Mentalidad de manteros
Resulta tan acabadamente real el adjetivo de manteros para este gobierno que como dije en otra oportunidad, intentan sostener la permanencia del camión de productos del mar de "pescadores" de S.A. Oeste y que supuestamente se comercializan en Bariloche a precios "populares".
Dejando de lado lo relacionado a lo "popular" de los precios, se nota con claridad que para ciertos productores hay que ser dependientes del gobierno para comercializar sus productos bajo normas y reglas absolutamente diferenciadas del resto de la sociedad. Claro ejemplo de vandalismo social. Y digo vandalismo, porque la reciente reforma en la Tasa de Seguridad e Higiene es para incrementar la recaudación en un 30 o 35% , según dicen. ¿Cómo se responde a esta forma de violencia? ¿Con mas violencia? O tal vez intentando hacerle saber a la comunidad que de adquirir productos bajos estas condiciones ,puede parecer beneficioso por el marketing estatal y por el énfasis "popular" que intentan demostrar pero, sin lugar a dudas, no ayudará en nada a cambiar la situación de ninguna persona en particular o en general. Todo lo contrario, de seguir con esta demagogia institucional y con incredulidad ciudadana, habrá cada vez menos trabajo, el que lo tiene podrá perderlo y el pobre, es muy probable que termine en la indigencia.
Esto es muy simple, imaginen uds., si todos comprásemos autos en la fábrica, los remedios a los laboratorios y así con todo, ¿ adonde creen que trabajaríamos muchos de nosotros? Despierten vecinos, la incapacidad de generar trabajo de este "modelo" es brutal e incomprensible y en contrapartida a la sensatez , acuden a la proliferación del desconcierto, al desprecio por el orden jurídico y comercial ,y fomentan la anarquía estructural. Hoy creen tener cierto beneficio los que se dedican a prostituir la convivencia comercial, esos que burlando los reclamos de los comerciantes establecidos dicen pagar impuestos por el solo hecho de pagar un Monotributo pero, no pagan el uso del espacio en la vía pública como lo pagan los bares que utilizan la vereda para poner mesas.
Ciertamente que los perjuicios son innumerables y la indignidad de los precursores es inaudita, aunque hoy en día ya van siendo muchos los abusados por este modelo de plena corrupción y harta deshonestidad cívica que depende de la parte del pueblo que no quiera ser coautor de este desmadre institucional y que decididamente repudie la destrucción social a la que nos empujan. Hacerse el guapo no es tener valentía, esta solamente se consigue aceptando las mismas reglas.
Oscar Cingolani
DNI 11846476