espacio Hudson, el sello que sostiene hace más de 10 años el poeta Cristian Aliaga.

“Mi novela está en imprenta”, le dijo Rafanelli a El Cordillerano. “Sé que este no es un buen momento para la editorial por lo que me dice Cristian, pero se está haciendo todo bien. Con el dólar, aumentó el papel y también sacar libros, pero el 10 de agosto viajo para presentar la novela allá (Comodoro Rivadavia). La vengo escribiendo hace mucho, pasó por muchas etapas e inclusive, había mandado unas hojas al Fondo Nacional de las Artes y la trabajé en el Taller de Narrativa que dio (Vicente) Battista”, reconstruyó.

La obra puede inscribirse en el subgénero de la novela histórica. “El texto que escribió Luisa Peluffo para la contratapa, que se va a ver con una imagen muy linda de Chelo Candia, habla de la memoria y creo que la literatura es memoria”, definió la autora. “Empieza en Londres en el siglo XIX y está contada desde la ficción, por primera vez (su escritura) no es periodística, no es ensayo, no es biografía. Esto es literatura, son personajes que transitan la historia de la Patagonia”, introdujo.

Rafanelli se adentró en la trama: “todos los hechos históricos son reales pero el hilo conductor es un nombre que durante varias generaciones no se pudo utilizar. Malén Cuyén es un nombre… Es el nombre de la protagonista, muy jovencita y adolescente en la época de la Campaña del Desierto que pasa a ser prisionera en los fortines, después a una estancia en Río Gallegos, con todo lo que vive. Después, la novela transcurre en Río Colorado, donde ya se vive el almacén de ramos generales y al avanzar, muestra cómo se vivió el nazismo en la Patagonia”, precisó.

En lapso temporal tan prolongado “hay montones de hechos, entre ellos, el nombre. Hay cuatro generaciones de mujeres: la primera y la última pudieron llamarse Malén Cuyén pero dos generaciones, no pudieron porque cuando pasó la Campaña al Desierto, toda la gente grande, las abuelas, no pudieron tener nombres mapuches… Fueron la abuela Rosa o la abuela María, nunca Ayelén o Malén. Eso muestra la novela, el proceso de invisibilidad”, aportó la escritora.

La otra cara

Poner al descubierto acontecimientos que taparon ciertos velos es el cometido que asumió la autora de “Aimé Painé. La voz del pueblo mapuche”. En su opinión, “hay una historia silenciada del sur porque la historia la escriben los que ganan y se ha deformado muchísimo todo. Se ve en estos momentos en las redes (sociales) la terrible desinformación que existe con respecto a los mapuches y a qué pasó en este territorio. Lo vemos constantemente porque hay otra historia, no es la que nos contaron y se la puede ver en la novela”.

Hizo alusión a “la otra cara… La Luna siempre está presente en la novela porque tiene dos caras y siempre está bueno escuchar la otra campana. Eso es lo que yo quería: escuchar a los que no tuvieron voz, a los que no pudieron defenderse. ¿Cuánto sufrieron? ¿Qué les pasó, al perder su libertad, su territorio, su cultura?” En efecto, la autora tradujo el título de su obra como “Mujer de la Luna”.

Aquellas situaciones de sufrimiento debieron potenciarse en el caso de las mujeres. “Obviamente. Que Malén Cuyén sea una mujer y machi a lo largo del tiempo, es un proceso que tiene mucho que ver con la cultura mapuche.

La mujer como creadora, que también tiene que ver con la Luna. No es solamente el hombre que fue a pelear con la lanza, ¿qué pasó con las mujeres? ¿Qué pasó cuando las llevaron a los fortines, las metieron prisioneras y les quitaron los hijos? La novela llega a la vida actual, aunque no hay una fecha determinada”, avisó.

Para Rafanelli, el desafío que implica la ficción se convirtió en un disfrute. “Me encantó incursionar en otro relato que no fuera el periodístico. Me encanta, yo escribo y fue encontrar las palabras desde el sentimiento, otras descripciones de la realidad que no fueran los hechos en sí. Aimé (su libro) es netamente una biografía periodística, donde pongo las fuentes y qué dijo tal persona… Esto es otra cosa, es contar la historia desde otro lugar. Para mí es importante contar esta historia, la que se oculta y se miente. Tardó mucho en salir (la novela), todos estamos muy sensibles por todo lo que está pasando y por las cosas que se dicen sobre el pueblo mapuche, así que creo que es un buen aporte”, sentenció. Que así sea.

Saber sobre el pasado

Para afrontar su inminente compromiso, Cristina Rafanelli recurrirá a la experiencia. “En Comodoro daré una charla. Veré que digo, seguramente algo de lo que estoy diciendo ahora porque nunca planifico demasiado”, admitió.

“He hecho miles de conferencias, incluso en Londres y en México por Aimé (su libro), pero nunca planifico y generalmente, estas cosas salen. Justamente, voy a hablar de la importancia de conocer la historia”, adelantó.

La ahora novelista volvió a cargar contra el desconocimiento. “Estoy muy enojada con las redes, porque la gente opina sin saber, no tiene ni idea de que todo esto (la Patagonia) hasta fines del siglo XIX era territorio indio y no pertenecía a la Argentina. Ni siquiera tiene claro eso, así que hay mucho para hacer y esta novela va a ser un granito de arena, no más que eso”, se esperanzó. “Quizás ayude a que la gente se ponga en la piel del otro, de aquel al que siempre le taparon la boca, del que trataron que no se vea”.

Después de la excursión hacia la costa marítima de Chubut, Rafanelli comenzará a pensar en la presentación en su ciudad. “Sí, pero tengo que armarla porque recién ahora sale. Esperemos que estén los libros, me vendré con ellos y me organizaré. Quizá en la Fiesta de la Palabra y en otra ocasión también, pero todavía no lo sé”, insistió. Habrá que aguardar la fecha.

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