Publicidad
 
31/05/2026

Jabalíes en Bariloche: cómo cambia su comportamiento en invierno

Una mirada a los hábitos de esta especie en la Patagonia. Por qué se vuelven diurnos, cómo se reproducen y qué precauciones tomar en la montaña.
Comienza la época de reproducción.
Comienza la época de reproducción.

El jabalí (Sus scrofa) es una especie exótica invasora sumamente adaptable, pero el invierno en la Patagonia, con la caída drástica de la temperatura, las heladas y la acumulación de nieve, los obliga a modificar drásticamente sus hábitos para sobrevivir y conservar energía.

Lee también: Loto Plus: 12 ganadores se llevaron más de $43 millones

Para conocer un poco más acerca de su comportamiento, El Cordillerano dialogó con Martín Abad, médico veterinario y técnico del INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria). “En esta época se juntan para reproducirse así que lo más probable es que se queden en sus territorios habituales”.

 

Reproducción

Comentó que a fines del otoño las piaras (grupo o manada de jabalíes o cerdos salvajes) quedan conformadas por hembras, algunos lechones y los varracos (machos adultos, sexualmente maduro). “Expulsan a los machos más grandes, los que se mueven en grupos, pero siguen buscando alguna piara para poder reproducirse”.

Es por esta actividad anual específica de reproducción, que hay menos posibilidades de que a fines del otoño y principios del invierno, avancen sobre zonas urbanizadas.

 “Las hembras por lo general tratan de alimentarse bien, para gestar tranquilas y tener buena leche para sus crías” agregó. Gestan más o menos 3 meses, 3 semanas y 3 días.

 “Además, son sensibles al frío, así que buscan zonas densas para descansar y los cañaverales cerrados son los lugares ideales”.

 

Diurnos pero lejanos

Durante el verano, tienen hábitos marcadamente nocturnos para evitar el calor y la presencia humana, pero durante el invierno, se vuelven mucho más diurnos. Aprovechan horas centrales del día, cuando sol calienta un poco y se levanta la helada, para alimentarse. Al bajar tanto la temperatura de noche, prefieren quedarse refugiados para no perder calor corporal.

 

Excavador

Otras de las costumbres que modifican, es la del modo de alimentarse. Con la escasez de frutos de estación (como la rosa mosqueta o los piñones de araucaria, que ya escasean o están enterrados), el jabalí se vuelve un excavador implacable. Utilizan su potente disco nasal para romper las capas de suelo congelado o nieve, en busca de raíces, bulbos, tubérculos, larvas e insectos.

 

Carroña

Otros alimentos que la naturaleza les deja a su alcance con la llegada del frío intenso, es la carroña. El invierno patagónico proporciona animales muertos (ovejas, ciervos o vacas que no resisten el temporal). El jabalí aprovecha al máximo estos aportes de proteína y grasa, fundamentales para mantener su temperatura.

 

Desplazamiento

Los jabalíes evitan las zonas altas de las cuencas donde la nieve es muy profunda, ya que sus patas cortas dificultan el desplazamiento y les generan un gasto de energía enorme.

Es por ello, tal como citó Abad, buscan refugio en la vegetación densa, zonas de matorral cerrado, cañaverales de colihue o bosques densos de coihue y ciprés. Estos lugares actúan como "paraguas" térmicos, reteniendo el calor del suelo y acumulando menos nieve que el campo abierto.

Duermen todos juntos en "camas" o parideras hechas de ramas, pasto seco y hojas para abrigarse mutuamente contra las temperaturas bajo cero

La temporada de celo principal del jabalí en la Patagonia suele comenzar a fines del otoño y principios del invierno (mayo/junio). Los machos grandes se mueven largas distancias buscando piaras de hembras, se producen peleas feroces entre ellos y están más activos y territoriales, lo que aumenta temporalmente su visibilidad en la región antes de que caigan las nevadas más pesadas de julio y agosto.

Esta información es importante para tener en cuenta, al adentrarse a senderos o caminos de montaña.

 

 

 

¿Que opinión tenés sobre esta nota?