BARRIO EL FRUTILLAR
El Centro de Abuelos La Esperanza cantó y bailó al ritmo del folklore
La Campaña Itinerante Musical recaló en el centro La Esperanza del barrio El Frutillar en una hermosa tarde junto a artistas de nuestra ciudad que les regalaron a los abuelos un poco de su música.
En un evento organizado por Martín Pargade, del colectivo Oveja Negra, luego del almuerzo, Cata López estuvo acompañada por Armando Salas y Ricardo Cortés, quienes crearon un clima folklórico que incluyó baile al por mayor y coros unificados.
Luisa Mora es la tesorera de la Asociación Civil Centro de Abuelos La Esperanza, que este 2018 cumplió 30 años de actividad en la calle Chocorí 4336 del barrio El Frutillar. Allí funciona, de lunes a viernes, un comedor donde concurren 50 personas entre las cuales hay abuelos y familias en riesgo social; algunos llegan alrededor de las diez de la mañana, para compartir, desde temprano, unos mates y mutua compañía.
“Trabajamos articulando con el Centro de Salud. Ellos nos avisan cuando hay gente que necesita acompañamiento”, dijo Mora. Son las mismas abuelas las que preparan el almuerzo; luego de la sobremesa, se quedan porque cuentan con diversos talleres, como manualidades, escritura y lectura o gimnasia, totalmente gratuitos.
Dos mañanas a la semana, también cuentan con clases de folklore, actividad que los mantiene en movimiento y disfrutando de manera grupal, cualidades que mostraron en el encuentro de este viernes, con música en vivo.
“Por medio de PAMI, se entrega un bolsón alimentario a 110 abuelos de diferentes barrios del Alto, además cuentan con servicio de enfermería y pedicuría; lo que no tenemos ahora es un médico, porque el que estaba se fue y no hemos podido conseguir otro aún”, comentó.
Hace muchos años que la Junta Vecinal cedió dos lotes a la Asociación, en uno de ellos se construyó el Centro La Esperanza, y hace tres firmaron la escritura. “El otro lote está junto a este y, para ese lugar, tenemos un proyecto muy ambicioso, sueño que veremos cómo cumplir”, detalló.
Todas aquellas personas que deseen colaborar con el Centro La Esperanza, pueden hacerlo, porque lo que más necesitan y anhelan es que los visiten, que compartan con ellos unos mates y, lamentablemente, lo que más le cuesta dar a la gente es tiempo.