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04/09/2026

De las pistas a la pausa: Corona transforma la experiencia de la montaña en Cerro Catedral

Corona propone disfrutar el invierno desde otra perspectiva, con espacios para relajarse, música, experiencias de customización, Corona Cero y atardeceres frente a la montaña.
 Corona encuentra en Cerro Catedral un escenario ideal para llevar su espíritu de disfrute y conexión con el entorno.
Corona encuentra en Cerro Catedral un escenario ideal para llevar su espíritu de disfrute y conexión con el entorno.

En el marco de la temporada de invierno,se entrevistó a Soledad Arzaloza, Directora de Corona Argentina, para dar a conocer cómo Corona busca transformar la experiencia de la montaña y acompañar a los visitantes más allá de las pistas. A través de propuestas que combinan momentos de pausa, música, arte, personalización y experiencias con Corona Cero, la marca encuentra en Cerro Catedral un escenario ideal para llevar su espíritu de disfrute y conexión con el entorno a una experiencia concreta.

¿Por qué la montaña se convirtió en un territorio tan relevante para Corona y qué encontraron en Cerro Catedral para desarrollar esta propuesta?

La montaña tiene una conexión muy natural con el espíritu de Corona. Es un lugar donde conviven la naturaleza, el aire libre, la aventura y, también, esos momentos en los que uno simplemente quiere frenar y disfrutar del entorno. En Cerro Catedral encontramos un escenario ideal para llevar ese espíritu a una experiencia concreta y acompañar a las personas en distintos momentos de su día.

Por eso, la iniciativa buscó generar diferentes espacios para disfrutar de la montaña más allá del esquí. Implementamos camastros para hacer una pausa, descansar y relajarse con una Corona Cero antes de volver a las pistas, mientras que la música de DJs acompañaba y musicalizaba la jornada. También sumamos una experiencia de customización, con una artista interviniendo cascos en vivo y una estación donde cada persona podía personalizar su casco, tabla o esquí con stickers y pines de Corona, haciendo que la marca también formara parte de su propio estilo en la montaña.

La propuesta no busca solamente estar presentes en un centro de ski, sino integrarnos de manera genuina a la experiencia de quienes lo visitan. Desde una pausa entre bajadas, la música que acompaña el día o la posibilidad de llevarse una pieza personalizada, hasta el momento de cerrar la jornada, queremos que Corona forme parte de esos pequeños momentos que hacen que un día en la montaña se vuelva memorable.

Este año Corona puso mucho foco en la idea de hacer una pausa. ¿Por qué creen que hoy es tan importante recuperar esos momentos de desconexión?

Vivimos con una lógica de hacer constantemente: más rápido, más lejos, más cosas. Y justamente por eso creemos que saber parar también es una forma de disfrutar. La montaña nos permite llevar esa idea a un contexto muy genuino: después de una bajada, hay un momento en el que simplemente querés sentarte, mirar el paisaje, conversar con alguien o quedarte un rato más.

Las experiencias de Corona Cero nacen de esa mirada. Los camastros frente a la montaña, las estaciones de customización, la música de un DJ ambientando el lugar  y la intervención de cascos están pensados para que esa pausa no sea simplemente un descanso, sino un momento de disfrute y conexión con el entorno.

¿Qué buscan generar cuando una persona se encuentra con una experiencia de Corona en medio de su día de montaña?

Buscamos generar algo que vaya más allá de una interacción con la marca. Queremos que la persona se lleve un momento. Puede ser una vista que no había contemplado, una conversación con amigos, una intervención que transforma su casco en un recuerdo o simplemente esos minutos de tranquilidad frente a la montaña.

Para nosotros, una buena experiencia es aquella que se integra de manera natural a lo que la persona ya está viviendo y logra potenciarlo. No queremos interrumpir la experiencia de la montaña, sino sumar algo que tenga sentido dentro de ella.

La Trinevera es una de las propuestas más disruptivas de esta temporada. ¿Qué buscaban generar con una experiencia así?

La Trinevera nació con la idea de llevar la pausa con Corona Cero directamente a la montaña y sorprender a las personas en un contexto donde quizás no esperan encontrarse con la marca. Es un trineo que recorre distintos sectores de la montaña llevando Corona Cero bien fría, para que esquiadores y snowboarders puedan disfrutar esa pausa sin necesidad de alejarse de las pistas.

Pero, más allá de lo llamativo del formato, nos interesaba que tuviera un sentido dentro de la experiencia de montaña. La Trinevera permite hacer una pausa, disfrutar del entorno y compartir el ritual de una Corona, pero eligiendo una opción sin alcohol, algo especialmente relevante en un contexto donde el deporte y la actividad física son protagonistas.

Para nosotros, ahí está lo interesante: encontrar nuevas maneras de integrar a Corona en momentos reales de disfrute. La Trinevera convierte algo tan cotidiano como una pausa entre bajadas en una experiencia inesperada y refuerza la idea de que también se puede disfrutar de esos momentos de conexión y relax con Corona Cero.

La propuesta no termina durante el día: también están los Sunset Hours. ¿Qué significa para Corona acompañar ese momento en que la montaña cambia de ritmo?

El atardecer tiene algo muy propio de Corona: es ese momento en el que naturalmente empezamos a bajar el ritmo y a disfrutar de otra manera. Por eso los Sunset Hours son una extensión lógica de la experiencia que queremos construir en la montaña.

Después de un día de ski, la propuesta es quedarse un rato más, encontrarse con otros, disfrutar de la música y del paisaje y cerrar la jornada de una manera diferente. Los Sunset Hours funcionan justamente como ese puente entre la actividad y el disfrute, entre la adrenalina del día y un momento más relajado para compartir.

¿Qué significa para Corona seguir construyendo este tipo de experiencias en Argentina y qué lugar ocupa la montaña dentro de su estrategia de marca?

La estrategia de Corona busca estar presente en aquellos territorios donde las personas encuentran una forma diferente de conectarse con el mundo que las rodea. Y Argentina tiene una enorme riqueza en ese sentido: tenemos montaña, playa, naturaleza, gastronomía, música y muchísimos escenarios donde podemos llevar el espíritu de la marca de una manera auténtica.

La montaña es especialmente interesante porque permite trabajar sobre una experiencia muy completa. No se trata solamente de esquiar, sino de todo lo que sucede alrededor: el viaje, el paisaje, los encuentros, la gastronomía, el descanso y ese momento en que termina el día y uno se queda con la sensación de haber vivido algo diferente.

Nuestro desafío como marca es seguir encontrando esas oportunidades y construir experiencias que tengan relevancia cultural y emocional, no solamente visibilidad. Queremos que cuando las personas piensen en esos momentos de disfrute y conexión con la naturaleza, Corona pueda formar parte de ese recuerdo de una manera natural.

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