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30/10/2026

Femicidio Estefanía Civardi: el jurado popular escuchó los alegatos finales

Declararon alrededor de treinta personas, entre familiares de la víctima, vecinos, amigas, exparejas del acusado, personal policial y especialistas de distintas disciplinas.
El fiscal jefe Martín Losada abrió los alegatos finales. Foto MPF.
El fiscal jefe Martín Losada abrió los alegatos finales. Foto MPF.

Con los alegatos de cierre de la Fiscalía, la querella y la defensa, concluyó la etapa de debate en el juicio por jurados por el femicidio de Estefanía Civardi, ocurrido en julio de 2025 en Bariloche. La fiscalía pidió al jurado un veredicto de culpabilidad teniendo presente que los testimonios y el resto de la prueba presentada demostraron la responsabilidad del acusado. La defensa sostuvo su inocencia y solicitó que voten para que sea sobreseído.

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Durante tres jornadas, el jurado popular escuchó a los policías que acudieron al lugar después del llamado del imputado, al médico forense que realizó la autopsia, a una médica psiquiatra del Cuerpo Médico Forense y a especialistas en balística y armas de fuego. También declararon profesionales de la Unidad Operativa para la Investigación del Ministerio Público Fiscal, de la Oficina de Investigación en Telecomunicaciones (OITel) y la responsable del Laboratorio Regional de Genética Forense, dependiente de la Procuración General. Todos ellos aportaron información técnica vinculada con la investigación, entre otros testimonios recibidos durante las audiencias.

A lo largo del juicio se presentaron pruebas científicas y documentales que las partes analizaron para sostener sus respectivas posiciones. Las audiencias estuvieron centradas en reconstruir las circunstancias de la muerte de la joven de 22 años y determinar si el acusado, un integrante de la Policía de Río Negro, fue responsable del disparo que le provocó la muerte.

Durante todo el proceso, la familia de la víctima y su entorno más cercano contaron con el acompañamiento de profesionales de la Oficina de Atención a la Víctima.

El Ministerio Público Fiscal, representado por el fiscal jefe Martín Lozada y la fiscal Sofía Ocampo, fue hilvanando, uno a uno, los distintos elementos de prueba presentados durante las jornadas para fundamentar su pedido de declaración de responsabilidad penal del acusado por homicidio triplemente calificado.

En su alegato final, Lozada destacó que la acusación se sostuvo en un análisis exhaustivo de las pruebas reunidas durante quince meses de investigación, bajo el principio de objetividad que guía la tarea fiscal. Repasó las circunstancias que, a su criterio, quedaron acreditadas, entre ellas la posición en la que se encontraba Estefanía al momento del disparo y el uso del arma reglamentaria del imputado.

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También se detuvo en los testimonios de distintas exparejas del acusado, quienes describieron celos, manipulación, amenazas y episodios de violencia con armas de fuego. A partir de esos relatos, Lozada lo definió como “un violento de manual” y sostuvo que sus relaciones estaban marcadas por el ejercicio de poder, las diferencias de edad y contextura física y su condición de policía armado.

El fiscal jefe también recuperó los testimonios de familiares y amistades de Estefanía, quienes hablaron de sus proyectos, sus ganas de progresar y los cambios que habían advertido en su comportamiento durante las últimas semanas. Mencionó además mensajes en los que la joven expresaba preocupación por los celos del acusado, entre ellos: “No quiero morir con un tiro en la cabeza porque no pudiste controlar los celos”. Para la Fiscalía, estas expresiones demostraban que la víctima había comenzado a reconocer el riesgo que enfrentaba en esa relación.

Lozada también se refirió a las cartas que Estefanía había escrito, en las que expresaba sus deseos de formar una familia y sus dificultades para continuar con ese vínculo. Analizó además los mensajes de WhatsApp intercambiados minutos antes de su muerte y las conclusiones de las pericias balísticas y genéticas. Destacó que el arma funcionaba correctamente, que se descartó un disparo accidental y que se encontró material genético del acusado en la corredera y el gatillo. Para la Fiscalía, estos elementos respaldan la acusación y permiten cuestionar la versión del acusado sobre lo sucedido aquella madrugada.

Señaló que según uno de los peritos, en relación a la factibilidad anatómica y balística, “la posibilidad de que se hubiera efectuado ese disparo, de esa forma tan rebuscada, tan laberíntica, tan “caracólica” era lejana. “Casi imposible” y “ajeno al sentido común”, sostuvo.

En el tramo final de su alegato, Lozada puso en duda la versión que dio el acusado y marcó las contradicciones entre su relato y las pruebas presentadas durante el juicio. Afirmó que todos esos elementos, con una mirada de conjunto, permitían establecer su responsabilidad más allá de toda duda razonable. “Ahora es tiempo, señoras y señores miembros del jurado, de evitar que el imputado se beneficie de la impunidad”. Finalmente, pidió que "se lo declare culpable del homicidio triplemente calificado, cometido en un contexto de violencia de género".

Por su parte, los abogados Martín Govetto y Tomás Soto, representantes de la querella, acompañaron el pedido de la Fiscalía y cuestionaron la versión del acusado. En el cierre, Govetto transmitió el agradecimiento de la familia de la víctima al jurado y su pedido de justicia. Les solicitó que los tuvieran presentes al momento de tomar una decisión “tan difícil y tan compleja”, y que lo hicieran también pensando en la "Chiru" -como la llamaban- y en todas las mujeres que atravesaron situaciones de violencia junto al imputado. “Porque esto no puede ser nunca más, esto fue un femicidio,  un homicidio triplemente calificado”, expresó al solicitar un veredicto de culpabilidad.

A su turno, la defensa particular, a cargo de Diego Navarro, expuso sus conclusiones sobre los testimonios y las pericias realizadas durante las audiencias.

Entre otras cosas, planteó que no hay imposibilidad de “autoefectuarse un disparo”. Sobre la carta, dijo que es “testamentaria” y no una ruptura de la relación, y que no se observa violencia de género en los mensajes.

Dijo “estoy hablando con certezas” y solicitó que tengan en cuenta la prueba científica al momento de deliberar y al momento de emitir el voto lo hagan de manera consciente y sea absuelto de los cargos que se le atribuyen.

Solicitó en consecuencia que tengan en cuenta la prueba científica al momento de deliberar y al momento de emitir el voto lo hagan de manera consciente y sea absuelto de los cargos que se le atribuyen.

Al inicio de la audiencia, el imputado declaró durante aproximadamente media hora. Relató cómo transcurrieron las últimas horas que compartió con la víctima y sostuvo que, al regresar a la habitación, la encontró con su arma reglamentaria en las manos, momentos antes de escuchar el disparo. También describió su reacción y las comunicaciones que mantuvo con personal policial para pedir ayuda, entre otros conceptos referidos al hecho. Finalmente, informó que no iba a responder preguntas de la Fiscalía.

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¿Cómo continúa el proceso hoy?

Luego de los alegatos, el jurado popular, en otra instancia, recibirá las instrucciones finales del juez Sergio Pichetto, en las que se explicarán las reglas legales que deberá aplicar para evaluar la prueba y alcanzar un veredicto.

Luego, sus doce integrantes titulares pasarán a deliberar en sesión secreta para decidir sobre la responsabilidad penal del acusado.

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