2018-07-11

Solidaridad: Hugo y Mari, de Mozambique a los barrios con más necesidades de la ciudad

Integran la ONG internacional hace 30 años. Entregaron mantas y calzado a familias del Nahuel Hue y Nuestras Malvinas.

Grupos de personas o instituciones se abocan a dar una mano solidaria durante todo el año en los barrios de la ciudad que más necesidades insatisfechas tienen, ayuda que se acrecienta cuando llega el invierno. Este es el caso de Hugo y Mari Gutiérrez, quienes pertenecen al Ejército de Salvación y acompañan con la entrega de mantas y calzado. En esta oportunidad lo hicieron para familias del Nahuel Hue y Nuestras Malvinas.

Se trata de una ONG que está en 130 países del mundo y en Bariloche hace más de 20 años. Pertenece a un movimiento cristiano evangélico y nació como una respuesta a una situación social muy difícil que se vivía en Europa en 1865.

“Durante la Revolución Industrial en Inglaterra el pastor William Booth predicaba a los fieles, pero decía que no se podía hablarle del Evangelio a alguien cuyo estómago hablaba más fuerte que él porque no le iba a dejar escuchar ese mensaje”. Así fue que surgió el trabajo de ayuda social.

“Sopa, jabón y salvación fue el lema inicial, hoy es Con el corazón a Dios y la mano extendida al otro” dijo Gutiérrez. “Lo único que nos importa son los demás, por eso la palabra más fuerte es para y nuestra motivación es el otro”.

Una de las primeras tareas que comenzaron en nuestra ciudad fue la de rescatar a las personas que dormían en la Costanera, los juntaba y los llevaba a un hogar que estaba sobre la ruta que se llamaba “Rogelio”.

Actualmente funcionan en la parte más baja del barrio Cooperativa 258 en la calle Chacay Huarruca 298, “durante todo el año tenemos un ropero comunitario, pero todos los años para esta época hacemos un esfuerzo extra”.

Hugo dijo que puede pasar que sea complicado que la gente se acerque a pedirles ayuda, “creen muchas veces que vamos a aprovechar la situación para inculcarles nuestra religión, pero no es así, cuando hablamos del otro, cuando hay hambre o frío, no hay diferencias de religiones ni credos”.

Agregó “a la gente también le cuesta un poco desplazarse hacia un lugar para ir a buscar algo, por eso, aunque no tenemos muchos medios para movilizarnos, vamos a sus hogares”.

En Bariloche entre jóvenes y adultos son aproximadamente 30 las personas que integran estos grupos solidarios, para llegar a la gente que lo necesita primero hacen un trabajo de relevamiento, por medio de las juntas vecinales o casa por casa, visitando y dialogando con los vecinos.

“A nivel institucional todavía cuesta que quieran articular con las iglesias que estamos en el Alto, pero si nos damos una mano entre todos, llegaría más ayuda a la gente” aseguró.

El Ejército de Salvación se maneja con rangos de acuerdo a la experiencia y actividades que desarrolla cada integrante, “con Mari llevamos 30 años dentro de la ONG, hemos estado tres años en Mozambique (África), en Bangladesh, Filipinas, la India y Costa Rica” detalló.

“Muchos de nuestros compañeros se han integrado después de recibir ayuda, usamos las mismas camperas como uniforme para que no haya distinciones de clases y llevan escritas dos S que significa Salvados para Servir”.

El trabajo que desarrollan en nuestra ciudad es muy silencioso porque al hacerlo casa por casa, no hacen difusión, “solo una vez al año hacemos una colecta voluntaria que se llama La Olla Roja donde nos pueden ver en algunos mercados”.

Esa campaña se hace a nivel mundial y de esta manera acumulan fondos para enviar a cada sede que lo solicita para asistencia inmediata, aquí llegó parte de esa ayuda con la cual adquirieron mantas y zapatillas nuevas para distribuir.

“En esta primera etapa asistimos a más de 25 familias, dos mantas por vivienda y zapatillas de trecking para cada nene, sabiendo con anticipación cuánto calza cada uno” aclaró Mari. La segunda será con bolsones de alimentos y ropa de abrigo que siempre entregan.

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