2018-07-11

En la escuela Nº 255 por medio de una feria enseñaron alimentación saludable

La escuela de Nivel Primario Nº 255 ubicada en Pablo Mange y Rolando, realizó una Feria de Ciencias orientada a una alimentación saludable, de la cual participaron desde primero a séptimo grado. Marisa Vigo, la directora, comentó: “se trató de nuestra primera experiencia de este tipo para la cual estuvieron trabajando durante un cuatrimestre en las aulas y con la feria se dio cierre a esas actividades”.

Se brindó información básica sobre algo tan importante como es la manera de alimentarse en edades tempranas y sobre todo en la niñez, recurriendo a cartelería explicativa, videos y ejercicios prácticos, e incluso amasando los panes que luego compartieron entre todos. El momento fue propicio para hablar acerca de las distintas clases de harina y de cuáles son las más adecuadas para mantener una buena salud. Llegaron a la conclusión de que las harinas blancas o refinadas son mejores para elaborar productos pero pierden nutrientes en el proceso, por lo que solo aportan calorías. Las integrales por su parte, son más saludables porque conservan los nutrientes tales como el hierro y la vitamina B.

Fueron ocho en total los stands y mostraron experimentos en vivo para detectar la vitamina C en los alimentos, aprendieron que también se puede denominar ácido ascórbico y que es un nutriente esencial para los seres humanos. Su importancia radica en que es un gran reparador de tejidos y ayuda al crecimiento, cura heridas, repara y fortalece el cartílago, los huesos, incluso los dientes. Información que seguramente hará que decidan consumir más frutas en sus vidas cotidianas.

También trabajaron articulando con la materia Inglés, entonces armaron platos saludables con los nombres de los ingredientes en ese idioma.

Conocieron y comprobaron cómo funciona un detector de almidón y explicaron la relación directa entre lo que se consume y el deporte, con ejercicios grupales muy divertidos.

Una serie de propuestas muy interesantes no solo para los alumnos sino además para sus familias, teniendo en cuenta que los chicos son grandes multiplicadores y lo que aprenden y comprenden, luego lo quieren instalar en sus hogares.

Una maravillosa propuesta que suma herramientas para mejorar la calidad de la alimentación y por ende, de sus vidas, para crecer sanos y saber qué elegir al momento de tener diversas opciones. Los alumnos del turno tarde también repitieron la experiencia. Estos trabajos y tareas fortalecen además, el trabajo grupal entre los cursos que los realizan.

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