2018-07-12

HISTORIA DE SUPERACIÓN PERSONAL

Una barilochense en lo más alto del fútbol femenino: “Nunca me olvido de dónde vengo y en dónde jugué”

Miriam Mayorga se consagró campeona del torneo de AFA con la UAI Urquiza. En noviembre jugará la Copa Libertadores. Además, se recibió de médica. Todo comenzó hace 5 años cuando un entrenador del club la vio con la camiseta de Luna Park en un torneo en Jacobacci.

Miriam jugaba desde muy chica en las calles del barrio con sus amigos en jornadas eternas de fútbol improvisado. Un día, cuando tenía 10 años, le preguntó con cierta timidez a su mamá, Raquel, si podía jugar en el club Mutisias.

Y ella le respondió que sí y que iba a poder jugar a lo que quisiera, siempre y cuando le fuera bien en el colegio.

Hoy ambas recuerdan con una sonrisa que, por esas cosas de la vida, la consigna funcionó a la inversa; gracias a su dominio del juego, pudo terminar su carrera universitaria.

La barilochense Miriam Mayorga integró el equipo “Universitario” de la UAI Urquiza, campeón del certamen femenino de AFA. Vencieron en la final a Boca Junior por 4 a 0 y ella, una vez más, fue uno de los pilares del equipo que la recibió hace 5 años. Además, a esta satisfacción deportiva se sumó otro objetivo anhelado y cumplido: recibirse de médica.

La historia de Miriam en la UAI Urquiza nació cuando uno de los técnicos la vio jugar en Luna Park durante una competencia regional disputada en Ingeniero Jacobacci. Le ofreció sumarse al club y una beca para estudiar. Su vida dio un giro cinematográfico. De trabajar en un autoservicio de la calle 9 de Julio debió asumir el exigente desafío de iniciar la carrera de medicina e integrar un equipo del mejor nivel del país.

“No conocía Buenos Aires y los primeros seis meses me estresó. No veía la hora de volver a casa. Después del año me acostumbré”, recordó la “5” del equipo campeón que afrontará en noviembre la Copa Libertadores. Su ritmo de vida cambió y las distancias se miden en horas para cumplir sus obligaciones cotidianas.

Una de las principales diferencias que percibió con Bariloche fue la infraestructura. “Acá -por Buenos Aires- les cuento a todos que en Bariloche jugaba en canchas de tierra y a veces el viento con la tierra no te deja ver por un rato y no me pueden creer. Ahora quizá me pongo más exquisita para jugar, pero nunca me olvido de dónde vengo y en dónde jugué”, señaló con orgullo la única jugadora de la Patagonia en este tipo de competencia.
Miriam contó que el club acompaña especialmente a las jugadoras del interior del país. Les dan un viático, departamento y una beca para estudiar. Como sucede en otros países, el deporte es la puerta de entrada a una carrera académica.

La jugadora barilochense disfruta con una amplia sonrisa el tiempo de descanso antes de volver a los entrenamientos. El próximo desafío será la Copa Libertadores durante la primera semana de noviembre en Manaos.

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