El alcoholismo una enfermedad progresiva, incurable y mortal
Alcohólicos Anónimos (A.A.) es una comunidad de hombres y mujeres que comparten sus experiencias con respecto al alcohol. Es sin fines de lucro y no responde a ninguna religión o ideología política.
Cada uno de los integrantes de Alcohólicos Anónimos ha padecido la enfermedad y ha aceptado que pertenecer al grupo es la única manera que tienen para salir del flagelo del alcohol.
El Cordillerano dialogó con José, quien lleva 22 años en los grupos, y con Silvina, que ingresó hace cuatro. Coincidieron en que la labor que llevan adelante es por un motivo muy simple, en algún momento otras personas lo hicieron por ellos y sienten que de esta manera, están devolviendo algo de todo lo que recibieron.
Cada día más
Si se realizara una encuesta, seguramente todos responderían que conocen casos de personas que están padeciendo las consecuencias del consumo del alcohol. Culturalmente está más relacionado con los hombres, que con las mujeres. “Siempre ha existido solo que antes lo hacían de manera más privada, lo que se llama bebedores de alcoba”, explicó José.
Según la Organización Mundial de la Salud es una enfermedad pero socialmente se lo toma como un vicio, “es progresiva, incurable y mortal” sentenció.
Es avergonzante, “a nadie le gusta tener un borracho en la familia, por eso además de negarlo el que lo padece, también lo niegan quienes lo rodean”.
Los inicios
Hay pasos previos que van determinando un futuro no deseado, hay etapas anteriores a la enfermedad, que son -por decirlo de alguna manera- “festejadas” con relatos de la cantidad que se bebió en un encuentro con amigos o en una fiesta. Cuando eso se va haciendo cada vez con mayor frecuencia, algo no está andando bien.
“El borracho es muy piola, pero hay que saber que todo lo que el alcohol te da, con el tiempo te lo cobra con creces, es el peor acreedor con el que una persona se puede topar en la vida”, dijo.
Silvina agregó al respecto “primero se pasa la etapa de bebedor social, cuando se convierte en dependencia y obsesión se va haciendo progresivo, la enfermedad es la misma pero depende de la personalidad de cada persona”.
“Lo único importante de todo esto es que ninguno arrancó donde terminó” aseguró José, es decir que adonde lo va llevando el alcohol a cada uno es impredecible. Hay quienes tienen problemas en la justicia, pierden sus trabajos, son responsables de accidentes de tránsito, pierden la tenencia de sus hijos y un sinnúmero de senderos, ninguno de los cuales sería buscado, de no estar bebiendo de manera excesiva.
Jóvenes
A los grupos se acerca gente de distintas edades, “han ingresado jóvenes pero son pocos los que se quedan, ellos en algún momento se dan cuenta que tienen que hacer algo con su vida o sus padres los llevan por algún hecho en especial, pero luego toman distancia”, contó José.
“Sin los grupos de apoyo es prácticamente imposible dejar de tomar”, afirmó Silvina. “Si hay algún profesional es porque está allí pidiendo ayuda en calidad de alcohólico, a todos nos une la tristeza y el dolor y entrar a Alcohólicos Anónimos y recibir un abrazo, una caricia al alma, una palabra de que se puede salir adelante y de que no está solo es lo que más vale” dijo José.
El diálogo y contención entre pares, entre seres humanos que vivieron o están viviendo situaciones similares, es lo que ayuda a dar el gran paso de al menos, intentar cambiar. “Esas coincidencias nos unen, generando vínculos maravillosos” aseguró.
Habló de su experiencia personal “yo fui a la primera reunión sin saber por qué, entré con mucha bronca conmigo, con todo lo que había vivido mal pensando que lo había vivido bien, situaciones totalmente superfluas que solo aportaron daño a mi vida”.
“El festejo en algún momento se transforma en dolor y soledad” afirmó. Cuando el consumo de alcohol se acentúa, esa persona comienza a ser dejada de lado, “la familia ya no lo aguanta más y lo echa de su casa y ese cariño en los grupos, sorprende y gratifica, porque la persona siente que la estábamos esperando y de hecho, es así”, detalló Silvina.
Programa de vida
A.A. es un programa de vida, muchos pueden dejar de tomar pero si no lo acompaña con un cambio espiritual y estilo de vida diferente, es muy difícil que se mantenga en el tiempo. Se trata de 12 pasos a seguir donde solo el primer punto habla del consumo de alcohol.
“Después se habla de un poder superior, de una fuerza a la cual hay que aferrarse y cuando deja de tomar, empieza a ver una vida distinta”, detalló, “ahí nos damos cuenta que vivíamos en una oscuridad total y que se puede ser lo que uno se proponga”.
Servicio de ayuda las 24 horas
Alcohólicos Anónimos Bariloche cuenta con una página en Facebook, la que es manejada de manera totalmente voluntaria por un joven que lleva dos años de recuperación, llegando de esta manera a más gente con el servicio que prestan.
Asimismo pueden comunicarse con integrantes de los grupos las 24 horas, en el teléfono 154 410845, para solicitar ayuda gratuita.
Cómo saber si se es alcohólico
Hay un cuestionario que cualquier persona puede responder, en soledad y con la mayor sinceridad posible, simplemente con un sí o un no.
1- ¿Ha tratado alguna vez de no beber por una semana o más, sin haberlo logrado?
2- ¿Le molestan los consejos de otras personas que han tratado de convencerlo que deje de beber?
3- ¿Ha tratado de controlarse, cambiando de una clase de bebida a otra?
4- ¿Ha bebido alguna vez por la mañana durante el último año?
5- ¿Envidia a las personas que pueden beber sin que esto le ocasione dificultades?
6- ¿Ha empeorado progresivamente su problema con la bebida durante el último año?
7- ¿Ha ocasionado su modo de beber, problemas en su hogar?
8- En reuniones sociales donde la bebida es controlada, ¿trata de conseguir tragos extras?
9- A pesar de ser evidente que no puede controlarse, ¿ha continuado afirmando que puede dejar de beber por sí solo cuando quiera hacerlo?
10- ¿Ha faltado a su trabajo durante el último año a causa del consumo de bebidas?
11- ¿Ha tenido alguna vez lagunas mentales a causa de la bebida?
12- ¿Ha pensado que llevaría una vida mejor si no bebiera?
Si en estas doce preguntas, tiene 3 respuestas afirmativas, debería pedir ayuda.
Horarios de encuentro
Alcohólicos Anónimos agrupa a quienes están viviendo la enfermedad y Al-Anon a familiares o amigos de esas personas, que desean ayudar a un ser querido. Tienen encuentros por separado pero una vez por mes, lo hacen en conjunto.
Lunes, miércoles y viernes a las 19 horas en el Colegio Don Bosco (sobre calle Beschtedt) en el primer piso (Grupo Don Bosco).
Martes y jueves a las 19 en la Parroquia San Francisco de Asís en el Ñireco (Grupo Ñireco) y los sábados a las 19 horas en Otto Goedecke 1170 en Hogar Emaús (Grupo Nueva Vida).
La reunión unificada se realiza el primer lunes del mes en el Don Bosco, también a las 19 horas.
Al-Anon se reúne los miércoles a las 18.30 en el mismo lugar y probablemente se agreguen reuniones en la parroquia San Cayetano del barrio El Frutillar, lo que está a confirmar.
Origen de A.A.
Alcohólicos Anónimos tuvo su comienzo en Akron, en Estados Unidos, en 1935, cuando un hombre de negocios de Nueva York -Bill W.-, que había conseguido permanecer sin beber por primera vez tras haberlo intentado en varias ocasiones durante varios años, buscó a otro alcohólico para compartir con él sus experiencias en un esfuerzo por superar un mal momento que estaba atravesando y que temía que lo llevase a una recaída.
Durante los escasos meses de su recién adquirida sobriedad, este alcohólico de Nueva York había observado que sus deseos de beber disminuían cuando trataba de ayudar a otros "borrachos" a permanecer sobrios.
En Akron lo pusieron en contacto con un médico de esta localidad, el doctor Bob S. que tenía problemas con la bebida. Trabajando juntos, el hombre de negocios y el médico descubrieron que su capacidad para permanecer sobrios estaba muy relacionada con la ayuda y estímulo que ellos pudieran dar a otros alcohólicos. Así como compartir entre ellos su experiencia, que a partir de entonces llevaron otros.
En 1939, con la publicación del libro “Alcohólicos Anónimos”, del que la Comunidad tomó su nombre, y con la ayuda de amigos no alcohólicos, A.A. empezó a llamar la atención con su programa, extendiéndose rápidamente, tanto en Estados Unidos como en el extranjero.
En la actualidad la Comunidad funciona a través de más de 115.000 grupos locales en la mayoría de países del mundo. (Información extractada de la página web de la organización de Alcohólicos Anónimos)