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14/09/2026

En el Festival de Venecia hubo tres películas argentinas: una la codirigió un barilochense

Segundo logro internacional de Ignacio Masllorens, a quien el Festival Audiovisual Bariloche (FAB) había consagrado una retrospectiva en 2017. “El fantasma” también se verá en San Sebastián y en Estados Unidos.
"El fantasma" dio que hablar en Venecia.
"El fantasma" dio que hablar en Venecia.

El Festival Internacional de Venecia es de Clase “A”. En el peor momento del sector audiovisual argentino, tres películas dieron el presente en la célebre ciudad italiana y una de ellas, contó con un oriundo de Bariloche en la codirección. Se trata de “El fantasma”, una producción de El Pampero Cine de connotaciones artísticas, muy acordes al espíritu del acontecimiento. Al momento de redactar estas líneas para El Cordillerano, el codirector se aprestaba a mostrar otra de sus creaciones en París.

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Aunque con la humildad que es uno de sus sellos distintivos, Ignacio Masllorens no debe entrar en sus zapatos. De hecho y entre tantas otras solicitudes periodísticas, se explayó con extensión para satisfacer las inquietudes del medio de la ciudad donde nació. “Surgió a partir de una propuesta que la Fundación ISLAA (Institute for Studies on Latin American Art) le hizo al grupo de cineastas El Pampero Cine”, introdujo, en relación con el origen de la película.

La intención de la entidad era “realizar un documental sobre Rubén Santantonín, un artista nacido a principios del siglo XX que cobró mayor notoriedad cuando en la década del 60 se vinculó con la joven generación de artistas que surgió en torno al Instituto Di Tella”, contextualizó el director. El aludido “fue descubierto por Luis Felipe Noé y Kenneth Kemble, pero fue con Marta Minujín con quien más se relacionó”.

Fue “a raíz de ese encargo que El Pampero Cine me convocó para llevar adelante el proyecto, a partir de una relación de amistad y de afinidades que nos une desde hace años”, mencionó Ignacio. “En determinado momento apareció la idea de sumar a David Lamelas, otro de los artistas surgidos del Instituto Di Tella, que conoció personalmente a Santantonín y que, además, es considerado un pionero dentro del arte conceptual argentino”.

Ignacio en la "Mostra". Foto: Giornate degli Autori - Debora Savian.

En “El fantasma”, sucede que “David se interpreta a sí mismo, dentro de un argumento que incorpora también muchos elementos reales de su vida y de su experiencia. Desde el comienzo quisimos que El fantasma no fuera solamente un documental, sino más bien una ficción, un poco basada en el origen y las condiciones de producción. Por eso hay muchos elementos que reproducen o transforman situaciones que ocurrieron realmente durante la gestación del proyecto”, destacó el cineasta.

Después, el viaje al corazón del Véneto. “La invitación de Venecia fue una sorpresa total, inesperada y maravillosa, porque esta es una película muy pequeña, realizada por un equipo de menos de veinte personas y con muy pocos recursos”, describió Masllorens. “Tampoco tenemos agente de ventas o de prensa ni nada. Suele ser algo bastante excepcional que festivales tan grandes, los denominados Clase A, presten atención a películas como la nuestra. Tuvimos la suerte de que al equipo de la sección Giornate degli Autori le gustó mucho y nos ofrecieron estrenarla allí”.

Relación con la Bienal

Además, “hubo una afinidad particular con el universo de la película. Venecia tiene una relación muy larga con el arte contemporáneo a través de la Bienal de Arte, que se desarrolla en la ciudad en otra época del año. Y David Lamelas, nuestro codirector y protagonista, es el artista argentino más joven que haya representado a la Argentina en esa Bienal”, recordó el realizador.

Fue cuando “con apenas 21 años, presentó una obra titulada Oficina de Información sobre la Guerra de Vietnam en tres niveles: imagen visual, texto y audio. Era una instalación que rompía con las estructuras del arte al emular literalmente lo que su nombre anunciaba”, evocó Ignacio. “Consistía en un despacho con dos sillas, una máquina de teletipos, un micrófono y una grabadora en cinta. La oficina recibía a través de las agencias de noticias la última información textual de Vietnam, que era leída en directo en seis lenguas diferentes, grabada y puesta a la escucha, con la idea de mostrar todo el aparato invisible de representación simultánea, ubicua y distanciada de un conflicto bélico. Por lo tanto, que ahora él vuelva a estar en Venecia, esta vez con una película, de alguna manera es un ciclo que se cierra”, consideró.

El afiche oficial.

El Cordillerano: ¿qué significa para vos este reconocimiento?

Ignacio Masllorens: más que para mí, es algo que puede ayudar a que la película tenga mayor difusión y un lindo recorrido por otros festivales. Ya veremos cómo sigue la cosa. La prioridad ahora es poder estrenarla lo antes posible en Argentina. Para El Pampero Cine también es medio una proeza, porque de las únicas tres películas argentinas que estuvieron este año en Venecia, dos fueron producidas por este grupo. La otra es el documental Biografía de Jorge Luis Borges, de Mariano Llinás.

EC: Ya tuviste otras experiencias en el exterior, si mal no recuerdo en Francia, pero entiendo que esta oportunidad es más trascendente. ¿Qué atmósfera percibís, qué impresiones vas recogiendo?

IM: Sí, anteriormente hice “Fanny camina”, junto a Alfredo Arias, que estrenamos en el Festival de Cine de Biarritz en 2021 y que obtuvo el Premio del Público. “Fanny camina”, además, se va a exhibir en el cine L'Arlequin de París. Así que voy para allá para participar también de ese otro “estreno”. Y la experiencia con “El fantasma”, hasta ahora ha sido muy buena, afortunadamente. Como decía, el tamaño y la gente que mueve un festival como Venecia le está aportando a esta película una visibilidad que probablemente sería muy difícil alcanzar en otros contextos. Sobre todo, en este momento, en el que hacer cine en Argentina se ha vuelto casi imposible por la política de aniquilación deliberada que este gobierno se está llevando adelante contra la producción cultural en general.

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A propósito, mencionó Ignacio que “hace pocos días, un periodista escribió un artículo muy tramposo y miserable en un diario nacional, argumentando que el cine argentino estaba fenómeno. Para justificarse, nombraba varias películas argentinas recientes, incluida la nuestra. Lo que se olvidó de mencionar es que la mitad de esos films fueron realizados por quienes casi siempre producimos por fuera del INCAA. La otra mitad son las películas producidas por plataformas, es decir, utilizó meras excepciones para defender una política oficial de destrucción del cine argentino”.

El staff de El Pampero Cine en Venecia. Foto: Giornate degli Autori - Debora Savian.

Después del espaldarazo italiano, la agenda de “El fantasma” está cargada. “Su próxima parada será, muy pronto, a fin de este mes, en el Festival de San Sebastián, donde participará en la sección Zabaltegi-Tabakalera, un espacio muy interesante que reúne películas que ya han pasado por otros festivales. Después, en octubre, tendrá su premier norteamericana en el AFI (Latin American Film Festival), que es organizado por el American Film Institute en Washington”, compartió.

Fronteras adentro, “estamos intentando concretar un estreno comercial en Buenos Aires lo antes posible, y esperamos que ocurra pronto”, anheló. “Y me encantaría poder proyectarla también en Bariloche. Creo que el mejor lugar para hacerlo sería el FAB, un festival que quiero muchísimo. Ojalá podamos hacerlo el año que viene”, se esperanzó el director. Cabe recordar que nueve años atrás, al acontecimiento cinéfilo vernáculo consagró a Masllorens una retrospectiva. A la luz de sus logros recientes, pareciera oportuno renovar el homenaje.

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