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12/07/2026

Del barrio La Cumbre a la agencia Reuters: el fotógrafo barilochense que retrató el festejo de Messi

Carlos Barría comenzó su camino en la Escuela La Llave y hoy cubre eventos mundiales desde Estados Unidos. Una vida de búsqueda, sacrificios, logros y mucha soledad.
Carlos es un ejemplo de que lo que se persigue con esfuerzo, se alcanza. Imágenes gentileza Agencia Reuters.
Carlos es un ejemplo de que lo que se persigue con esfuerzo, se alcanza. Imágenes gentileza Agencia Reuters.

El camino de la superación personal y el esfuerzo constante suele encontrar reflejos inspiradores en la comunidad. Un ejemplo de ello en San Carlos de Bariloche es Carlos Barría, reportero gráfico de la agencia internacional Reuters. Actualmente reside en Los Ángeles, Estados Unidos, su trayectoria comenzó en las calles del barrio La Cumbre y tuvo su primer impulso adolescente en un curso de fotografía en la Escuela de Arte La Llave.

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Barría recuerda con precisión el punto de inflexión en el que dejó de ver la fotografía como un pasatiempo para entenderla como su vocación. Tenía 13 o 14 años cuando, durante una tormenta de nieve, observó desde la ventana de su habitación en la calle La Paz a un vecino que se cayó mientras trasladaba una carretilla cargada de leña.

"Mi primera reacción fue salir a ver qué le había pasado, pero agarré la cámara, me paré frente a él y, sin pensarlo, primero le tomé dos fotos. Después me acerqué y lo ayudé a pararse; llegó mi papá, le juntamos la leña y siguió su camino", relató en diálogo con El Cordillerano.

Años más tarde, comprendió el significado de ese momento: "Ese niño que dudaba entre fotografiar al hombre caído o ayudarlo a levantarse primero —foto que todavía conservo— fue fundamental en mi futura carrera profesional, porque años después entendí eso de no poder escapar a la curiosidad de retratar las cosas que pasan enfrente mío".

El cruce con Messi en la cancha

Décadas después de aquella escena en Bariloche, su trabajo en Reuters lo llevó a cubrir el encuentro mundialista entre Argentina y Egipto. El partido no estaba originalmente en su agenda, pero al encontrarse en Nueva York, el jefe del área de Deportes de la agencia le ofreció una acreditación lateral en el estadio de Atlanta.

"Tuve la suerte de haber estado en ese partido, justo en una posición donde la celebración del segundo gol de Messi vino hacia mí", recordó Barría. Durante el primer tiempo, mientras seguía el ataque de Egipto, pensó que existía la posibilidad de estar retratando el último partido de Lionel Messi con la Selección ante un resultado adverso.

En el entretiempo, Barría realizó una videollamada con su hermana y su sobrina de ocho años, quien lloraba por el desempeño del equipo. "Me preguntó si la podía llamar durante el partido y le dije que no porque estaba trabajando, pero como a veces, los tíos mentimos, le dije que ya había hablado con Messi y le había pedido que hiciera un gol y lo celebrara para mi lado así le sacaba una foto. Ahora mi sobrinita piensa que soy amigo de Messi", comentó entre risas.

El festejo efusivo del capitán argentino quedó registrado en su lente. Según le indicaron colegas que cubren habitualmente las ligas europeas, Messi raramente reitera un salto en sus celebraciones, lo que volvió más singular la captura.

Al finalizar el encuentro, Barría obtuvo otra imagen destacada utilizando un lente de largo alcance desde la zona permitida para la prensa: el momento en que el plantel alzabban al capitán por el aire. "Supe que, siendo argentinos, lo iban a lanzar, así que me preparé. Pero recordaba la experiencia de un jugador inglés que se fracturó una muñeca festejando y temía que lo tiraran y le rompieran una pierna", confesó.

Profesionalismo y trayectoria internacional

A pesar de la carga emocional del encuentro, Barría remarcó la necesidad de mantener el enfoque técnico: "Se me salía el corazón por la boca. Estaba ahí para hacer mi trabajo; todos los fotógrafos que están en un mundial tienen la responsabilidad y el calibre para hacerlo. Tenía que proveer material tanto para Argentina como para Egipto, por eso tuve que separar el ser argentino para que priorizara mi profesionalismo".

El reportero barilochense emigró a los Estados Unidos hace 22 años y trabaja para Reuters desde hace 27. A lo largo de casi tres décadas de carrera, ha cubierto conflictos bélicos, procesos electorales internacionales y eventos históricos como la despedida de un Papa.

A sus 47 años, Barría analiza el futuro de su profesión y los cambios físicos asociados a la edad. "Ya no tengo la misma agilidad que a los 20 o los 30, así que en algún momento me va a tocar hacer una transición. Sé que no será a un escritorio, sino para seguir disfrutando no solo de mis fotos, sino de las fotos de otros; trabajar con los jóvenes que recién comienzan y compartir un poco mi experiencia".

Durante la cobertura del partido, una situación particular reafirmó el valor de su recorrido cuando un joven reportero de una agencia china reconoció su credencial. "Me dijo: 'Ah, Carlos Barría, recuerdo haber visto tus fotos cuando estudiaba fotografía en la universidad'. Ese tipo de cosas me ayudan a ver que todos estos años no han sido en vano", concluyó, reflexionando también sobre los costos de la profesión: "Desde afuera puede verse lleno de viajes por el mundo, pero también hay mucho sacrificio personal, lejos de tus seres queridos, con días muy largos y solitarios". 

El fotógrafo de Bariloche durante la invasión de Rusia en Ucrania. 

 

 

 

 

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