Ambar Bariloche, un emblema de productos artesanales de rosa mosqueta
La empresa barilochense Flores Norpatagónicas SRL fabrica y comercializa productos orgánicos en base a rosa mosqueta. “Ambar Bariloche en esencia” es la marca que representa a la firma con sede en F.T. Newbery 361, donde se inauguró en la semana anterior el flamante local con modernas instalaciones.
Miriam Arena y su socio Marcelo Gurrea llevan adelante hace 14 años el emprendimiento local que produce aceite de rosa mosqueta extra virgen, verdaderamente puro y de calidad Premium. La empresa cuenta con todas la habilitaciones regionales y nacionales de fabricación y comercialización (de ANMAT). Además, la actividad se lleva a cabo íntegramente con mano de obra local.
El producto se exporta a granel a países como México y Corea, entre otros. De esta manera cremas y aceites artesanales componen las líneas que se comercializan, que ya tienen su prestigio en esta ciudad y sobre todo en el exterior, donde la marca Ambar Bariloche es muy reconocida, según explicó Miriam Arena.
El aceite de rosa mosqueta es considerado uno de los más potentes productos anti-envejecimiento de la naturaleza. Por su alto contenido en vitamina C se considera un potenciador del sistema inmunitario del organismo.
También Arena indicó que “se usa, además, para casos más severos de cicatrices, estrías, arrugas y manchas solares, por ello se recomienda el uso en estado puro como tratamiento intensivo, aplicando sobre la zona a tratar, cada pocas horas, hasta revertirlo”.
Asimismo, los empresarios refirieron que “en el caso de mujeres embarazadas, se recomienda su utilización con suaves masajes en los pechos y abdomen durante el último trimestre de gestación para la prevención y disminución de estrías”.
Es importante destacar que, a través del impulso dado por el concejal Gerardo Ávila, se declaró “de interés municipal al desarrollo, la investigación y el uso de la harina de Rosa eglanteria (rosa mosqueta) y sus diferentes aplicaciones en el consumo humano y animal, por su valor alimentario y nutricional dentro de la comunidad y por su aporte para el fortalecimiento de la actividad productiva y científica de San Carlos de Bariloche y la región norpatagónica”.
Según refirió Miriam Arena a través del programa El Expreso Periodístico que se emite por El Cordillerano radio (93.7), la empresa Ámbar fue pionera en la fabricación de harina de rosa mosqueta, la idea surgió porque no sabían qué hacer con el material que sobraba de la prensa de semillas. Y descubrieron que tenía múltiples propiedades.
Como se indica líneas arriba, la empresa -primero- se desarrolló como productora de aceite de rosa mosqueta extra virgen, su crecimiento se dio por la generación de la materia prima de una gama de productos que la empresa desarrolla para el cuidado del cuerpo y la salud. Y un día, casi sin buscarlo, encontraron un valioso producto único en el mundo, la harina de rosa mosqueta.
Miriam Arena, una de las dueñas de Ámbar contó que hoy están envueltos en los vericuetos burocráticos propios de la generación de un producto nuevo para poder iniciar la comercialización de la harina. No existía código arancelario, y eso -según Miriam- provocó un extenso recorrido de trámites, y aún no “pudimos lograr la habilitación definitiva”.
Desde la empresa se preguntaron si podría servir para alimentar animales. Entonces, decidieron enviar el material a analizar. Los resultados determinaron que la harina de rosa mosqueta era apta para el consumo humano y contenía Omega 3, 6 y 9. Miriam contó que trabajaron junto con el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) para detectar los beneficios “con resultados increíbles”.
Por su parte la médica naturista Sara Itkin -dijo Arena- destacó: “un puñado tiene 15 veces más vitamina C que un pomelo o una naranja”. La vitamina C protege las paredes internas del sistema respiratorio, desde la nariz, bronquios y pulmones.
Según la médica naturista, un puñado de frutos de mosqueta tiene 15 veces más vitamina C que un pomelo o una naranja que, además, “vienen de afuera” y esto hace que la vitamina esté presente en pocas cantidades porque es lábil, se altera con la temperatura o la luz.
Ya en su oportunidad para El Cordillerano la nutricionista hizo una comparación para dejar en claro el valor de la mosqueta. Dijo que, si una naranja tiene aproximadamente 50 miligramos de vitamina C en cien gramos, la mosqueta tiene de 500 a 2.000 miligramos. “Cuando el fruto está bien rojo, podemos comer su pulpa como si fueran aceitunas sin llegar a la bolsa de semillas”, explicó y aclaró que también se puede dejar secar, molerla y enriquecer distintos platos. Otra alternativa, según Sara, es macerar la mosqueta en agua, entibiar y beber el líquido. Siempre teniendo cuidado de no ingerir las semillas y las “agujitas” que las acompañan.
Ambar es una empresa familiar, con mucho futuro, que además produce y comercializa línea de aceites, aceite orgánico prensado en frío -siempre en base la rosa mosqueta-, cremas de cuidado corporal, nutritiva para manos y uñas, crema exfoliante corporal, reafirmante corporal, “body milk”, cuidado facial, bálsamo labial, suero anti age, suero anti age efecto seda, crema nutritiva de noche, crema hidratante de día y crema de limpieza profunda.