Barilochense recibió una patente del Instituto Nacional de la Propiedad Intelectual
Son muchos los reconocimientos que reciben profesionales de nuestra ciudad en ciencia y tecnología, pero pocas veces, le llega el turno a un simple vecino que se ha hecho en base a la experiencia en su trabajo cotidiano. Este es el caso de Jorge Fernández Avello quien acaba de recibir por parte del Instituto Nacional de la Propiedad Industrial, una patente por una herramienta que ha ideado.
En El Cordillerano se lo puede leer por las cartas de lectores que envía sobre diversos temas, generalmente, acerca de política, pero sus días laborales los dedica a la instalación de sistemas de calefacción, más específicamente, radiadores.
Oriundo de Bahía Blanca, en 1994 decidió mudarse a Bariloche con su esposa y sus tres hijos, pero desde pequeño nos visitaba en vacaciones.
Esta herramienta mencionada, no es el primer “invento” de Jorge, son varias las cosas que muestra a El Cordillerano en el taller donde pasa horas y horas. “En realidad no me dedico a inventar cosas, lo tomo como un pasatiempo porque me gusta la tecnología y hago proyectos productivos”. Armó uno para el vertedero denominado “Vertedero verde”, otro de rosa mosqueta y el Sampsuco para carnes en el cual trabaja hace veinte años, también el de Rescate de Personas en grietas o pozos.
“Me acuerdo de un pibe que, con el arma del padre, en Carmen de Patagones atacó a varios compañeros, ese día me indigné tanto que diseñé algo, lo quise presentar y nunca tuve el dinero para desarrollarlo, eso después se inventó aunque no está en el mercado tradicional, era que todas las armas, salvo que las empuñara el dueño, nunca se disparen, un sensor que tomara las huellas digitales”.
Cuando en su labor diaria se le presentan dificultades, intenta resolverlas y así salen ideas que van del papel a los prototipos. En este caso hizo la presentación a un estudio privado de Marcas y Patentes. “A partir de la idea comienza un largo recorrido, realizan una búsqueda internacional que tarda meses y meses para ver si ya hay algo similar, esa tarea también luego la hace el INPI”.
Hace 14 años que se dedica a la instalación de radiadores, “en la calefacción me inicié por medio de lo electrónico, tuve que arreglar algunas plaquetas de calderas y eso me llevó a trabajar en obras y así seguí”.
Remarcó “yo siempre le digo a mis hijos que lo importante no es llegar, sino el camino que hay que recorrer, porque ahí es donde se aprende, cuando vos llegás siempre te espera una copa, pero nadie te pregunta cómo fue la pedaleada, si tomaste agua, si te estuviste por morir en la mitad de la carrera”.
El invento patentado
Es una herramienta que va a mejorar la instalación de radiadores, “acortará los tiempos y mejorará la calidad” detalló. “A nivel mundial los radiadores son los más utilizados, en Argentina, nos sobraba el gas y estábamos usando calefactores, ahora se está volviendo a las calderas y radiadores, además de ser más efectivos, gastan mucho menos y producen los kilocalorías de manera más localizada y puntual”, aclaró.
Tiene un detalle que no es menor, se trata de una herramienta descartable, “el costo es muy bajo entonces la idea es que cuando uno compre un radiador, venga dentro de la misma caja, cuando uno trabaja de esto, sabe que tiene que medir varias veces antes de colocarlos, que queden todos derechos y perpendiculares, esta herramienta asegura que todo eso se resuelva en segundos”.
El camino sigue
“El INPI da la certificación donde me anuncia que a nivel nacional e internacional a través de lo que se llama el Convenio de París, estoy protegido y que a partir de ahora es mío el camino de ver a qué empresas les puede interesar”, comentó.
Agregó “hoy el país está en problemas con las Pymes porque la tasa de interés es más interesante para que los empresarios pongan el dinero y no lo destinen a la producción de nada, entonces, claramente me voy a encontrar con un problema de ir a tocar la puerta de una empresa y que no me la abran”. Es por esto que intentará ofrecer la herramienta fuera del país, “me gustaría que la colocación en el mercado salga desde Argentina, pero no lo veo viable por el momento”.
Lo más satisfactorio para Fernández Avello pasa por otro lado, “el Instituto más importante que tenemos, me lo reconoció, los egos están contentos, ahora tengo que ver por dónde sigue el camino para que se desarrolle a nivel empresarial”.
“En nuestro país existen cientos de inventores de gran calibre a los que seguramente, no les llego ni a la suela de sus zapatos por eso me gustaría que alguna vez puedan tener el apoyo que necesitan del Estado para llevar a cabo sus trabajos”.
Inventor y cantante
Hace algunos años que Fernández Avello dedica parte de su vida a la música, “me topé con artistas fabulosos como Rubén Hidalgo, Hernán Lugano, Juanjo Miraglia, Carlos Casalla, Mario Murano y Fernanda Hidalgo, grandes personas que me hicieron el honor de poder cantar con ellos, nuestra agrupación se llama Orquestango & Algo Más”. Comentó que además con Lugano está elaborando un proyecto llamado Juglares con la obra de Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina y Alberto Cortés.
“Creo que no está tan lejos el tema de los inventos con los grandes músicos, ellos componen, o sea inventan música y lamentablemente no reciben el apoyo que deberían, en definitiva son quienes sostienen a la cultura de un país. Espero que algún día se comprenda el valor que eso tiene por parte de quienes están en el poder político y grandes empresas, para sostener una sociedad hay que cuidar la cultura de otra manera, se pierde la identidad y entonces es más fácil colonizar las mentes de los pueblos”, reflexionó.