El avance de la energía eólica
La energía eólica es la que se obtiene del viento, es decir, la energía cinética generada por efecto de las corrientes de aire al desplazarse de áreas de alta presión hacia áreas de baja presión y que es transformada en otras formas útiles para las actividades humanas.
En la actualidad, este tipo de energía es utilizada principalmente para producir energía eléctrica mediante dispositivos llamados aerogeneradores que transforman la energía cinética del viento en energía eléctrica.
La energía eólica es un recurso abundante, renovable, limpio y ayuda a disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero al reemplazar las turbinas de las centrales termoeléctricas que funcionan a base de combustibles fósiles y son utilizadas para generar energía eléctrica.
En el 2009, la capacidad mundial de los generadores eólicos generó aproximadamente el 2% del consumo eléctrico mundial.
La generación de electricidad a partir de la energía eólica cobró mucha importancia en los últimos años, principalmente en algunos países europeos, España, Dinamarca, Alemania, etcétera, y también en EE.UU. En nuestro país este tipo de energía es aún incipiente, aunque se está comenzando a fomentar su desarrollo, ya que Argentina tiene un potencial importante.
La explotación de este recurso requiere de varios factores: la existencia de vientos frecuentes e intensos (se puede comenzar a producir energía eléctrica a partir de una velocidad de unos 15 km/h) y grandes espacios alejados de los núcleos de población. Desde este punto de vista, Argentina se destaca por contar con la Patagonia, una de las zonas con mayor potencial eólico del planeta, pero además cuenta con recursos eólicos adecuados en otros sitios específicos de todo el país, como la Puna, la precordillera y la costa atlántica de la provincia de Buenos Aires.
Otro factor importante es la posibilidad de que los distintos parques eólicos puedan conectarse a la red eléctrica, ya que la intermitencia del viento hace que esta fuente sea complementaria de las otras formas de generación eléctrica. En los últimos años, Argentina ha completado su sistema interconectado nacional, lo que brinda la infraestructura necesaria para el desarrollo de la energía eólica.
El potencial eólico del país es muy grande y si bien aún sus aportes son escasos, La Ley Nacional 26.190 establece un Régimen de Fomento Nacional para el uso de fuentes renovables de energía destinada a la producción de energía eléctrica. Para el año 2020, las proyecciones indican que se podrían alcanzar los 1.000 MW eólicos de capacidad instalada para la generación eléctrica.
Este recurso energético es renovable, en el sentido que no se agota por su uso, y es compatible con otros usos del terreno, como la ganadería y la agricultura. Además, es de libre acceso y abundante en muchas zonas del planeta. Sin embargo, tiene también desventajas como su intermitencia y aleatoriedad, ya que los vientos no son constantes ni cien por ciento predecibles, lo que implica problemas en el control del flujo de energía disponible.
Otra limitación que presenta la energía eólica es que la energía eléctrica producida no es almacenable, se debe utilizar de manera directa o de lo contrario se pierde. Por otro lado, también genera algunos impactos ambientales, ya que el ruido que provocan las turbinas produce contaminación acústica, los parques eólicos modifican el paisaje y pueden ser peligrosos para la fauna aérea.