2018-03-13

REPERCUSIONES

Gabriel Napoli subió al podio en su categoría y clasificó para el Mundial de Ironman 70.3

El barilochense ocupó el segundo puesto en la categoría 50-54. Habló del valor que tiene disfrutar de estas competencias, más allá del resultado, y destacó el espíritu de superación personal que iguala a todos los competidores.

Habló del impacto económico: “me encontré con amigos comerciantes que me reconocieron que vendieron más que en Navidad”.

Gabriel Napoli es uno de los barilochenses que sintió una especial alegría porque el Ironman 70.3 se desplegó en Bariloche. Con una amplia experiencia, no encontraba las palabras para explicar a sus amigos el maravilloso revuelo que provoca un Ironman en las ciudades donde se instala. Ahora sí. Además, Gabriel subió al segundo escalón de podio en su categoría 50-54 y logró la clasificación para participar del Mundial de Ironman 70.3 que se desarrollará el 2 de septiembre en Sudáfrica.

Gabriel tiene 50 años y llegó a Bariloche en 1994 para vivir e involucrarse con el entorno natural y el deporte. “La clave es hacer lo que a uno le gusta, no me lo impongo. El disfrute está en hacer el esfuerzo y terminar con el objetivo cumplido, me gusta participar de carreras contundentes”, comentó el atleta que corrió en Estados Unidos, Europa, el Caribe. También corrió en dos oportunidades la maratón de Nueva York. “Me emociono desde que planifico el viaje”, reconoció y agregó: “si lo circunscribís sólo al resultado deportivo, puede ser frustrante”.

Napoli resaltó el valor que tiene el desarrollo de una competencia Ironman 70.3 en la ciudad. El impacto en la economía es significativo. “Me encontré con comerciantes amigos que me reconocieron que vendieron más que en Navidad”, contó y comentó que “ver a la gente ofreciéndote una fruta, agua y alentándote, emociona”.

Las imágenes de Bariloche recorrieron el mundo en las últimas horas y Gabriel resaltó que la ciudad pueda ser noticia por acontecimientos positivos, vinculados a una actividad saludable. Y también aclaró que es necesario generar un nivel de empatía mayor entre los deportistas y la sociedad. “Nos matamos entre nosotros por no querer esquivar al ciclista. No es un marciano el ciclista, es un vecino. Es una cuestión de convivencia”, reflexionó.

Gabriel repitió que el campeón es uno solo, aunque existe un espíritu de superación personal que anuda a los 1.600 competidores que participaron el domingo del Ironman 70.3. “Lo que todos tenemos en común es que queremos llegar. Eso te equipara. Las ganas de superarse son de todos”, concluyó.

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