Publicidad
 

COMERCIO

|
25/07/2026

Aranceles de Trump: los productos argentinos que pagarán el recargo del 10% y los que quedan exceptuados

La administración estadounidense sostiene que el objetivo es incentivar a los socios comerciales a fortalecer la prohibición de importar bienes producidos mediante trabajo forzoso.

En un movimiento que ha sacudido el escenario del comercio internacional, la administración del presidente estadounidense Donald Trump ha oficializado un nuevo esquema de gravámenes que afecta a las importaciones provenientes de 60 países, incluyendo a Argentina. La medida tiene intenciones claras: reorganizar el equilibrio comercial y presionar a sus socios a tomar acciones contra el trabajo forzoso. Sin embargo, en este proceso, se ha implantado un recargo del 10% que será aplicado a ciertos productos de origen argentino.

Lee también: Ola global de rechazo a los nuevos aranceles de Donald Trump

La noticia ha generado preocupaciones entre los exportadores argentinos, y no es para menos. Aunque el impacto directo sobre el grueso de las exportaciones será limitado, ciertos sectores se verán afectados. El listado del gobierno de Estados Unidos, publicado recientemente, detalla los productos que estarán sujetos a este arancel adicional. Es importante notar que, a diferencia de otros países, Argentina no sufrirá un gravamen uniforme, sino que solo un conjunto específico de bienes estará afectado.

Dichos productos incluyen mamíferos vivos y algunas aves ornamentales, varias materias primas y manufacturas de nicho, productos de origen animal para la industria farmacéutica, flores frescas y ciertas maderas tropicales, entre otros. Esto concentrará el efecto del arancel en posiciones bastante específicas dentro del amplio espectro exportador de Argentina.

Por otro lado, un gran abanico de productos quedarán exentos. Estos incluyen acero, aluminio, automóviles y materias primas consideradas críticas para la economía estadounidense. Ajustes que son productivos para contrarrestar problemas de abastecimiento interno, evitando así trastornos mayores en sectores industriales estratégicos.

Detrás de esta medida subyace la intención de la Casa Blanca de utilizar las políticas arancelarias como un instrumento de cambio, buscando no solo equilibrar el comercio, sino removernar desigualdades donde la explotación laboral esté presente. La respuesta internacional a esta medida podría, sin duda, ser una carta visible en los próximos meses en las relaciones comerciales entre Argentina y Estados Unidos.