La deuda municipal ha disminuido, pero sigue preocupando a la gestión Gennuso
Las cuentas del municipio se mantienen en rojo, pero han bajado las deudas. El Ejecutivo pretende llegar al 2019 con una reducción de más de la mitad de lo que se registró en 2015, el período más crítico.
La situación financiera del municipio no encuentra la recuperación deseada tras un pico de deuda de 519.016.081 de pesos en 2015, según ha estimado el propio gobierno.
Un informe del secretario de Hacienda de la comuna, Diego Quintana, revela que, a pesar de un recorte que hizo caer ese número en un 41%, para este ejercicio se espera que se mantenga por encima de los 200 millones.
El informe se conoció semanas atrás cuando se presentó el estado económico de las cuentas del municipio en el primer trimestre del año.
Allí el Ejecutivo planteó un esquema con un valor nominal de ingresos y gastos de 1.902.532.034 de pesos y el objetivo de cerrar el año con apenas una incremento de la deuda de un 11% en base al balance presentado.
Puertas adentro de la Comuna sostienen que fue “preocupante” el aumento de la deuda municipal entre 2014 y 2015, oportunidad en que se pasó de 321.262.849,10 a esos 519.016.081 de pesos al cierre de la gestión anterior.
Gennuso indicó que ya en el primer año de la actual administración se logró reducir ese monto y para 2016 se tocó el piso de los últimos cuatro años con 173 millones de deuda, con un nuevo incremento del 21% hasta los 211 millones que se registraron en 2017.
Quintana, hizo una salvedad sobre este punto en su informe. Según estimó, ese incremento se mantuvo por debajo del aumento interanual sobre la variación de precios que publicó el INDEC, que fijó la inflación del año pasado en el 24,6%. Pero ante este panorama, Quintana recordó que, en lo que va del año, el municipio logró comprar dos camiones a través de un convenio vía leasing y anunció que se sumará otra maquinaria vial con el mismo sistema.
Una de las causas que se deslizan, tiene directa vinculación con la masa salarial que se calcula en unos 89 millones de pesos, contra una recaudación mensual promedio que llega a los 120 millones. Un margen “casi precario” -según Quintana- para resolver las deudas con los proveedores y cubrir los gastos operativos corrientes.