Proponen exigirle aislamiento térmico a grandes construcciones
El concejal Daniel Natapof (FpV) presentó el proyecto para una mejora progresiva de la Eficiencia Energética en Bariloche. La disminución del impacto ambiental, la optimización del recurso y el acceso de los vecinos al gas, son los principales objetivos.
Con el acompañamiento de Ana Marks y Ramón Chiocconi (Bloque FPV), Natapof presentó un proyecto de ordenanza con el objetivo de iniciar un proceso sostenido y sustentable de mejora en el aislamiento térmico de las construcciones de Bariloche, ello con el objetivo estratégico de mejorar los niveles de ahorro de energía en la ciudad.
El proyecto presenta un plan de incorporación gradual para las construcciones públicas y privadas, a fin de evitar lo que en muchos casos se presenta como un despilfarro de energía debido al uso de materiales inadecuados. En primer lugar se propone establecer las condiciones mínimas de acondicionamiento térmico exigibles a las nuevas construcciones que superen los 200m2.
La ordenanza tendrá un carácter de progresividad con el fin de alcanzar un cambio sustancial en cuanto a la utilización racional de la energía en un plazo de 20 años. Fija como parámetro, para la determinación del balance térmico a presentar por el profesional actuante, la normativa existente y definida por las normas IRAM.
Asimismo, establece entre otras cuestiones que el Departamento Ejecutivo deberá desarrollar un sistema de etiquetado/ distinción para la Arquitectura Solar Pasiva y Diseño Bioambiental con el fin de catalogar las construcciones e incentivar acciones en el espíritu de la ordenanza. Las distinciones podrán constar en los planos con el fin de otorgar un valor agregado a las propiedades y podrán a su vez en el caso de construcciones destinadas a Servicios Turísticos, Comerciales o Institucionales, ser exhibidas por tiempo indeterminado a la vista del público.
“Estas exigencias pueden marcar una gran diferencia, incluso a corto y mediano plazo, contribuyen a mejorar la calidad de vida y disminuir el impacto ambiental, pero por sobre todo generan posibilidades tanto de ahorro como de redistribución de la energía. Actualmente, mientras muchos vecinos no acceden al gas de red por falta de suministro, hay grandes construcciones que lo despilfarran”, consideró Natapof.
El proyecto surgió a partir de la inquietud de un grupo de profesionales nucleados en el Grupo de Eficiencia Energética, preocupados por la situación de la ciudad en cuanto al abastecimiento de energía. Los mismos acercaron sus observaciones y propuestas basándose en investigaciones y experiencias tanto nacionales como internacionales.
En términos económicos, medidas de esta naturaleza pueden alcanzar un ahorro del 30% de consumo de gas y electricidad respecto a las construcciones tal como se venían realizando habitualmente. Por otra parte, reducir el consumo de energía generando una mejor aislación térmica, permitirá aumentar en el futuro la disponibilidad para otros barrios o construcciones nuevas que actualmente se encuentran limitadas.
“Los recursos deben ser cuidados, administrados y distribuidos de manera justa. Hoy en día hay tecnología y materiales que nos permiten ir en este sentido. Todo indica que no podemos esperar más para iniciar este camino”, expresó el concejal, evaluando a la situación actual como crítica por la insuficiencia del recurso y los tarifazos. “Es momento de comenzar a pensar en soluciones de mediano y largo plazo para nuestra ciudad”, afirmó.