Argentina: la tradicional comida criolla
Además de las parrilladas, muchas comidas representan las costumbres de los argentinos, algunas adquiridas en la época colonial, otras creadas por los pueblos originarios, y otras que derivan de ambas.
En todo el país existen algunos restaurantes especializados, pero mayormente en el interior es donde se las puede saborear con los diferentes matices de cada región y en su entorno original. Una oportunidad única para probarlas resultan las ferias y fiestas populares, donde se instalan pequeños puestos y asadores de leña.
El locro está preparado a base de maíz blanco con chorizo de cerdo. Es un guiso ideal para los días muy fríos.
El curanto es una comida de origen mapuche, que se prepara haciendo un pozo en la tierra donde se encienden brasas y se colocan carne y vegetales, luego se cubre con hojas grandes de nalca (variedad patagónica de ruibarbo) y después con tierra para que el calor lo envuelva y se cocine lentamente.
Las típicas empanadas son de carne cortada a cuchillo, de humita (choclo), de queso fritas, con cebolla, jamón y queso, más. En cada zona del país se preparan según su propio estilo.
Otras especialidades son las humitas o tamales (maíz envuelto en su chala), carbonada, pastel de carne y papas, cordero patagónico y chivito al asador, pastelitos de dulce, tortas fritas y mazamorras. En todo el territorio nacional gracias a la multiplicidad étnica y a la diversidad de los productos alimenticios, la variedad gastronómica es enorme.
Las comidas típicas de distintas regiones del planeta se afianzaron y popularizaron como propias, gracias a la fuerte influencia de los inmigrantes, especialmente italianos, españoles, franceses, griegos, árabes y judíos.
También se han popularizado en los últimos tiempos la gastronomía oriental. Por ese motivo, hoy se cuenta con restaurantes de las más diversas etnias, a las que por estos días se suma la cocina oriental, especialmente china y taiwanesa, en elegantes restaurantes y sushi bares. De todas maneras, la característica de la gastronomía nacional sigue siendo la carne, en sus diferentes cortes y modos de preparación. Otra particularidad de la cocina vernácula son las pizzas, elogiadas hasta por los mismos italianos, con un gran equilibrio de sabor entre su masa, salsas y queso mozzarella.